Estructura por edad y sexo

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En la actualidad la población española está en torno a los 46,6 millones de efectivos, su distribución espacial se analiza mediante la densidad de población que relaciona la población de una zona con su superficie en km2, la cual es de 92,2 hab/km2. Sin embargo, este valor esconde fuertes desequilibrios espaciales entre áreas de concentración y áreas de despoblamiento. Así, las áreas de lata densidad se localizan en la periferia peninsular, Madrid, las islas, Ceuta y Melilla y las de baja en el interior peninsular. Los factores explicativos de esta distribución son tanto naturales como humanos. A partir de 1975 los contrastes de distribución tienden a disminuir, debido a la crisis, se redujo la atracción de las áreas industrializadas e incluso zonas migratorias del interior reciben emigrantes retornados. En la actualidad, los factores de desarrollo como la primacía de los servicios, la agricultura tecnificada, el desarrollo endógeno… junto a una mayor inmigración extranjera, refuerza la consolidación demográfica de Madrid y los ejes tanto del mediterráneo como del Ebro, pero también promueven procesos de desconcentración demográfica y económica que favorece un mayor equilibrio.


Actualmente todos las comunidades autónomas presentan bajas tasas de natalidad, mortalidad y crecimiento natural. Aun asé, existen contrastes debido a la diferente estructura por edades, al grado de juventud o envejecimiento de la población que depende de causas heredadas y actuales. En cuanto a las causas heredadas, son el distinto comportamiento tradicional de la natalidad y las diferencias de desarrollo económico causantes de las migraciones. Estas afectan a la población joven y provocan el envejecimiento de las regiones emigratorias y el rejuvenecimiento de las inmigratorias. Y por otra lado, las causas actuales son los nuevos factores de desarrollo económico a partir de la crisis y la inmigración extrajera que desde 1995 aporta población joven y elevación de mortalidad.


Las comunidades autónoma con mayor dinamismo cuentan con tasas de natalidad mas elevadas, de mortalidad mas bajas y un crecimiento natural mas alto. Por ello presentan una estructura demográfica mas joven causada por un comportamiento natural más natalista por haber sido foco de inmigración interno en épocas pasadas como Andalucía, Murcia y Ceuta y Melilla o por recibir una fuerte inmigración extranjera desde 1990 a excepción de Canarias donde la favorable estructura por edades compensa la baja natalidad y Navarra con el caso contrario, alta natalidad y desfavorable estructura.

Sin embargo, las CCAA en declive demográfico presentan bajas tasas de natalidad, bajas de mortalidad y por eso bajo crecimiento natural, negativo en muchos casos. Presentan una estructura demográfica fuertemente envejecida por haber sufrido una fuerte emigración como Galicia y las CCAA del interior, por la prolongada incidencia de la crisis industrial de 1975 (cornisa cantábrica) y por el contrario actualmente con menos inmigración extranjera.


En cuanto a la estructura de la población española lo diferenciamos por sexo y edad y por actividad económica. La estructura por sexo es la relación entre el numero de hombres y mujeres que componen una población. Los factores influyentes son el nacimiento natural de 105 niños por cada 100 niña, la mayor esperanza de vida de las mujeres y las migraciones, suelen emigrar mas los varones. Así en España predominan más varones en edades jóvenes, en edad adulta se igualan los efectivos y al final predominan las ancianas.

Por otra lado, la estructura por edad es la composición de la población por grupos de edad: jóvenes (0-14), adultos (15-64) y ancianos (+65). De aquí surgen los índices de juventud y envejecimiento de una población. Esta se considera joven cuando el porcentaje de jóvenes supera el 35% y anciana cuando supera el 12%. Los factores influyentes son la natalidad en los jóvenes, la esperanza de vida en los ancianos y las inmigraciones ya que suelen llegar jóvenes. España es una país envejecido, las causas son: el fuerte descenso de natalidad y el aumento de la esperanza de vida. Las CCAA con mayor porcentaje de jóvenes son el sur peninsular por la alta natalidad y Madrid y el litoral mediterráneo por la inmigración y las mas envejecidas Galicia y el interior peninsular. Las consecuencias de envejecimiento son: la desaceleración económica, la elevación del gasto en pensiones, el incremento del gasto sanitario y los ciudades y atenciones que supone un aumento de las cargas familiares.

Y por último la estructura económica estudia la población que contribuye con su actividad al proceso productivo y los distintos sectores en que se desarrolle esa actividad. La población activa de 16 años y mas que suministran mano de obra para la producción de bienes y servicios o que estén disponibles y hacen gestiones para incorporarse a la producción. Así encontramos población ocupada y desocupada. La población inactiva es la que no realiza un trabajo remunerado ni se encuentra disponible para desempeñarlo. Los factores influyentes a la tasa de actividad son demográficos (como el porcentaje de jóvenes y ancianos) y económicos (como el nivel de desarrollo). Desde 1991, la tasa de actividad ha sufrido un fuerte crecimiento debido a la incorporación de la mujer al mercado laboral y la inmigración. La actividad femenina ha aumentado desde la década de 1970 y las tasas mas altas de actividad se encuentran en los archipiélagos, Madrid y el litoral mediterráneo, mientras la menor en la cornisa cantábrica, Galicia, Andalucía y el interior peninsular. En la actualidad la tasa del paro es elevada debido a la crisis comenzada en 2008. La población activa se divide en tres sectores económicos. El primario incluye agricultura, ganadería, pesca, explotación forestal y minería, y en la actualidad, menos del 8% de la población se dedica a ello. El secundario, comprende la industria y la construcción. Y el sector terciario el mas abundante actividades que aportan servicios como educación, sanidad..


En cuanto al futuro de la población española, debido a una baja tasa de natalidad y una elevada tasa de mortalidad causada por la cantidad de ancianos que habrá. La estructura por sexos, tenderá a aproximarse y por edad descenderá en cuanto a jóvenes y ancianos. Así, entre 2015 y 2060 España, perderá 4,6 millones de habitantes, llegando a 41, 8 millones en 2060.

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