1. Características de la oferta y la demanda
1.1. La oferta turística
La oferta comprende los siguientes elementos:
- Vendedores del producto: Instituciones que promocionan el destino en ferias internacionales, oficinas de turismo y agencias de viajes. Esta oferta sigue estando controlada por touroperadores internacionales, quienes gestionan el transporte, el alojamiento y gran parte de las actividades. Aunque su papel es fundamental, enfrentan la competencia de la gestión directa a través de Internet y las aerolíneas de bajo coste. Asimismo, grandes inversores adquieren edificios y terrenos costeros, lo que hace necesario reducir esta dependencia.
- Instalaciones turísticas: Cubren las necesidades de alojamiento, manutención y recreo del turista.
La oferta de alojamiento es amplia y de calidad, concentrándose en el litoral mediterráneo, Baleares y Canarias, con una tendencia al crecimiento en el interior. Se divide en:
- Plazas hoteleras: 1,86 millones de plazas, mayoritariamente de categoría media.
- Plazas extrahoteleras: 1,56 millones de plazas (campings, apartamentos turísticos, alojamientos rurales y albergues).
La oferta de restauración (restaurantes, cafeterías, bares, etc.) es de nivel medio, mientras que la oferta de recreo incluye parques temáticos y acuáticos, clubes hípicos y de golf, instalaciones náuticas, estaciones de esquí y espacios naturales protegidos.
1.2. La demanda turística
- Turismo internacional: Responde principalmente a motivos de ocio. España recibe cerca de 80 millones de turistas anuales. Los principales países emisores son miembros de la Unión Europea (Reino Unido, Alemania, Francia, Países Nórdicos e Italia). Aunque en menor volumen, los turistas de EE. UU., Japón, Rusia y China destacan por un mayor gasto y más pernoctaciones. Este turismo se concentra en zonas de «Sol y Playa» (Cataluña, Canarias, Baleares, Andalucía y Comunidad Valenciana), presenta una fuerte estacionalidad y, aunque el paquete turístico sigue vigente, crece la contratación directa mediante Internet y vuelos de bajo coste.
- Turismo nacional: Ha crecido gracias a la mejora de las condiciones de vida, el aumento del tiempo libre y la mejora del transporte. Las comunidades con mayor población (Madrid, Cataluña y Andalucía) registran el mayor número de viajes. Se realizan casi 200 millones de viajes anuales, siendo el automóvil el medio predominante. Presenta menor estacionalidad debido al escalonamiento de las vacaciones.
2. Principales áreas turísticas en España
Los espacios turísticos se clasifican según su uso:
- Estables: Turismo durante todo el año (Canarias, Málaga, Alicante).
- De temporada: Alta estacionalidad (Costa Brava, Baleares).
- De visita puntual: Relacionados con el patrimonio histórico (Granada, Córdoba, Sevilla, Toledo).
Áreas de alta densidad
Destacan las zonas de sol y playa (Baleares, Canarias y costa mediterránea). Son áreas saturadas y de desarrollo temprano, con un turismo masivo de poder adquisitivo medio-bajo. Madrid destaca por su oferta cultural y de negocios, mientras que Barcelona combina negocios, cultura y playa.
Áreas de media y baja densidad
Relacionadas con la difusión del turismo hacia espacios prelitorales y el crecimiento de modalidades alternativas. Atrae a una clientela nacional que valora el paisaje rural, el senderismo y las actividades en la naturaleza.
3. Impactos económicos
Positivos:
- Ingreso de capitales y divisas.
- Desarrollo de infraestructuras (hoteles, aeropuertos, puertos).
- Generación de empleo directo e indirecto.
Negativos:
- Aumento de precios en el suelo y la vivienda.
- Abandono de actividades y comercio tradicional.
- Masificación y problemas de saturación.
- Estacionalidad que genera infrautilización de recursos.
- Dependencia de capital extranjero, bajos salarios y precariedad laboral.
