Dinámica de la Tierra: Expansión Oceánica, Convección y Tectónica de Placas

Teoría de la expansión del fondo oceánico (1956)

Esta teoría se basa en la realización de un mapa del fondo oceánico, donde se descubrieron los siguientes puntos clave:

  • Dorsales oceánicas: Existen en toda la Tierra (ej. dorsal atlántica).
  • Juventud de los fondos oceánicos: Son geológicamente recientes.
  • Actividad sísmica y volcánica: Los terremotos y volcanes coinciden en las mismas zonas.

El suelo oceánico se expande desde el eje de la dorsal, por donde sale roca formando nueva corteza oceánica que se desplaza en sentidos opuestos a la dorsal.

Teoría de las corrientes de convección (1944)

Aunque no fue aceptada hasta aproximadamente 1960, esta teoría postula que, cuando coinciden dos flujos calientes que ascienden, los continentes se fracturan con movimientos divergentes (son arrastrados) y se van separando.

Tipos de límites de placas

  • Dorsales oceánicas (activos): Generan nueva litosfera.
  • Zonas de subducción (activos): Destruyen corteza en límites convergentes.
  • Fallas transformantes (pasivo): No se crea ni se destruye litosfera.

Convección en el manto terrestre

Visión en el pasado

La convección en el manto terrestre no se ajusta al modelo simplista de celdillas de convección perfectamente cerradas que se proponía hace unas décadas. Se ha comprobado que la situación es más compleja.

Perspectiva actual

  1. Capa D»: En la base del manto hay una capa irregular. La alta temperatura del núcleo calienta esta capa y origina columnas de materiales muy calientes que suben lentamente (entre 1 y 10 cm/año), conocidos como penachos térmicos.
  2. Corrientes descendentes: Están generadas por grandes telones que dan lugar a las placas que subducen. Las corrientes ascendentes (penachos térmicos) y las descendentes no forman celdillas cerradas.

¿Cuál es el motor de las placas?

De acuerdo con el modelo actual, el movimiento de las placas se debe a los siguientes factores:

  • Energía térmica: La energía del interior terrestre hace que el manto se encuentre agitado por la convección. Si el interior terrestre estuviese frío, no habría tectónica de placas.
  • Energía gravitatoria: Activa el movimiento de las placas con dos mecanismos complementarios:
    • Deslizamiento desde la dorsal: La mayor altura de la dorsal oceánica favorece el desplazamiento de la litosfera oceánica hacia zonas más bajas.
    • Tirón subductivo: La litosfera subducida es densa y fría, y las presiones del interior del manto la hacen aún más densa. Así, el extremo de la placa subducida tira de la parte superficial y la arrastra hacia el interior.

Relación entre vulcanismo y dinámica de placas

Existe una relación directa entre el vulcanismo y la dinámica de las placas litosféricas:

  • El 67% del vulcanismo tiene lugar en las dorsales.
  • El 16% se localiza en las zonas de subducción.
  • El 83% de la actividad volcánica se concentra en los límites de placa.
  • El 17% restante se reparte en el resto de la superficie terrestre.

¿Por qué hay volcanes en las dorsales?

Bajo la litosfera, la temperatura supera los 1200 °C y llega a alcanzar los 3500 °C en la base del manto. Aunque cualquier roca fundiría a esas temperaturas, las elevadas presiones elevan su punto de fusión. En las dorsales oceánicas, las placas divergen y ocurren dos condiciones:

  • La presión es menor, reduciéndose el punto de fusión de los minerales.
  • La litosfera es muy delgada, alcanzando temperaturas altas a menor profundidad.

Esto facilita la formación de magma.

¿Por qué hay volcanes en las zonas de subducción?

En estas zonas, la litosfera es gruesa y la placa que subduce es fría. La fusión ocurre por dos causas:

  • Fricción: La fuerte fricción entre las placas que convergen genera calor.
  • Presencia de agua: La litosfera oceánica que subduce contiene sedimentos con abundante agua, la cual rebaja el punto de fusión de las rocas.

¿Por qué hay volcanes en el interior de algunas placas?

El 17% del vulcanismo ocurre en el interior de las placas (vulcanismo intraplaca), principalmente en los puntos calientes. Un punto caliente es la manifestación en la superficie de un penacho térmico. Al ascender, la presión disminuye y, al llegar a la base de la litosfera, el magma actúa como un soplete, pudiendo perforar la corteza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *