Unidades morfoestructurales del relieve peninsular

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RASGOS GENERALES DEL RELIEVE

Los rasgos principales del relieve de la península Ibérica son los siguientes:

Elevada altitud media, 660 m sobre el nivel del mar. El 90% del territorio se encuentra por encima de 200m sobre el nivel del mar. Esta altitud es debida a las elevadas llanuras y a la cantidad de montañas medias que existen en España. Esta altitud influye negativamente en la agricultura.

Existencia de una meseta central que organiza el relieve


Esta Meseta es un bloque o zócalo antiguo central muy elevado, sólido y ligeramente inclinado hacia el atlántico. Es responsable de la altitud media y de la disposición de las cordilleras y montañas que la rodean.

Disposición periférica de los relieves peninsulares en relación a la meseta y en relación al contorno de la península. La orientación dominante de las cordilleras es Oeste – Este, lo que influye en la distribución de precipitaciones y en el aislamiento de la península.

Forma compacta y maciza de la península con pocos accidentes litorales excepto en Galicia. La península parece un pequeño continente protegido del exterior por montañas que forman una muralla entre la meseta y los mares. Esto hace que la influencia marítima se vea reducida a la franja costera, ya que el relieve dificulta las comunicaciones entre el interior y la costa y entre las distintas regiones.

LA FORMACIÓN DEL RELIEVE: LAS ERAS GEOLÓGICAS


El relieve actual de la Península es el resultado de una historia geológica de millones de años en la que se han alternado fases orogénicas con otras de calma, en las que ha predominado la erosión y la sedimentación.

a/ Durante la era arcaica o Precámbrico (4000 – 600 millones de años) emergíó del mar una banda arqueada de noroeste a sureste, formada por pizarras y gneis, que comprendía la actual Galicia. También surgieron elevaciones en algunos puntos del Sistema Central y de los Montes de Toledo. Este macizo precámbrico fue arrasado, posteriormente, por la erosión y cubierto casi en su totalidad por los mares paleozoicos.

b/ En la era Primaria o Paleozoico (600 – 225 millones de años) tuvo lugar la orogénesis herciniana.
De los mares que cubrían la mayor parte de la Península surgieron las cordilleras hercinianas, formadas por materiales como granito pizarra y cuarcita. Al Oeste se elevó el Macizo Hespérico, arrasado por la erosión durante la misma era Primaria y convertido en Zócalo o meseta inclinada hacia el Mediterráneo. Al noreste aparecieron los macizos de Aquitania, Catalano-Balear y del Ebro, y al sureste el macizo Bético-Rifeño.
Todos ellos fueron también arrasados por la erosión durante la era primaria y convertidos en zócalós.

La Era Secundaria o Mesozoico (225 – 68 millones de años) fue una época de calma orogénica, producíéndose la erosión y sedimentación. Las montañas hercinianas se reducen a mesetas y llanuras por el proceso de la erosión donde actúan la lluvia, el viento, la nieve etc. La inclinación del zócalo de la Meseta hacia el Mediterráneo permitíó en los momentos de transgresión marina, una profunda penetración del mar, que depositó en el borde de la Meseta materiales sedimentarios plásticos (caliza, areniscas, margas). También se depositaron enormes espesores de sedimentos en fosas marinas situadas en las actuales zonas pirenaica y bética.

La Era Terciaria (68 – 1,7 millones de años) fue orogénicamente la más activa pues en ella se produjo la orogénesis  Alpina, que afectó a todos los materiales que se habían sedimentado en el Secundario pero también a los materiales primarios, mas antiguos. Como cada uno de esos materiales eran de naturaleza diferente, los más duros se rompieron y los más plásticos se comprimieron y formaron las grandes cordilleras

En el plegamiento alpino surgieron las principales unidades del relieve peninsular:


– Se formaron las cordilleras alpinas, al plegarse los materiales depositados en las fosas pirenaica y bética entre los macizos antiguos que actuaron como topes. Surgieron los Pirineos entre los macizos de Aquitania, Hespérico y del Ebro (que acabó hundíéndose), y las cordilleras Béticas, entre el macizo Bético-Rifeño y el Hespérico.


– Se formaron las depresiones prealpinas paralelamente a las nuevas cordilleras: La Depresión del Ebro paralela a los Pirineos, y la Depresión Bética, paralela a las Béticas.

La Meseta se vio afectada por la orogénesis Alpina



. Pasó a inclinarse hacia el Atlántico, determinando la orientación de algunos de los ríos peninsulares.

. Se formaron los rebordes montañosos de la Meseta. En su borde oriental se formó el Sistema Ibérico

Más arriba la parte oriental de la Cordillera Cantábrica.
En el borde sur de la Meseta se levantó Sierra Morena.


. Por último, el zócalo de la Meseta formado por materiales Paleozoicos rígidos, experimentó fracturas y fallas. Estas últimas dieron lugar a la llamada estructura germánica, constituida por bloques levantados (Horst) formando el Macizo Galaico, Sistema Central, y Montes de Toledo, y los hundidos (fosas tectónicas o graben), y los hundidos crearon las depresiones interiores o cuencas sedimentarias de la Meseta (Submeseta Norte y Sur). Las fallas dieron lugar a actividad volcánica en zonas como el Campo de Calatrava, Olot-Ampurdan y el Cabo de Gata.

e/ En la Era Cuaternaria (1,7 millones de años hasta la actualidad)  se van colmatando (llenando de sedimentos), las depresiones interiores más importantes, la del Ebro y la del Guadalquivir y se produce la erosión de todos los relieves. Es muy importante señalar que es una era de glaciaciones por lo que se producen los modelados glaciares (circos, valles etc.)

Todo este movimiento orogénico estuvo acompañado de la separación de las grandes placas continentales que se fueron dividiendo hasta configurarse los continentes que todos conocemos.

LA VARIEDAD LITOLÓGICA Y EL RELIEVE PENINSULAR

Si consideramos la península Ibérica desde el punto de vista de los materiales que componen su suelo, es decir, las rocas que forman su relieve, tenemos que hablar de las “tres iberias”, modelándose en cada una de ellas distintos tipos de relieves en función de la dureza de las rocas y del comportamiento frente a la erosión.

– Iberia Silícea

Ocupa el tercio occidental de la península desde Galicia hasta el valle del Guadalquivir, existen estas rocas también en las altas cumbres de Sierra Nevada, los Pirineos, el Sistema Central y Sierra Morena. Son los materiales más antiguos, los llamados Paleozoicos, destacan las pizarras, granitos que al ser erosionados producen arenas pardoamarillentas en unos casos, pero en otros casos se forman en la alteración del granito diaclasas o fracturas que dan lugar a distintos tipos de relieves:

Crestas agudas y Canchales (acumulaciones de fragmentos de rocas) a los pies de las altas montañas.

Paisaje suavemente ondulado de formas redondeadas y berrocales (apilamientos de bolas graníticas)

Iberia Caliza


Las rocas principales son de composición caliza o calcárea. Ocupa el espacio de la mitad este de la península dibujando una “Zeta” invertida. Son las cordilleras de menor edad y más altitud, proceden del plegamiento alpino, se extiende por los Pirineos, Cordillera Cantábrica, Sistema Ibérico y Cordilleras
Béticas (Torcal de Antequera). Produce vistosos paisajes, pues son rocas muy permeables que acumulan el agua que se filtra por las diaclasas (fracturas en estas rocas) y esto provoca innumerables fuentes y manantiales que existen a los pies de las montañas.

El relieve resultante (Relieve Kárstico) presentan formas variadas:

Lapiaces, Gargantas, Poljés, Dolinas, Cuevas y Simas.

Iberia Arcillosa

Coincide con las llanuras y depresiones (Ebro, Guadalquivir) que se han formado por la erosión de las áreas montañosas; son los materiales más jóvenes y fértiles, proceden del Terciario y Cuaternario. Dan lugar a un relieve llano que se erosionan fácilmente debido a su blandura con excelentes condiciones agrícolas. En las zonas donde se alternan lluvias torrenciales y épocas de sequía se producen cárcavas que da lugar al paisaje llamado “Badlands”.

Relieve causado por erosión diferencial

En el interior de cada una de las tres áreas citadas es común que aparezcan rocas de distinto orígen y resistencia dando lugar a distintos relieves.

Cuando los estratos son horizontales dan lugar a mesas o páramos y cerros testigos

Cuando los estratos están suavemente inclinados se forman cuestas

Cuando los estratos están plegados dan lugar a relieves apalachense y relieves jurásicos.

GRANDES CONJUNTOS MORFOESTRUCTURALES

Existen tres grandes conjuntos morfoestructurales:

1/ Los macizos antiguos, formados por montañas de altitud media, de cumbres aplanadas y penillanuras, constituídas por materiales paleozoicos plegados en la época Herciniana y deformados en el plegamiento Alpino.

2/ Las cordilleras alpinas, son muy jóvenes y elevadas, su material fundamental son las calizas.

3/ Las depresiones que pueden ser de distintos tipos:

  • Unas se sitúan sobre fragmentos hundidos del viejo zócalo herciniano, por ejemplo la Cuenca del Duero;
  • otras ocupan antiguos brazos de mar o golfos que se van colmatando por los sedimentos procedentes de las cordilleras alpinas, como la depresión del Ebro y Guadalquivir.
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