Relacion agricultura y ganaderia

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TEMA 8 LOS ESPACIOS RURALES

  1. La diversidad de los actividades rurales: actividades agrícola, ganadera, forestal, agro-industrial, cinegética, turismo rural.
  2. Dinámicas recientes del mundo rural


1.LA DIVERSIDAD DE LAS ACTIVIDADES RURALES: ACTIVIDADES AGRÍCOLA, GANADERA, FORESTAL, AGRO-INDUSTRIAL, CINEGÉTICA, TURISMO RURAL

1.1.FACTORES DE LA ACTIVIDAD AGRARIA

Los factores que condicionan la actividad agraria se pueden desglosar en físicos y humanos o socioeconómicos.

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Medio físico

En España el relieve no ejerce una influencia favorable en la actividad agraria, ya que el relieve presenta una elevada altitud media y fuertes pendientes lo que implica dificultades para la mecanización y acentúa la erosión del suelo. Por otro lado, el clima es, en la mayor parte de la península, de temperaturas extremas y precipitaciones escasas e irregulares. Por último los suelos son de calidad mediocre.

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Estructura de la población

La población rural se ha reducido durante el siglo XX aunque hay notables diferencias entre Comunidades Autónomas. Las causas de este descenso ha sido el éxodo rural, producido en los años 60 por la mecanización de las labores agrícolas que provocó un excedente de mano de obra que se derivó a la industria urbana. La crisis económica y el aumento del paro en las ciudades a mediados de los años 70 provocó un retorno al medio rural y la aparición de la agricultura a tiempo parcial, práctica que consiste en combinar la ocupación en la agricultura con el trabajo en la industria, construcción o servicios. Las principales motivaciones de este fenómeno son el ampliar las rentas o por simple entretenimiento.

El éxodo rural provocó el despoblamiento y el envejecimiento de estas áreas (interior y montaña). Se prevé una tendencia continuista ya que seguirá disminuyendo la población rural, aunque las dificultades para encontrar trabajo en las ciudades y las ayudas de la UE para evitar el despoblamiento atraerán jóvenes al campo (rejuvenecimiento).

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La propiedad: minifundio y latifundio

La propiedad de la tierra se refiere al dueño de la misma. Actualmente seguimos encontrando escasez de propiedades de tamaño medio. Encontramos dos tipos de propiedades en España:

  • El latifundio o gran propiedad (más de 100 ha) predomina en Andalucía, Extremadura, las dos Castillas y Aragón. Son cultivos extensivos, poco rentables y a veces caen en el absentismo (tierras de manos muertas o no puestas en labor).
  • El minifundio o pequeña propiedad (menos de 10 ha) predomina en la cornisa cantábrica y la costa mediterránea, sobre todo en Valencia. No resultan rentables por su pequeña extensión y su baja productividad, ya que no permite la inversión modernizadora, aunque ahora son el objetivo de la agricultura a tiempo parcial.

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Régimen de tenencia

Se refiere al grado de dominio sobre la tierra (que es total en el caso de la propiedad). Diferenciamos entre:

  • Directa, cuando el propietario y el que explota la tierra es la misma persona.
  • Indirecta, cuando el propietario cede el uso de la tierra a otra persona o entidad. A su vez distinguimos dos tipos de tenencia indirecta: aparcería, cuando el propietario cede el uso del terrazgo a cambio de una parte de la cosecha (su uso ha disminuido mucho), y el arrendamiento, cuando el propietario cede el uso de la tierra a cambio de una renta estipulada de antemano.

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Tamaño de las explotaciones

Una explotación es el conjunto de parcelas, entendidas estas como tierras delimitadas por una linde, explotadas por el mismo productor agrario. En España las explotaciones han aumentado su tamaño medio pero siguen sin están formadas por un gran número de parcelas lo que dificulta la mecanización. El proceso de concentración parcelaria ha ido reduciendo el número de parcelas de cada explotación, lo que permite aumentar la competitividad.

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Desarrollo científico y técnico: mejoras en el sector

Estas mejoras eclosionaron en el ámbito rural a partir de los años 60, proceso acelerado desde esa fecha. Entre los principales avances  que ha experimentado el agro español y que le ha permitido competir en términos cualitativos con los mercados mundiales más potentes destacan la mecanización, la selección de semillas y especies ganaderas, el uso de abonos, fertilizantes y pesticidas y el aumento de la intensificación que hace mejorar los rendimientos.

En otro orden de cosas la concienciación del agricultor de contratar seguros agrarios para evitar  las pérdidas provocadas por las inclemencias climáticas y el aumento en la preparación técnica del campesinado han aumentado la calidad de la producción española.

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Políticas agrarias

Las actuaciones políticas también repercuten de manera directa en el espacio rural. Las desamortizaciones decimonónicas, aunque pretendían solucionar el problema del mal reparto de las tierras, a la hora de la verdad solo consiguieron que los grandes latifundios eclesiásticos y municipales pasaran a manos particulares, mayoritariamente burguesas.

Durante la II República, especialmente durante el bienio azañista, se pretendió solucionar definitivamente este problema secular, pero las dificultades presupuestarias y la gran oposición de la oligarquía terrateniente lo impidieron.

Durante la dictadura franquista se realizaron nuevos intentos de reforma agraria planificados y dirigidos por el Estado, cuyos hitos fundamentales pueden resumirse:

  • El Instituto Nacional de Colonización (1939) proponía crear nuevas zonas de regadío con nuevos poblados. El gran problema fue el dirigismo del Estado.
  • La ley de Concentración Parcelaria (1952) pretendía disminuir el minifundio aumentando el tamaño medio de las explotaciones para permitir su mecanización. Este proceso continua en la actualidad.
  • La Ley de Ordenación Rural (1964) pretendía fomentar la creación de cooperativas agrarias de producción y dotar de servicios sociales al campo.
  • El Instituto para la Reforma y el Desarrollo Agrario (IRYDA) de 1971, asumió las funciones del antiguo INC y las Leyes de Ordenación Rural. Se hicieron nuevos regadíos, se mejoraron caminos rurales, se procedió al saneamiento de terrenos, se apoyó la creación de industrias agroalimentarias,…
  • El Programa de Auxilio a los Agricultores Jóvenes (1983) intentaba limitar la emigración a la ciudad y favorecer el relevo generacional en el campo.
  • La PAC o Política Agraria Comunitaria es el resultado de la integración de España en la CEE, después UE. La PAC trata de conseguir una producción agrícola competitiva con áreas extracomunitarias, eliminar excedentes y evitar la oscilación de la producción. Para ello fija periódicamente unos cupos de producción y unos precios de garantía y orientación de los productos más esenciales. El dinero necesario para garantizar esos precios se obtiene a través del FEOGA (Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícolas). Además la UE con los planes LEADER pretende diversificar la explotación agraria con la agroindustria y el turismo rural.

1.2.LA DIVERSIDAD DE LAS ACTIVIDADES RURALES

ACTIVIDAD AGRÍCOLA

La actividad agrícola en nuestro país ha sufrido un proceso de transformación y modernización, que ha pasado del policultivo extensivo de bajos rendimientos, casi siempre orientado a una agricultura de autoconsumo (poco competitiva en los mercados internacionales) a un monocultivo intensivo orientado a una agricultura capitalista. Este proceso solo puede entenderse mediante un aumento de la especialización, de la tecnificación y de la asunción de la agricultura intensiva:

  • La agricultura tiende a especializarse en aquellos productos que se dan mejor en cada región.
  • La agricultura española emplea en la actualidad técnicas de explotación modernas que permiten la intensificación de la actividad, como la mecanización, el uso de pesticidas, abonos y fertilizantes, el empleo de semillas seleccionadas o productos transgénicos, o la difusión de nuevas técnicas como el cultivo enarenado, que consiste en preparar el suelo con capas de estiércol cubiertas con una capa de arena: la arena filtra el agua y el estiércol, además de ser un excelente abono natural, proporciona poco a poco el agua que necesitan los cultivos, o la agricultura bajo plástico, técnica de invernaderos que consiste en estructuras fijas cubiertas de plástico y que mantienen en su interior unas condiciones de temperatura y humedad óptimas para acelerar la maduración de los cultivos.
  • La agricultura intensiva que trabaja en explotaciones de tamaño medio usando métodos modernos para aumentar los rendimientos y reorientarlos hacia una agricultura de mercado, no se podría haber desarrollado en España sin la aplicación de los sistemas de regadío y sin la disminución del barbecho.

El uso del regadío, aunque conocido en la península Ibérica desde tiempos remotos, ha experimentado un espectacular crecimiento durante el siglo XX, sobre todo en el área del Mediterráneo, donde se practica un regadío intensivo, a menudo bajo plástico, lo que permite la obtención de varias cosechas al año. En el interior peninsular el regadío se abastece de las grandes corrientes fluviales. En el norte de España, de clima húmedo, el uso del regadío es prácticamente nulo.

Aunque el uso del regadío trae parejas varias ventajas tanto socioeconómicas (aumenta la calidad de las cosechas lo que redunda en el aumento del comercio exterior) como culturales (necesidad de mayor formación técnica de los trabajadores del campo), también plantea serios problemas y desafíos: el derroche del agua en ciertos sistemas de regadío, como el sistema a manta o por inundación, la sobreexplotación de los acuíferos, los conflictos entre las demandas de agua del campo y la ciudad, etc. Para solucionarlos los diferentes ámbitos administrativos y gubernamentales preparan leyes de regadíos que prevén la construcción de obras hidráulicas y ponen el acento en la concienciación de mantener las actuales infraestructuras en buen estado para evitar fugas de agua.

El barbecho es una práctica agrícola que consiste en proporcionar a la tierra un periodo de descanso variable. Hoy en día, con la utilización de fertilizantes, abonos y modernas técnicas intensivas como el medio barbecho (cultivar leguminosas en la primavera para que la tierra no descanse), el barbecho es un recurso cada vez menos extendido.

Con todo ello, la producción agrícola española ha experimentado transformaciones en sus distintos componentes:

  • La producción de cereales, antes prácticamente destinada al consumo humano, se ha reorientado hacia la producción de piensos compuestos. El interior peninsular, considerado el gran silo del país, se ha especializado en cereal de secano (trigo, centeno, avena,…), mientras el norte, por sus condiciones climáticas, apuesta por el arroz y el maíz.
  • La distribución espacial de las leguminosas coincide prácticamente con la de los cereales, ya que los primeros se cultivan en periodo de semibarbecho en tierras de cereal.
  • La vid tiene en Castilla-La Mancha su principal área productora, aunque hay otras zonas productoras de gran prestigio (Rioja, Penedés, Duero,…). La UE prima en la actualidad la calida del vino, mediante la modernización del proceso y favorece el abandono de la actividad vitivinícola en cepas de baja calidad.
  • El olivo se cultiva sobre todo en el sur peninsular, muchas veces ligados a la vid. España es el primer productor mundial de aceite de oliva pero debe hacer frente a la competencia de aceites extranjeros más baratos, por lo que se pone el acento en criterios cualitativos (aceites de alta graduación- virgen).
  • Los productos hortofrutícolas se destinan al consumo en fresco o a la industria conservera. Son cultivos de regadío (excepto el almendro), por lo que será el litoral mediterráneo (invernaderos) y las vegas de los grandes ríos peninsulares las áreas productoras más importantes. Este sector ha experimentado un fuerte impulso debido al crecimiento de la demanda del comercio exterior.
  • La floricultura se ha desarrollado en Cataluña y Canarias.
  • Los cultivos industriales (remolacha azucarera, girasol, algodón y tabaco) requieren una transformación industrial previa a su consumo, por lo que necesitan grandes inyecciones de capital. Su principal área de producción es la mitad meridional española, excepto la remolacha que se cultiva en el valle del Duero.
  • Los cultivos forrajeros se concentran, sobre todo, en la mitad norte, que es la zona ganadera por excelencia.

LA ACTIVIDAD GANADERA

La ganadería tradicional se basaba en la coexistencia de diversas especies ganaderas en el mismo ámbito, integradas por razas autóctonas con elevado grado de rusticidad, en explotaciones pequeñas, que usaban técnicas atrasadas, y sistemas extensivos (pasto a diente en pradería, trashumancia,…), que consumían mucho espacio, requerían abundante mano de obra y eran poco rentables.

La ganadería actual ha experimentado importantes transformaciones en la estructura y en la producción, que han permitido el incremento de los rendimientos.

Las transformaciones en la estructura ganadera pueden resumirse especialización, tecnificación e intensificación:

  • La ganadería tiende a especializarse en la producción de carne o leche. Esto ha supuesto una sustitución de las razas nacionales por otras extranjeras seleccionadas y casi la total desaparición de razas mixtas (carne y leche). No obstante se está produciendo una cierta recuperación de las razas autóctonas, sobre todo ovinas y caprinas, gracias a las subvenciones procedentes de la UE, combinadas con la Ley de la Agricultura de Montaña.
  • Aumentan progresivamente la mecanización y el tamaño de las explotaciones, con lo que se elevan los rendimientos.
  • La ganadería intensiva gana peso respecto a la extensiva. La ganadería intensiva o industrial, desvinculada del medio físico, estabulada o mixta (salen a pastar en ocasiones), y alimentada con piensos, se ha incrementado notablemente, sobre todo en las áreas próximas a los centros de consumo. Esto explica que en el centro de la cabaña ganadera, tradicionalmente situado en el norte peninsular, se esté desplazando hacia el nordeste y el litoral mediterráneo, sobre todo en el caso de la ganadería porcina y avícola.

A pesar de este importante desarrollo, la ganadería española sigue presentando algunos problemas que le restan competitividad:

  • La escasez de alimentos para el ganado, derivada de la pobreza de precipitaciones en gran parte del territorio, impide disponer todo el año de pastos frescos naturales, salvo en la España atlántica y áreas de montaña. Esto, unido al incremento de la ganadería intensiva, supone una gran dependencia de piensos importados que desequilibran la balanza comercial agraria. Para mitigarlo se fomenta el cultivo de forrajeras y oleaginosas, alimentos para el ganado.
  • El tamaño de las explotaciones sigue siendo inadecuado, a pesar de la creciente concentración y del aumento del número medio de cabezas por explotación.
  • En la UE la ganadería se enfrenta a la gran competencia de otros países, lo que ha llevado a establecer cuotas para algunos productos, como la leche y la carne de vacuno. Estas cuotas se han ampliado en la última reforma de la PAC, pero a cambio de la reducción de los precios.
  • La sanidad animal sigue presentando brotes epidémicos esporádicos, a pesar de que la normativa sanitaria animal europea es muy estricta, lo que puede reducir el consumo de ciertos productos (mal de las vacas locas). Además el conocimiento por parte del consumidor de ciertas prácticas intensivas (hormonas, antibióticos, etc) incide negativamente en el consumo interior de carne y provoca una creciente exigencia de calidad.

La producción ganadera ha aumentado su participación en la producción final agraria, hasta situarse en el 42´2% (2000). Incluso hay zonas como Asturias, Cantabria, Euskadi y Cataluña donde supone más del 60%. Este es un proceso general, cuyas causas han sido la mecanización del campo (que libera tiempo para otras actividades), la conservación del suelo mediante el cultivo de forrajeras, y la necesidad de mejorar la alimentación humana con proteínas procedentes de la carne, la leche y los huevos. Desde 1960 el aumento del consumo de estos productos en España ha sido enorme.

La producción ganadera también ha experimentado transformaciones en sus distintos componentes.

  • La ganadería bovina se destina a la producción de leche y de carne. El bovino de aptitud lechera se localiza, en régimen extensivo o mixto, en el norte peninsular; y en régimen intensivo cerca de las grandes ciudades para aprovechar el mercado urbano, usándose modernas técnicas de ordeño e inseminación para mejorar la raza, lo que aumenta los costes. Últimamente se está desarrollando una ganadería lechera en Andalucía. El bovino de aptitud cárnica se localiza en zonas de alta montaña (donde no resulta posible la recogida diaria de la leche), las penillanuras occidentales y de Sierra Morena y en régimen extensivo. Los problemas a los que se enfrenta la producción de origen bovino son los fuertes excedentes en la UE que ha llevado a fijar un sistema de cuotas regulado por la PAC, acompañado de una reducción de precios,  y la competencia de leches y carnes más baratas.
  • La ganadería ovina se destina a la producción de carne y leche para productos lácteos (queso). Se localiza en los secanos del interior peninsular, disminuyendo su densidad hacia levante y el sur. Se explota en tres regímenes:

a)La ganadería trashumante supone el desplazamiento estacional del ganado entre pastos de invierno y de verano. Actualmente está en decadencia por la falta de pastos y pastores.

b)La agricultura estante es subsidiaria de la agricultura y presenta rendimientos variables según pasten en rastrojos o en grandes áreas adecuadamente organizadas.

C)La ganadería estabulada (intensiva) es la que mayores rendimientos produce

El problema de esta ganadería es que todavía persisten muchas explotaciones tradicionales, La UE da ayudas parta mantener las explotaciones intensivas. Gracias a ellas la producción ha crecido y se hacen esfuerzos de mecanización y de modernización.

  • La ganadería porcina se destina en parte al consumo en fresco y en parte a la chacinería. Su localización varía:

a)El régimen intensivo e industrial (razas extranjeras y alimentación con piensos) predomina en Cataluña, donde se suele adoptar el sistema de integración, entre la empresa que proporciona la materia prima (lechones y piensos) y un ganadero que aporta el establo y su trabajo.

b)El régimen extensivo basado en razas autóctonas de calidad (cerdo ibérico) se localiza en Extremadura, penillanuras occidentales (Salamanca), Aragón y Andalucía. Se enfrenta a problemas como las fuertes oscilaciones de precios debido a los excedentes y a la competencia de carnes porcinas extranjeras más baratas.

  • La ganadería avícola se destina a la producción de carne y huevos. Se localiza en Cataluña, Castilla y León y Aragón, y, secundariamente, en Galicia y Asturias. Es, en general, una ganadería intensiva e industrial, que usa piensos artificiales y estabulación, adoptando un sistema de integración. Sufre fuertes fluctuaciones de precios por lo que se incentiva la explotación de pollo congelado y la contención en la producción. Últimamente crece el consumo de la carne de avestruz, a la que los expertos auguran un buen futuro.

ACTIVIDAD FORESTAL

El terreno potencialmente forestal es algo más de la mitad del suelo español, aunque únicamente está arbolado poco más de la cuarta parte. Únicamente se explota algo menos de la tercera parte del suelo arbolado.

Los aprovechamientos forestales aportan el 2% de las rentas del sector primario y además de por la rentabilidad, la superficie arbórea destaca por otras funciones:

  • Los medioambientales: formación y consolidación de los suelos y la regulación de los ciclos hidrológicos.
  • Socioeconómicas: producción de materias primas.
  • Paisajísticas: mayor diversidad del paisaje.
  • Biológicas: mantenimiento de la diversidad de especies animales y vegetales.

Teniendo en cuenta esas funciones, en 1994 se elaboró un plan para la reforestación de tierras agrarias teniendo en cuenta factores medioambientales, no económicos como hasta entonces. Se da prioridad para esa reforestación a la frondosas autóctonas (haya, roble, castaño, eucalipto, etc) sobre las coníferas.

El destino de la producción se dirige, en primer lugar, a aserríos y chapas de madera, trituración y pasta; en segundo lugar a la producción de resina y corcho (alcornoque). Las áreas productoras son principalmente las provincias del norte y Huelva.

Los problemas a los que se enfrenta la silvicultura son la deforestación provocada por los incendios, la lluvia ácida y la tala masiva, además de las enfermedades forestales.

ACTIVIDAD AGROINDUSTRIAL

La agricultura ha tenido que adaptarse a los nuevos gustos de los consumidores y producir para las industrias agroalimentarias que consumen ya más del 65% de la producción agrícola, ganadera y pesquera.

Las mayores de estas industrias están en manos de multinacionales, bien porque estas hayan creado empresas nuevas, bien porque hayan absorbido las españolas, o bien por ambas causas.

Las industrias de conservas vegetales se concentran en torno a las huertas de Valencia, Murcia, Navarra y La Rioja, y algunas en la vega del Guadiana extremeño. Las industrias de bebidas alcohólicas y espiritosas están localizadas en Andalucía, La Rioja, ambas Castillas y Cataluña. La industrias cárnicas se localizan en Galicia y Castilla y León. Las azucareras se sitúan preferentemente en Andalucía y Castilla y León. Las empresas aceiteras se encuentran en Andalucía, sobre todo, aunque hoy en día están en manos del capital italiano. Las industrias lácteas se sitúan en Galicia, Asturias y ambas Castillas (quesos).

Para la promoción exterior de nuestros productos ha sido fundamental la creación de denominaciones de origen (DO).

ACTIVIDAD CINEGÉTICA

La caza es una actividad agraria que cada vez cobra mayor importancia dentro del sector primario, aunque no debemos desdeñar su participación en la actividad turística.

El coto es la unidad de explotación cinegética. La principales zonas de caza, tanto mayor como menor, son los montes de Toledo, Sierra Morena, la penillanura extremeña, y los rebordes montañosos de Aragón y Castilla y León. Las comunidades que ofertan actividades cinegéticas son Castilla-La Mancha y Extremadura, sobre todo. Las comunidades que demandan este tipo de actividades son las cantábricas, junto a Cataluña y Madrid.

TURISMO RURAL

El rural es una de las formas de turismo que mayor difusión han tenido en la última década. Supone el desplazamiento de residentes urbanos, durante periodos cortos, hacia alojamientos surgidos en muchos pueblos durante los últimos años: casas rurales, hoteles, albergues, etc. Suele acompañarse de otras actividades (turismo activo, gastronómico, etc).

El turismo rural utiliza el patrimonio natural y cultural de estas áreas para diversificar las economías locales, casi siempre dependientes de actividades agrícolas deficitarias, y generar nuevos empleos que eviten el despoblamiento. Es una de las vías de apoyo financiadas por la UE (Fondos LEADER).

El turismo rural es algo deficitario debido a un exceso de oferta, agravado por la existencia de alojamientos ilegales que redundan en la calidad de los servicios ofrecidos.

2.DINÁMICAS RECIENTES DEL MUNDO RURAL

2.1.ESPACIOS RURALES DINÁMICOS  Y EN CRISIS

Aunque España es el segundo país de la UE en superficie agraria en valores absolutos (por detrás de Francia) el valor final de la producción agraria española es inferior al de Francia, Italia, Alemania y Reino Unido.

La aportación del sector primario, en el que se incluyen las actividades agropecuarias, tanto en población activa como en el PIB es cada vez menor en proporción al total de la economía del país. Esto no quiere decir que la agricultura haya perdido dinamismo, sino que su valor proporcional es cada vez menor porque los otros sectores se han desarrollado más. Eso sí, el valor de la producción agraria aumenta de año en año, sobre todo por el proceso de modernización de las explotaciones antes analizado.

Así y todo, la agricultura es piedra angular de la economía española por tres motivos:

  • Por la importancia de los alimentos mediterráneos que España produce y exporta (aceite, vino, cítricos, etc). Los productos del sector primario representan la sexta parte de las exportaciones españolas.
  • Porque la agricultura proporciona la materia prima para numerosas industrias derivadas.
  • Porque la superficie agraria es aún muy grande.

Consecuencia de esa baja aportación al PIB es también la baja renta per cápita de los agricultores españoles en comparación con la del resto de los trabajadores. De esto deducimos que España ha dejado de ser un país eminentemente agrario, aunque su agricultura siga siendo un factor económico importante.

En la actualidad, al igual que otros países desarrollados, España presenta una estructura económica fuertemente terciarizada:

  • La actividad agropecuaria, pesquera y forestal dan empleo al 7% de la población ocupada y proporcionan el 4% del PIB.
  • Las actividades secundarias representan aún el 28% de la población ocupada y proporciona el 29% del PIB.
  • Las actividades terciarias concentran al 64% de la población ocupada y suponen casi el 70% del PIB.

Existen, sin embargo, grandes contrastes territoriales entre unas Comunidades Autónomas y otras. Así, la proporción de ocupados varía entre el 1% de la comunidad de Madrid y el 20% de la de Galicia, mientras el valor de la producción oscila entre el 0´2% de Madrid y el 13% de Extremadura.

A grandes rasgos, se puede afirmar que en las provincias y comunidades situadas en el interior, excepto Madrid, las actividades primarias tienen mayor peso relativo que en las del litoral y las islas.

2.2.INCORPORACIÓN DE ESPAÑA A LA UE: EL DESARROLLO RURAL SOSTENIBLE

España, junto con Portugal, se integra en la CEE (actualmente UE) tras la firma del Tratado de Adhesión, el 1 de enero de 1986. La entrada de España en la UE ha supuesto la integración en un mercado de casi 500 millones de consumidores, protegido del exterior mediante el principio de preferencia comunitaria, que da prioridad a los productos de la UE sobre los extranjeros en el comercio comunitario.

La PAC (Política Agraria Común) supuso para nuestro país un profundo cambio en las estructuras agrarias. La PAC tiene varios objetivos:

·Conseguir una producción agrícola competitiva con áreas extracomunitarias, protegiéndola de la competencia exterior y modernizando sus estructuras.

·Conseguir un nivel de vida justo para los agricultores.

·Estabilizar los mercados comunitarios.

·Eliminar excedentes y evitar la oscilación de la producción. Para ello la UE fija periódicamente unos cupos de producción y unos precios de garantía y orientación de los productos más esenciales.

El dinero necesario para modernizar, aumentar la productividad, la calidad y la competitividad se obtiene a través de los fondos estructurales europeos para mejorar las infraestructuras, los equipamientos y la cualificación de los agricultores: el Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agraria (FEOGA) se encarga de financiar la política estructural agraria y la modernización del sector; el Fondo Social Europeo (FSE) se destina, en cambio, al fomento de la formación profesional y del empleo rural.

Como consecuencia de la PAC las tierras poco productivas van siendo abandonadas o reorientadas hacia cultivos alternativos. Por el contrario, las excesivamente productivas han de reducir su producción, sujetas siempre a cupos de producción. En el caso español, esos excedentes se producen sobre todo en los cereales, el vino, la leche y la carne de vacuno. Muchas de estas medidas no fueron inicialmente bien aceptadas, porque suponen gravosos sacrificios económicos para los productores. La PAC ha tenido consecuencias problemáticas en zonas excedentarias y poco competitivas, como las regiones de la cornisa cantábrica (ganadería bovina) y las zonas de cereal y viñedo del interior peninsular, pero en líneas generales, la PAC ha beneficiado sensiblemente al campo español mediante la política de subvenciones, sobre todo para el litoral mediterráneo y andaluz, que han encontrado un buen mercado para sus productos hortofrutícolas. No obstante, y aunque esas subvenciones están garantizadas hasta el año 2013, el campo español debe prepararse para competir con los países recién ingresados en la UE (países del Este) y con los países menos desarrollados del área extracomunitaria que, por la globalización, piden el acceso libre a los mercados europeos.

Para mejorar el ámbito rural la UE, a través de los planes LEADER pretende potenciar las actividades agroindustriales y el turismo rural como complementos económicos a la pura actividad agraria. Además con los fondos europeos (FEOGA y FSE) y los planes LEADER se intenta impulsar en la actualidad el desarrollo de la agricultura ecológica, que busca una producción eficiente y respetuosa con el medioambiente.

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