La Transición Demográfica en España
La geografía de la población estudia las relaciones entre la población y el espacio. Las fuentes demográficas —como el censo, el padrón, el Registro Civil, las estadísticas y las encuestas— permiten examinar la distribución de la población y sus desequilibrios espaciales. Históricamente, se utilizaron fuentes como los «libros de fuegos» y, a partir del siglo XVI, los registros parroquiales.
Actualmente, España posee tasas de natalidad y mortalidad bajas, lo que resulta en un crecimiento natural reducido. No obstante, existen constantes diferencias entre las comunidades autónomas debido a la estructura por edades y al grado de envejecimiento de la población. El movimiento natural de la población española se divide en tres etapas principales:
1. Régimen demográfico antiguo
Se mantuvo en España hasta principios del siglo XIX:
- Natalidad elevada: Debido al predominio de una economía rural y la ausencia de sistemas eficaces de control.
- Mortalidad alta y oscilante: Causada por el bajo nivel de vida y precarias condiciones sanitarias.
- Mortalidad catastrófica: Provocada por epidemias, guerras y malas cosechas de cereales, que elevaban el precio del grano y causaban hambrunas.
- Esperanza de vida baja: Influenciada por la elevada mortalidad infantil y materna.
2. Transición demográfica (1900-1975)
Este proceso fue más tardío que en otros países de Europa occidental, pero más intenso y breve. Se caracteriza por:
- Natalidad discontinua: Con periodos de recuperación (años 20) y descensos marcados por crisis económicas (1929), la Guerra Civil y la posguerra.
- Baby boom (1956-1965): Recuperación de la natalidad y culminación del éxodo rural.
- Reducción del tamaño familiar: Consolidación del modo de vida urbano y aumento del coste de vida.
- Descenso de la mortalidad: Gracias a avances médicos, sanitarios y mejoras en la alimentación infantil.
El crecimiento natural fue alto entre 1920 y 1965, pero se recortó a partir de 1975 al estabilizarse la mortalidad y descender la natalidad.
3. Régimen demográfico actual (1975-presente)
Esta etapa se define por:
- Bajas tasas de natalidad: Influenciadas por la crisis económica de 1973, la precarización laboral, el precio de la vivienda, la incorporación de la mujer al mercado laboral y la secularización.
- Índice Sintético de Fecundidad: Ha descendido notablemente, alcanzando 1,32 en 2014, con una recuperación parcial por la inmigración frenada tras la crisis de 2008.
- Mortalidad y esperanza de vida: Aunque las tasas son bajas, desde 1981 se observa un ligero ascenso debido al envejecimiento poblacional. Las causas principales de muerte son el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y los accidentes de tráfico.
Es fundamental destacar que la pandemia de COVID-19 provocó un impacto significativo en la mortalidad de la población envejecida en 2020. España se posiciona hoy como uno de los países con mayor esperanza de vida, pero enfrenta retos económicos críticos debido al envejecimiento, la tasa de paro juvenil y la presión sobre el sistema de pensiones.
