Principales medidas proteccionistas

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Era Arcaica (Precámbrico): Entre 4.500 y 600 millones
de años. Se desarrolla una banda montañosa del NO
al SE de pizarras y gneis que hoy en día se observan en
Galicia, parte del Sistema Central y Montes de Toledo.

Era Primaria (Paleozoico): Entre 600 y 225 millones de
años. La orogénesis herciniana da lugar, a partir de
materiales silíceos, a los macizos Hespérico, de
Aquitania, Catalano-Balear, del Ebro y Bético-Rifeño.

Era Secundaria (Mesozoico): Entre 225 y 68 millones
de años. Se erosionan los relieves de la era primaria y
se sedimentan materiales calizos en los bordes del
macizo Hespérico y en las fosas marinas pirenaica y
bética.

Era Terciaria (Cenozoico): Entre 68 y 1,7 millones de
años. La orogénesis alpina da lugar a partir de fosas
marinas a las cordilleras alpinas (Pirineos y Cordilleras
Béticas) y a depresiones prealpinas (del Ebro y del
Guadalquivir).  Además, la orogénesis alpina provocó el
rejuvenecimiento del macizo Hespérico que: se
inclina hacia el oeste, se rodea de bordes montañosos
(parte oriental de la cordillera
Cantábrica, Sistema

Ibérico y Sierra Morena), y se fractura dando lugar a
bloques levantados (Macizo Galaico, parte occidental de
la Cordillera Cantábrica, Sistema Central, Montes de
Toledo), bloques hundidos (depresiones del Duero, Tajo

y Guadiana) y volcanes (Campo de Calatrava, Olot-
Ampurdán y cabo de Gata).

Era Cuaternaria (Neozoico): Entre 1,7 millones de años
y la actualidad. Tiene lugar el glaciarismo, que erosiona
y rejuvenece montañas dando lugar a glaciares de valle
(Pirineos) y glaciares de circo (en las principales
cordilleras).Además se formaron terrazas fluviales escalonadas en
torno a los ríos por la variación de sus caudales entre las
épocas glaciales y posglaciales (lo que ocurríó en los
ríos Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir y Ebro).


Los espacios de la actividad pesquera


La pesca ha perdido importancia en la economía española (supone menos del 0,5 del PIB y de la ocupación), pero destaca en regiones como Galicia, en la dieta alimentaria española e impulsa otras actividades. La pesca española se desarrolla en el caladero nacional (Zona Económica Exclusiva – ZEE – o aguas jurisdiccionales que comprende desde la costa hasta 200 millas náuticas), en los caladeros comunitarios (de la UE) y en los caladeros internacionales.

Las carácterísticas naturales de los caladeros (temperatura, salinidad, tamaño de la plataforma continental, morfología de la costa) favorecen más a los caladeros atlánticos, aunque en general la plataforma continental es estrecha lo que no favorece la pesca. La estructura pesquera se caracteriza por una población pesquera escasa, envejecida y con escasa formación. La flota pesquera es artesanal (faenan a diario en pequeñas embarcaciones cerca de la costa), de altura y de gran altura (faenan durante días y semanas con barcos factoría en caladeros extranjeros). La Política Pesquera Común (PPC) de las comunidades europeas se establecíó en 1983. En sus inicios buscó el autoabastecimiento europeo, precios asequibles para los consumidores y un nivel de vida justo para los pescadores. Para ello se reguló el acceso a los caladeros europeos, se creó un mercado común pesquero y se dieron ayudas para la modernización. Como resultado se incrementó la capacidad pesquera y se crearon problemas ambientales (sobreexplotación y contaminación). En 2003 y 2013 se reformó la PPC para hacer frente a los problemas pesqueros buscando el abastecimiento de pescado de calidad, la pesca sostenible y el desarrollo territorial. Para ello a través del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca se financian medidas de mercado, el desarrollo tecnológico y el cuidado medioambiental. La producción pesquera marítima. La mayor parte de la pesca va destinada al consumo humano en fresco (casi el 35 %) y a la industria alimentaria pesquera (en torno al 65 %). Las principales regiones pesqueras de España son Galicia y la costa atlántica y cantábrica, capturándose mayoritariamente, más de un 80 %, peces (merluza, anchoa, atún, bonito, sardina). Hasta 1976 crecíó el volumen de pesca, junto con la demanda y la flota, pero al agotarse los caladeros y establecerse cuotas de pesca se han reducido las capturas y se ha reconvertido el sector (prejubilaciones, reducción de flota,..).  Los problemas actuales de la pesca marítima. El descenso de la población pesquera, la reducción de su contribución relativa al PIB y el deficitario comercio exterior evidencian la crisis del sector pesquero. Esta crisis refleja el problema de los caladeros, al agotarse el caladero nacional por sobreexplotación y contaminación, al regularse las cuotas de pesca en los caladeros comunitarios y ante las restricciones de pesca en los caladeros internacionales reguladas por las Organizaciones Regionales de Pesca (ORP). La escasa, envejecida y poco cualificada población dedicada a la pesca pone de manifiesto la existencia de problemas demográficos. Ante ello se conceden ayudas a jóvenes y se mejora la formación profesional. Los problemas económicos se deben: a la insuficiente modernización y competitividad pesquera (por el tamaño excesivo y elevada edad de la flota pesquera, el reducido empleo de las TIC; y la falta participación de los pescadores en la industria y comercialización pesquera); a la escasa diversificación económica de las zonas pesqueras; y a las medidas de seguridad, sanidad y bienestar animal. Como soluciones se propone la supresión de ayudas para construir barcos, las marcas de calidad, etc. Problemas sociales ante el elevado desempleo en las tradicionales zonas pesqueras. Frente a ello se busca crear empleo estable y seguro. Problemas medioambientales, debido a la
sobreexplotación de los caladeros y a la contaminación de las aguas, ponen en riesgo el futuro de la actividad pesquera. Como soluciones se establecen paros biológicos, etc. 

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