Caracteristicas de las zonas latitudinales

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Este mapa representa las regiones biogeográficas de España. Se diferencian 4 regiones: atlántica (A), mediterránea (C), alpina (B) y macaronésica (D).

Entendemos como región biogeográfica como aquellos sectores del territorio que, comparten unas características comunes abióticas (condiciones climáticas, características geológicas y geomorfológicas) y bióticas (flora, fauna y comunidades vegetales).

La Agencia Europea del Medio Ambiente ha definido once regiones biogeográficas en

Europa. En España están presentes cuatro de esas regiones lo que pone de manifiesto su alta diversidad natural: el dominio atlántico, el mediterráneo (el más extenso ocupa casi el 80% del territorio), la región alpina (montaña) y la región macarónesica (Islas Canarias).

La región biogeográfica atlántica

Ocupa la fachada atlántica, desde el País Vasco hasta Galicia.

Se caracteriza por una vegetación exuberante, como corresponde a un clima de temperaturas suaves y humedad abundante y bien distribuida a lo largo del año.
Estas condiciones, unidas a las características del suelo, permiten el desarrollo de un bosque caducifolio que alcanza de 25 a 30 metros de altura y cuya frondosidad reduce considerablemente el acceso de la luz solar hasta el suelo, dificultando el desarrollo de los estratos arbustivo y herbáceo.

El clima predominante es el oceánico, con unas precipitaciones relativamente abundantes y regulares a lo largo del año (más de 800mm). Las temperaturas son suaves durante los inviernos, con unos veranos frescos y húmedos, pues toda la región se ve favorecida por la proximidad del mar que suaviza las temperaturas a lo largo del año.

Los ríos pertenecen a la vertiente
Norte, son cortos por nacer en las montañas cercanas al mar y por ello poseen un fuerte poder erosivo en su cauce. Su caudal es abundante y regular (gracias a las lluvias regulares de la zona)
, con un régimen pluvial y pluvionival.

Podemos destacar los ríos: Eo, Navia, Narcea, Nalón, Sella, Deva, Miño.

La vegetación prodominante son los bosques caducifolios de hayas y robles, es un bosque denso y umbrófilo. Los hayedos, que son más exigentes en humedad, son más frecuentes en la cornisa cantábrica, mientras los robledos lo son en Galicia. No obstante presenta una clara diferencia entre las zonas de costa y las zonas de montaña, organizándose en pisos bioclimáticos en función de la altitud y la exposición al sol.

Las zonas litorales y los valles interiores han sido profundamente transformados por la actividad agraria tanto en el pasado con las roturaciones para los cultivos o pastos, como a partir de la segunda mitad del siglo XX por la introducción de coníferas, roble americano y eucalipto para su explotación comercial, y por la actividad urbana en la actualidad.

Los suelos son silíceos, ricos en humus y con cierta acidez, que permite cultivos y pastos. En los suelos calizos se plantan judías, maíz y prados.

Región biogeográfica mediterránea.

El paisaje mediterráneo se localiza en el 80% de la Península, Islas Baleares, Ceuta y

Melilla. En la península ocupa toda el área al sur de la franja atlántica, salvo las zonas de alta montaña.

El clima se caracteriza por una prolongada estación seca y calurosa en verano, que contrasta con el carácter templado del resto de las estaciones. Las precipitaciones son muy irregulares que van de escasas a moderadas (menos de 800 mm anuales), siendo en el sureste peninsular y valle del Ebro inferiores a 300 mm y a veces tienen un carácter torrencial. La disponibilidad de agua es muy variable, por lo que las especies han desarrollado mecanismos para adaptarse a los periodos de sequía.

Las temperaturas poseen una amplitud térmica moderada en la costa, pero elevada en el interior peninsular, aislado de la influencia marina.

Por ello podemos distinguir dos zonas climáticas: un mediterráneo continentalizado o de interior, que presenta inviernos fríos y veranos calurosos (por lo tanto gran amplitud térmica), con precipitaciones escasas (400-600 mm) y estación seca estival. Por otra parte un mediterráneo marítimo, con inviernos suaves y veranos calurosos pero suavizados por la cercanía al mar (por lo tanto menor amplitud térmica), las precipitaciones son escasas (400-600 mm) y con una estación seca estival.

Se pueden diferenciar tres ámbitos con características ecológicas diferenciadas:

 La franja litoral, Islas Baleares y las dos depresiones, donde la influencia del

Mediterráneo tiene una importancia considerable en las características climáticas y por ello en la distribución de los seres vivos. En ellas conviven áreas de encinares con maquis y garriga. En las zonas de mayor aridez hace que predomine una vegetación y fauna adaptadas a condiciones prácticamente desérticas (yute, estepa, espinos).

 La Meseta y las depresiones, se encuentran alejadas de la influencia del mar, presentan rasgos de continentalidad, es decir, un notable contraste entre inviernos fríos y veranos calurosos, y con unas moderadas precipitaciones. En la misma predominan los encinares, sabinares y carrascales. Sus recursos forestales han sido muy transformados desde el pasado para implantar los cultivos y pastos.

Los ríos y en especial los humedales tienen una gran importancia ecológica en esta región, pues constituyen verdaderos oasis para las aves migratorias en sus desplazamientos entre Europa y África.

 Zona extremeña y Huelva, predominio del alcornoque. La Península Ibérica es la región del mundo con mayor superficie de alcornoques. De su corteza se obtiene el corcho. Estas regiones también sufren un sobrepastoreo frecuente y también ve peligrar su regeneración al sufrir la competencia del plástico (en sustitución del corcho) en sus diferentes usos. Los investigadores proponen que se dejen descansar las dehesas durante unos 20 años, en los que se aconseja realizar una reforestación para evitar su desparición.

En esta región podemos distinguir ríos de dos vertientes diferentes: la atlántica y la mediterránea. En la primera los ríos son largos, con un régimen irregular, con un estiaje en verano pero con caudal abundante. Destacan el Duero, Tajo, Guadiana y Guadalquivir. En la mediterránea los ríos son cortos (salvo el Ebro), son muy irregulares y con acentuado estiaje en verano (Júcar, Turia, Segura).

Los suelos han sido muy modificados y erosionados por la intervención humana.

Región biogeográfica alpina.

Se localiza en los grandes macizos montañosos europeos, pero en España solo se incluyen Los Pirineos. La vertiente norte es más húmeda y más boscosa, y la sur con pluviometría menor y menor densidad de bosque.

La zona central, alejada de las influencias del Atlántico y del Mediterráneo, es donde se presentan las características de la alta montaña. Los fondos de los valles son los lugares más habitados y por tanto de mayor transformación.

Sobre los 2200 m y los 3000 m se localizan los pastos que soportan el frío durante muchos meses.

Entre los 2200 y 1600 nos encontramos landas combinadas con pinos y abetos.

Por debajo de 1600 aparecen los bosques caducifolios de hayas, y más abajo los encinares.

Región biogeográfica macaronésica (en griego makarion significa afortunadas y nesoi islas)

Comprende los archipiélagos del Atlántico medio-oriental de: Canarias, Madeira,

Salvajes, Azores y Cabo Verde.

Canarias es el territorio más elevado de España con el Teide de 3718m y más extenso,

7447 km². Se sitúa muy cerca del Trópico de Cáncer, entre 27 y 29º, y a una longitud entre 13 y 18º oeste, lo que provoca que en Canarias tengamos un huso horario menos que la Península.

El clima:

 Las Islas Canarias están situadas cerca del Trópico de Cáncer. En esta zona se originan las altas presiones subtropicales, una de ellas es el Anticiclón de las Azores. De aquí parten, la mayor parte del año (sobre todo en verano), los vientos alisios, con dirección E-NE, por su paso sobre el océano llegan a Canarias cargados de aire fresco y humedad. Entre los 500 y 1500 metros se localiza en el norte de las islas el mar de nubes, debido al choque de las masas de aire con el relieve (estratocúmulos). Por encima de los 1500 metros nos encontramos el aire seco y cálido (inversión térmica). El anticiclón proporciona un tiempo estable con cielos nubosos, humedad y algunas precipitaciones en las medianías y costa de barlovento, y unos cielos despejados en sotavento. Cuando el Anticiclón se aleja mucho de Las Azores pueden llegar perturbaciones procedentes del Norte o del Atlántico oriental y del Sur, son los momentos de mayores precipitaciones en las islas y ocurre en la primavera o el otoño.

 Por Canarias pasa la corriente marina fría de Canarias que refresca el aire que tiene encima; por eso en situación de la llegada de aire sahariano cálido, las zonas costeras están más frescas al estar protegidas por la corriente fría, el aire cálido, menos pesado y ligero que el aire de las costas, remonta estas zonas y afecta más a las zonas de medianías. También rechaza las precipitaciones, al impedir el ascenso del aire, que está frío, en su base. La mezcla de agua de diferentes características también repercute en un mayor desarrollo del plancton, favoreciendo la existencia de una enorme riqueza piscícola.

 Con relativa frecuencia llegan invasiones de aire sahariano, es el tiempo Sur, aunque los vientos lleguen con un componente E, SE o incluso NE. Se producen entonces las temperaturas más altas del año, y problemas alérgicos y respiratorios.

 La altitud y la exposición (barlovento, sotavento) también modifican las temperaturas y las precipitaciones.

Vegetación:

La vegetación se encuentra muy alterada por la explotación intensa a lo largo de la

Historia, primero por una sociedad agraria y a partir de los años 60 del siglo XX por una economía urbana y turística.

 Piso basal: entre 0 y 200 metros, son las zonas más áridas de las islas, con mayor desarrollo en la zona sur, y con precipitaciones de menos de 200 mm al año y con fuerte insolación. En los primeros 10 metros, en contacto con el agua salada y el spray marino, nos encontramos con las plantas psamófilas que tienen una raíz muy desarrollada para poder alcanzar las zonas de más humedad (balancón). También están las plantas halófilas amantes de las sales (distintos tipos de algas). En las zonas más abruptas de la vertiente norte viven verodes y  bejeques. En las islas orientales encontramos un matorral espinoso, la aulaga.

Pero la vegetación dominante son las tabaibas y los cardones, muy deteriorados por la construcción de hoteles y apartamentos.

 Piso de transición. Palmeras, sabinas y dragos; y con menor importancia peralillo, lentisco, almácigo y balos. Se extiende en la zona sur hasta los 400 metros y por el norte hasta los 800.

 Piso montano. Hay que distinguir dos vertientes. Vertiente Norte, húmeda y con mar de nubes desde los 500 metros hasta los 1300 metros, con bosques de laurisilva y de 1300 a 1500 el fayal brezal; y la vertiente Sur, seca, con bosques de pinos desde los 400 metros hasta los 2400 metros.

En el bosque de laurisilva predominan las especies de gran porte (barbusano, viñátigo,til, laurel, paloblanco, aceviño), de más de 20 metros, también observamos helechos, epifitas (lianas).

En esta zona se produce la condensación, en las hojas de los árboles, del agua del mar de nubes, es lo que llamamos la lluvia horizontal. Durante casi todo el año se va filtrando agua hacia el interior de la isla, hacia el acuífero; por lo tanto esta agua se convierte en un recurso natural importantísimo para rellenar el acuífero.

 Alta montaña.

A) Pinares. Son formaciones vegetales donde domina el pino canario

En la vertiente del Norte se sitúa por encima de la laurisilva y el fayal breza (Monteverde), mientras que en la vertiente sur su límite inferior se encuentra alrededor de los 400 metros. El pino canario es una especie resistente al fuego y también ha sido muy apreciada la madera de tea.

En los límites superioeres aparece el cedro canario, presente en Las Cañadas del Teide y abundante solo en La Palma, en las cumbres que bordean La Caldera de Taburiente.

b) Matorrales de alta montaña. Esta vegetación soporta cambios muy bruscos de temperatura, la amplitud térmica suele ser mayor de 20º, y algún periodo de nieve, su porte es achaparrado y con hojas espinosas y pequeñas, tienen sustancias anticongelantes; domina en Tenerife las retamas y en La Palma el codeso.

c) Las Cañadas del Teide poseen una rica flora endémica: el tajinaste rojo, el alhelí, la violeta del Teide (en las laderas que cubren el pico), la hierba pojonera, la margarita del Teide.

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