Aguas oceanicas dinamica

HIDROSFERA
CONCEPTO:

Capa líquida de la superficie terrestre que interacciona con la superficie sólida de la tierra y condiciona de manera directa una parte importante de los procesos geológicos externos. Además interacciona con la atmósfera, produciéndose un intercambio continuo de materia y energía entre la superficie de los océanos y la capa inferior de la atmósfera. Esta interacción es vital para el hombre y para el medio ambiente, pues esta relación condiciona el clima del planeta, por tanto también va a condicionar aunque de forma indirecta a la mayor parte de los procesos geológicos que están en la superficie del planeta.
Está constituida en su mayoría por el agua de los océanos, que supone el 97% del agua de la Tierra.
CARACTERÍSTICAS DEL AGUA DE MAR
Salinidad:

es la concentración total de los iones disueltos presentes en el agua. La salinidad media de mares y océanos es de 35 gr/l, aunque existen variaciones de unos mares a otros debido a la mayor evaporación que concentra las sales o al aporte de aguas dulces como las procedentes de la fusión glacial.

Temperatura:


varía en los océanos con la profundidad y la latitud (latitudes bajas presentan aguas cálidas mientras que latitudes altas aguas frías). En las latitudes medias y bajas es típica la presencia de 3 capas en profundidad con diferentes características térmicas:
Capa superficial o epilimnion: afectada por la temperatura exterior y la radiación solar, tiene una profundidad de unos 200 metros, la temperatura (de 12 a 30 ºC según latitud) suele ser bastante uniforme gracias también a la mezcla que produce el oleaje.
Capa de transición o termoclina: situado debajo de la anterior capa cálida, aquí se produce un descenso brusco de la temperatura con la profundidad, el límite es muy variable, según la latitud y estación del año, pudiendo llegar a 1.000 metros de profundidad. Esta agua fría (más densa) situada debajo de la cálida (menos densa) impide la mezcla del agua cálida con las aguas profundas.
Capa profunda o hipolimnion: presenta temperaturas frías (0-5 ºC) y constantes (con poca o nula variación térmica, aunque en algunos casos disminuye la temperatura muy lentamente con la profundidad), ya que la termoclina impide la mezcla con las aguas cálidas superficiales, por lo que también disminuye e incluso puede desaparecer el oxígeno disuelto. Esta diferenciación térmica se aprecia durante todo el año en las zonas tropicales, en verano en las zonas templadas (en invierno no hay termoclina) y no existe en las regiones frías (en latitudes árticas y antárticas, la temperatura del agua superficial es cercana a los 0 ºC, con lo que varía muy poco con la profundidad y así, no hay diferentes capas).

Densidad


La densidad del agua oceánica es algo mayor que la del agua pura, variando en proporción directa con la salinidad (más sales más densidad) y en proporción inversa con la temperatura (más temperatura menos densidad). De estos dos factores, tiene una mayor incidencia la temperatura, por lo que el agua más densa es la de los mares polares. La distinta densidad de las masas de agua provoca su desplazamiento tanto en horizontal como en la vertical, de manera que las más densas se colocan por debajo de las más ligeras. Así las variaciones de densidad constituyen un factor determinante en la dinámica oceánica (responsable junto con la dinámica atmosférica de suavizar las diferencias de temperatura en la Tierra).

CIRCULACIÓN OCEÁNICA

El agua de los océanos se mueve configurando corrientes y circuitos a escala global. Este movimiento es provocado por las diferencias de temperatura y salinidad entre las aguas de diversos puntos del océano mundial, a lo que hay que añadir un papel impulsor y generador del viento.
La estructura de corrientes marinas es tridimensional, con movimientos horizontales, en los que el viento es el principal motor, y con movimientos verticales, en los que la salinidad y las temperaturas son las fuerzas impulsoras.
Las corrientes oceánicas se producen porque el agua caliente del ecuador, que es más ligera, fluye hacia los polos por la superficie del mar, al llegar a estos se enfría, desciende y regresa hacia el ecuador por el fondo, ascendiendo muy lentamente en las regiones tropicales, para iniciar el ciclo nuevamente.

Circulación Superficial

Son debidas al efecto del viento sobre la superficie del agua oceánica. Afectan aproximadamente a los 400 m más superficiales. Los vientos que soplan sobre la superficie de los océanos transmiten una gran cantidad de energía al agua, lo que da lugar a las corrientes superficiales, los vientos alisios de las latitudes bajas inician las corrientes ecuatoriales (hacia el oeste); los vientos del oeste de las latitudes medias dan lugar a la corriente del Golfo. Las corrientes oceánicas, igual que las corrientes atmosféricas, están afectadas por la fuerza de Coriolis, o sea, que se desvían en el hemisferio norte hacia la derecha y en el hemisferio sur hacia la izquierda. También se ven afectadas por los continentes, formándose unos sistemas giratorios que se mueven en el hemisferio norte en el mismo sentido que las agujas del reloj y en el hemisferio sur en sentido contrario.
Estas corrientes transportan el calor desde las bajas latitudes a las altas, por lo que tienen mucha influencia sobre los climas.
La espiral de Ekman es un modelo teórico que explica el movimiento de las capas de un fluido por la acción del efecto de Coriolis. Debido a esto, cuando el viento sopla sobre la superficie oceánica del hemisferio norte, la corriente oceánica se desplaza hacia la derecha, mientras que cuando lo hace en el hemisferio sur, ésta se desplaza hacia la izquierda. Como el agua superficial empuja al agua que está por debajo, esta se desplazará por acción de la fuerza de Coriolis hacia derecha o izquierda dependiendo del hemisferio, y de esta misma manera las capas inferiores. Mientras la corriente se desvía desde el origen, la velocidad se vuelve cada vez menor.

Circulación termohalina

La renovación de las aguas por debajo de cierta profundidad se consigue mediante corrientes inducidas por diferencias de densidad, causadas éstas por cambios en la temperatura y en la salinidad. Esta circulación se conoce como circulación termohalina y en términos generales genera movimientos bastante más lentos que la circulación superficial. Las aguas más densas se forman en los polos, como consecuencia de las bajas temperaturas, mientras que en el ecuador la mayor salinidad no compensa las altas temperaturas y las aguas son menos densas.
Las aguas de densidad más baja se encuentran en superficie. Sin embargo, cuando se genera un agua densa en superficie, como ocurre en los polos, se produce un hundimiento rápido hasta el nivel de densidades donde esa agua alcance el equilibrio. Si el mecanismo que genera aguas densas en superficie se mantiene en el tiempo, entonces la masa que se hunde, desplaza la que tiene debajo y el agua empieza a moverse lateralmente generando la circulación termohalina.
Existen diversas regiones en la Tierra en las que se generan hundimientos masivos de
agua por enfriamiento y aumento de densidad, tanto en el Ártico como en la Antártica. Desde estas regiones parten, por tanto, corrientes profundas que se extienden por el resto del planeta.
De la circulación termohalina podemos decir que existe un circuito que conecta todos los océanos y cuyo motor está en el Atlántico norte. A este circuito se la ha denominado la Cinta transportadora termohalina.

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