Precio tierra regadío Castilla la mancha 2012

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2.1. La actividad agrícola


La agricultura se basaba en el policultivo, utilizaba técnicas atrasadas y sistemas de cultivo intensos, que ocasionaban bajos rendimientos. Como consecuencia la producción se orientaba al autoconsumo o a la venta de excedentes en el mercado nacional. La agricultura actual ha experimentado importantes transformaciones en la estructura y la producción que ha permitido incrementar los rendimientos y orientar la producción a la venta en el mercado.
2.1.1. La  estructura agrícola y sus transformaciones recientes La agricultura tiende a especializarse en los productos mejores de cada regíón.
El cultivo incorpora técnicas modernas tales como: la utilización de semillas seleccionadas y cultivos transgénico, el consumo de pesticidas y fertilizantes, el uso de maquinaria, el empleo de diversas técnicas para superar las condicionantes naturales.
La agricultura intensiva gana peso respecto a la extensiva gracias a la disminución del barbecho en los secanos y a la implantación del regadío.

El barbecho es una práctica agrícola tradicional que consiste en dejar descansar la tierra un tiempo variable. Durante este tiempo hay que arar el terreno para que recoja mejor el agua de la lluvia, y eliminar las malas hierbas que sirven de abono para el suelo. Las tierras en barbecho rotan con las cultivables permitiendo recuperar la fertilidad del suelo. La superficie del barbecho ha retrocedido en España debido a la generalización del medio barbecho o barbecho semillado, que consiste en reducir el período de descanso sembrando un cultivo primaveral de ciclo corto, que se recoge antes de verano. También contribuye a su reducción la utilización de fertilizantes y la extensión del regadío. Sin embargo esta tendencia se ha interrumpido en los últimos años por las exigencias comunitarias de dejar superficies adicionales en barbecho para ciertos cultivos y por la reciente desvinculación de la ayuda a los agricultores de la producción. La distribución espacial del barbecho muestra claros contrastes entre su escasa incidencia en el norte peninsular y sus elevados valores en Castilla La Mancha y Aragón. La ventaja principal del barbecho es permitir el descanso natural de la tierra, pero tiene el problema de reducir la producción agrícola en la áreas afectadas.
El regadío es una práctica agrícola que consiste en aportar a los cultivos agua adicional a la proporcionada por las precipitaciones, procedente de las aguas superficiales o subterráneas. Para ello se emplean diversos sistemas como el regó por gravedad, por aspersión o por goteo. Los regadíos pueden ser intensivos o extensivos. Los regadíos intensivos proporcionan varias cosechas anuales, entre las que destacan por su interés económico.Los regadíos extensivos proporcionan una sola cosecha en la misma época que la de los secanos vecinos.La superficie regada ha conocido un notable crecimiento a lo largo del Siglo XX, gracias a la realización de obras estatales de gran envergadura . En la actualidad el Plan Nacional de Regadíos, contempla extender la superficie regada y crear regadíos sociales en zonas deprimidas para evitar su despoblamiento.

La distribución espacial del regadío en España muestra claros contrastes entre su escasa incidencia en el norte peninsular húmedo y su imporcia en el área de clima mediterráneo, de precipitaciones escasas e irregulares. Dentro de esta última se diferencian dos zonas. El litoral mediterráneo donde predomina el regadío intensivo. Y en el interior peninsular dnde destaca el regadío extensivo.Los problemas del regadío pueden ser diversos, entre ellos destaca la sobreexplotación de las aguas superficiales y subterráneas, la utilización de  las aguas superficiales y subterráneas, la utilización de sistemas despilfarradores de agua, el conflicto por el uso del agua con la demanda urbana, industrial y turística, la alteración medioambiental…


2.1.2. La producción agrícola y sus transformaciones recientes


La producción agrícola aporta entre el 60 y 65% de la producción final agraria española. No obstante, algunas comunidades superan claramente este porcentaje. Las transformaciones experimentadas por los distintos tipos de cultivos se han debido, en buena parte, a la necesidad de competir en el mercado europeo y mundial y a las exigencias de la PAC.
Los cereales son cultivos herbáceos destinados a la alimentación humana, de manera creciente, a la alimentación del ganado y a la obtención de biocarburantes. Su área de cultivo mayoritaria son los secanos del interior peninsular, donde rotan con barbecho o con leguminosas. Hay excepciones como el maíz y el arroz, que son muy exigentes en agua y se localizan en la España húmeda o zonas encharcadas. La producción se enfrenta a los rendimientos superiores de otros países europeos.
Las leguminosas son cultivos herbáceos destinados al consumo humano en verde o en seco, o a la alimentación del ganado. Su área de cultivo coincide prácticamente con la de los cereales, con los que rotan, pues constituyen un cultivo de descanso o semibarbecho , dado que sus raíces fijan a la tierra el nitrógeno del aire. La producción se enfrenta a las dificultades de mecanización y a los bajos rendimientos.
La vid es un cultivo de secano que produce uvas destinadas al consumo fresco y principalmente a la elaboración de vino. Su área productora principal es Castilla La Mancha. L a producción tradicional se caracterizaba por los bajos rendimientos, dado que en muchas zonas el viñedo ocupaba áreas marginales poco aptas para otros cultivos. Pero desde 1990 ha crecido notablemente debido a las mejoras técnicas.
El olivo es un cultivo de secano, muy resistente a la sequía estival, que destina parte de su cosecha a la aceituna de mesa y el resto a la obtención de aceite. Su área principal son las campiñas andaluzas y Córdoba. También se extiende por Extremadura y algunas provincias de Castilla La Mancha y del litoral mediterráneo. La producción es muy variable, dado que el olivo es un árbol vecero, que alterna buenas y malas cosechas. No obstantes se ha incrementado considerablemente debido a las subvenciones europeas y a las mejoras técnicas.
Los cultivos hortofrutícolas se destinan al consumo en fresco o a la industria conservera. Su área productora principal son los regadíos peninsulares e insulares, y secundariamente, los secanos húmedos y ciertas áreas de la España seca. Las hortalizas al aire libre o en invernaderos se cultivan en los regadíos del litoral mediterráneo y en aquellos situados cerca de los centros de consumo urbanos. Los frutales se localizan en las áreas litorales y en los valles regados del interior peninsular. Los cítricos en la Comunidad Valenciana y Andalucía, los frutales de hueso en el litoral mediterráneo y los frutales de pepita en Asturias, Lleida y Barcelona. Y el plátano en Canarias. La producción tradicionalmente para autoconsumo, crecíó con el aumento del nivel de vida, en la actualidad se exporta.
Los cultivos industriales se destinan a la transformación industrial como e l girasol, el algodón y la remolacha. Su área productora principal son los regadíos de la mitad meridional peninsular. La producción se encuentra muy relacionada con la industria, que muchas veces es quien proporciona las semillas, da instrucciones a los agricultores y supervisa y contrata la producción.

Los cultivos forrajeros se destinan a la alimentación animal. Su área de cultivo se concentra en los secanos de la mitad septentrional de la Península, por su clima húmedo y en los regadíos extensivos. La producción ha crecido desde 1950, paralelamente al incremento de la actividad ganadera y de la demanda de alimentos para el ganado.

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