Vocabulario de ciudades

1. Movimientos migratorios:


Las migraciones son desplazamientos de población en el espacio. Se distingue entre emigración (salida del lugar de origen) e inmigración (llegada al destino). El saldo migratorio (SM = I − E)
es positivo si hay más llegadas que salidas, y negativo en caso contrario. El crecimiento real (CR = CN + SM)
suma el crecimiento natural al saldo migratorio. En España, las migraciones interiores han tenido mayor repercusión que las exteriores, siendo el éxodo rural el fenómeno más determinante, con profundas consecuencias demográficas, económicas y culturales tanto en las áreas emisoras como en las receptoras. 

3.1.1. Migraciones interiores

Se distinguen tres fases. Desde finales del s. XIX hasta 1950 el éxodo rural se acelera con el paso del sector primario al secundario, dirigíéndose la población hacia Madrid, Cataluña y el País Vasco. Este proceso se frenó entre 1930 y 1940 por la crisis del 29, la Guerra Civil y los primeros años de posguerra. Entre 1950 y 1973 la emigración se hace masiva —casi medio millón de personas al año, con más de 4 millones de españoles cambiando de provincia solo en los años 60— desde regiones agrarias con alta natalidad como Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y Murcia hacia ciudades industriales y, más tarde, hacia zonas turísticas como Baleares y la Comunidad Valenciana. El motor fue el desarrollismo, la mecanización del campo que generó excedentes de mano de obra, y el boom turístico que multiplicó los empleos en servicios y construcción. Las consecuencias fueron el vaciamiento del interior frente a la saturación de la periferia y Madrid; el despoblamiento rural con abandono de pueblos enteros y pérdida de servicios básicos como escuela y sanidad, lo que retroalimentaba la emigración; el envejecimiento y masculinización de las regiones emisoras —con caída de la natalidad y aumento de la mortalidad— frente al rejuvenecimiento de las receptoras; y una urbanización acelerada de ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia que generó graves problemas urbanísticos: chabolismo, masificación, barrios marginales y dificultades de adaptación y desarraigo social. 


3.1.1. Migraciones interiores * Desde 1973, la crisis del petróleo frena las migraciones de largo recorrido aunque no las detiene. Las regiones industriales en declive —Asturias, Cantabria, Cataluña, País Vasco— registran saldo migratorio negativo por la crisis de sectores como el textil y la siderurgia, mientras crecen las comunidades del sur y el Mediterráneo beneficiadas por el turismo, como Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana. En las últimas décadas predominan los desplazamientos de corta distancia dentro de la misma provincia o comunidad; el traslado desde grandes ciudades hacia municipios periféricos por el precio de la vivienda —dando lugar a ciudades-dormitorio— o por búsqueda de mayor calidad de vida en áreas residenciales; y el protagonismo creciente de las ciudades medias como destino preferencial, con un perfil migrante más cualificado, perteneciente al sector servicios y técnico, frente al perfil industrial de etapas anteriores.   

3.1.2. Migraciones exteriores:

España fue país emisor desde mediados del s. XIX hasta 1975, con dos grandes corrientes. La emigración transoceánica tuvo su auge entre mediados del s. XIX y 1914, protagonizada por gallegos, asturianos y canarios —con perfil de varón de baja cualificación— con destino a Argentina, Cuba y Brasil, motivada por la estructura agraria minifundista, el atraso económico y la alta densidad de población que impedía el acceso al trabajo. Se interrumpíó entre 1914 y 1945 por la inseguridad de la Primera Guerra Mundial, la crisis del 29, la Guerra Civil y el bloqueo internacional a España en la posguerra. Se recuperó parcialmente entre 1945 y 1960, con destino preferente a Venezuela y Argentina y con un emigrante ya de mayor cualificación profesional, hasta que desde 1960 entró en declive al competir con la emigración hacia Europa.               La emigración a Europa alcanzó su máximo entre 1950 y 1973, impulsada por la reconstrucción económica europea tras la Segunda Guerra Mundial, que generó una oferta de empleo que los países receptores no podían cubrir con su propia mano de obra. Los destinos principales fueron Francia, Alemania y Suiza, con emigrantes procedentes sobre todo de Andalucía y Galicia. 


3.1.2. Migraciones exteriores:*


Decayó tras la crisis del petróleo de 1973 —provocando el retorno de muchos emigrantes— y se mantuvo en cifras bajas con migraciones temporales de varones andaluces y gallegos para la vendimia o la construcción. Desde la crisis de 2008, el desempleo juvenil, la debilidad del mercado laboral y la escasa inversión en I+D llevaron a emigrar a más de 300.000 jóvenes cualificados, enfrentando a España a una «fuga de cerebros» con consecuencias a largo plazo. Los destinos principales fueron Reino Unido y Alemania. Las consecuencias de las migraciones exteriores fueron demográficas —contribuyendo a los desequilibrios en la distribución territorial de la población—, económicas —positivas, ya que suavizaron el crecimiento del paro y las divisas enviadas por los emigrantes financiaron el desarrollo y redujeron el déficit comercial; y negativas, porque muchos ahorros no se invirtieron en bienes productivos ni beneficiaron a las áreas de origen— y sociales, con desarraigo al incorporarse a sociedades con lengua y costumbres distintas, condiciones de vida precarias lejos de la familia y hacinamiento, bajos salarios, y dificultades para encontrar trabajo al regresar a España. 

3.2. La inmigración extranjera en España:

A finales del s. XX España pasó de ser país emisor a receptor de inmigrantes. Las causas fueron la mayor formación de la mano de obra nacional —que aspiraba a mejores empleos—, la proximidad geográfica al continente africano y los vínculos culturales con Iberoamérica. Los inmigrantes proceden principalmente de Marruecos, Latinoamérica y Asía: los dos primeros grupos han ocupado trabajos en agricultura, construcción, restauración y servicio doméstico, mientras que los asíáticos se han orientado hacia el comercio y la restauración. Se concentran en regiones con economía dinámica como Madrid y Cataluña, turísticas como Baleares y Canarias, o con demanda de temporeros agrícolas como Murcia y la Comunidad Valenciana. 


3.2. La inmigración extranjera en España:*


Se distinguen cuatro tipos de inmigrantes. Los comunitarios son ciudadanos de la UE con libre residencia en cualquier país miembro, como la población inglesa y alemana asentada en la costa mediterránea. Los nacionalizados han obtenido la nacionalidad española tras varios años de residencia, proceso que se acelera cuando sus hijos nacen en España. Los legales cuentan con permiso de residencia al disponer de contrato de trabajo o reconocimiento como refugiados políticos. Los ilegales, mayoritariamente procedentes del Magreb, África subsahariana y Sudamérica, entran por vías irregulares cruzando el Mediterráneo o acceden con visado turístico de 90 días y permanecen en situación irregular una vez expirado. 

Sus consecuencias son demográficas —rejuvenecimiento de la población, aumento de la natalidad especialmente en comunidades de culturas pronatalistas como la musulmana, y freno al despoblamiento en zonas rurales—; económicas —positivas por el aumento de la población activa y las cotizaciones que sostienen el Estado de bienestar, y negativas por la presión a la baja de los salarios en sectores como la agricultura, la construcción y la hostelería, donde los inmigrantes aceptan condiciones más precarias por necesidad—; y sociales, con un aumento de la xenofobia y el racismo especialmente hacia la población magrebí, agravado por discursos populistas, el uso irresponsable de las redes sociales y la difusión de información sesgada que acaba influyendo en sectores de la población, así como problemas de integración y formación de guetos en barrios periféricos de las grandes ciudades. Como aspecto positivo destaca la aportación al enriquecimiento cultural en música, gastronomía y lengua, fruto de la diversidad social.


2. Pirámide: Intro:


Nos encontramos ante una pirámide de población que representa la estructura de la población por edad y sexo en [año de la pirámide].
Este tipo de representación gráfica permite conocer la proporción entre hombres y mujeres en cada grupo de edad, el tipo de población —joven, adulta o anciana— a partir de su forma, e identificar los principales
 
1. ANÁLISIS POR GRUPOS DE EDAD Y SEXO
La población se divide en tres grupos:

Jóvenes (0-14 años)

, adultos (15-64 años)
y población envejecida (+65 años).

Base de la pirámide: [OPCIÓN A — Pirámide de principios del Siglo XX, hasta ~1900]

La base es ancha, lo que indica una natalidad muy elevada, en torno al 35‰, carácterística de una economía predominantemente rural donde los hijos comenzaban a trabajar pronto y no existían métodos de control de la natalidad.

[OPCIÓN B — Pirámide de transición, 1900-1975]

La base es moderadamente ancha aunque con irregularidades, reflejo del descenso progresivo de la natalidad desde el 35‰ hasta el 20‰, con recuperaciones puntuales como el Baby Boom de 1960-1973 y descensos en la Guerra Civil y posguerra.

[OPCIÓN C — Pirámide actual o futura, desde 1975 en adelante]

La base es estrecha, indicando una baja natalidad (en 2025: 6,5‰; media de 1,12 hijos por mujer), muy por debajo del umbral de reemplazo generacional fijado en 2,1 nacimientos por mujer. Esto supone que no está garantizado el relevo generacional.

Cúspide de la pirámide: [OPCIÓN A]

La cúspide es estrecha y puntiaguda, lo que refleja una mortalidad alta y una baja esperanza de vida, debido a las precarias condiciones sanitarias, la malnutrición y las enfermedades infecciosas.

[OPCIÓN B]

La cúspide es moderada, pues la mortalidad ha descendido gracias a los avances médicos (incorporación de vacunas, mayor higiene clínica, la Seguridad Social), aunque todavía no se ha alcanzado la longevidad actual. La esperanza de vida aumenta progresivamente hasta los 73 años al final de esta etapa. 


Pirámide (2): [OPCIÓN C]


La cúspide es relativamente ancha, reflejando una población envejecida.
La esperanza de vida se sitúa en 84 años (hombres: 81,4 años; mujeres: 86,6 años en 2025), consecuencia de los avances médicos y la mejora del nivel de vida. La mayor proporción de población anciana se concentra en el interior y norte peninsular.

Grupo más numeroso:

el grupo de edad más numeroso es el de [señalar el grupo que visualmente destaque en la pirámide],

(→ si hay Baby Boom visible): debido al Baby Boom español de 1960-1973, retrasado respecto a Europa Occidental, impulsado por la prosperidad económica del desarrollismo y las políticas pronatalistas del franquismo.

(→ si es la pirámide antigua): debido a la altísima natalidad propia del régimen demográfico antiguo.

(→ si es pirámide actual o futura): consecuencia del envejecimiento progresivo de la población y del descenso de la natalidad desde 1980. 

Respecto al sexo:

nacen más hombres que mujeres (proporción aproximada: 105-100), pero esta proporción se invierte en edades avanzadas, donde el número de mujeres supera al de hombres debido a su mayor esperanza de vida, explicada por razones biológicas y culturales:
Los hombres han tenido históricamente un estilo de vida con mayor riesgo, realizando trabajos más duros, participando en guerras y con hábitos menos saludables. Además, cuanto mayor es la cualificación y el nivel sociocultural, menor es la mortalidad y mayor la esperanza de vida. 

2. RELACIÓN ENTRE POBLACIÓN ACTIVA Y DEPENDIENTE

La población activa (15-64 años) debe sostener tanto a los jóvenes (0-14) como a la población envejecida (+65), que son grupos dependientes.

[OPCIÓN A]

En esta etapa la dependencia recae principalmente sobre los jóvenes, que son el grupo dependiente más numeroso. Esto supone una carga para el grupo adulto, aunque los hijos comenzaban a trabajar a edades tempranas, reduciendo el periodo de dependencia real.

[OPCIÓN B]

El elevado crecimiento natural de esta etapa hace que tanto el grupo joven como el adulto sean amplios, lo que favorece una tasa de dependencia moderada y un dinamismo económico creciente. 


Pirámide (3): [OPCIÓN C]


El alto número de población envejecida implica una elevada tasa de dependencia respecto al grupo adulto, lo que conlleva un aumento del gasto en pensiones, sanidad y servicios sociales.
Esto ha supuesto ya el retraso de la edad de jubilación, recortes en gasto social y el aumento de impuestos para mantener la Seguridad Social. Además, el escaso grupo de jóvenes no garantiza el relevo generacional futuro. 

3. FORMA DE LA PIRÁMIDE Y RÉGIMEN DEMOGRÁFICO [OPCIÓN A — Forma piramidal o de pagoda]

La pirámide presenta una forma piramidal o de pagoda, carácterística del régimen demográfico antiguo (hasta inicios del Siglo XX). En este régimen la natalidad es muy alta (~35‰), la mortalidad es alta y oscilante —con episodios de mortalidad catastrófica por epidemias, guerras y malas cosechas— y el crecimiento natural es bajo con grandes oscilaciones. La mortalidad infantil es elevada por infecciones y desnutrición.

[OPCIÓN B — Forma de campana]

La pirámide presenta una forma de campana, carácterística del régimen de transición demográfica (1900-1975 en España, con retraso respecto a Europa). Se caracteriza por el descenso suave de la natalidad (de 35‰ a 20‰), el descenso continuo de la mortalidad gracias a los avances médicos y la mejora del nivel de vida, y un elevado crecimiento natural, salvo en momentos de crisis. La esperanza de vida aumenta hasta los 73 años.

[OPCIÓN C — Forma de urna o hucha]

La pirámide presenta una forma de urna o hucha, carácterística del régimen demográfico actual (desde 1975). Se caracteriza por bajas tasas de natalidad (6,5‰ en 2025) y mortalidad (8,87‰ en 2025), una elevada esperanza de vida (84 años en 2025) y un crecimiento natural negativo (-0,23% en 2025). Las causas de mortalidad han cambiado: disminuyen las enfermedades infecciosas y aumentan las enfermedades del corazón, el cáncer y los accidentes de tráfico (las «tres C»)

4. ANÁLISIS DEL PERFIL: IRREGULARIDADES

En el perfil de la pirámide pueden observarse entrantes (estrechamientos) y salientes (ensanchamientos):
→ ENTRANTES posibles (incluir solo los que sean visibles o coherentes con el año de la pirámide): ~1918 Epidemia de gripe española (200.000 muertos)  / 1936-1939 Guerra Civil (540.000 muertos + exiliados) y posguerra (1940-1950, dificultades económicas que prolongan la baja natalidad hasta los años 50) 


Pirámide (4):


Desde 1980 Descenso brusco de la natalidad
: incorporación de la mujer al trabajo, retraso del matrimonio, alto precio de la vivienda, uso de anticonceptivos, despenalización del aborto, precariedad laboral y nuevos modelos familiares             
→ SALIENTES posibles:
1920s Prosperidad económica de los años 20  /  1960-1973 Baby Boom español, impulsado por el desarrollismo, políticas pronatalistas y la mejora del nivel de vida  /  2000-2008 Repunte de la natalidad por la buena situación económica y el aumento de la inmigración (población joven y en muchos casos de culturas pronatalistas) 

5. CONCLUSIONES Y PROYECCIÓN DE FUTURO [OPCIÓN A — Pirámide antigua]

Se trata de una población joven y en crecimiento, con alta natalidad y alta mortalidad. El bajo nivel de vida, las precarias condiciones sanitarias y la vulnerabilidad ante epidemias y guerras condicionan su desarrollo. El reto de esta población es avanzar hacia la transición demográfica mediante el desarrollo económico y los avances en medicina e higiene.

[OPCIÓN B — Pirámide de transición]

Se trata de una población en plena transición, con un crecimiento natural elevado y una progresiva mejora de las condiciones de vida. Sin embargo, los efectos de la Guerra Civil y la posguerra han dejado una «generación hueca» que se hará notar décadas después. El éxodo rural y la industrialización están reconfigurando la distribución espacial de la población.

[OPCIÓN C — Pirámide actual o futura]

Se trata de una población envejecida, con crecimiento natural negativo y baja natalidad. Las previsiones apuntan a que hacia 2050 España será uno de los países más envejecidos del mundo.
Los principales retos serán: El mantenimiento del sistema de pensiones y el aumento del gasto sanitario y en residencias. La falta de relevo generacional, que obligará a depender de la inmigración como fuente de mano de obra y sostenimiento del Estado de bienestar. La «fuga de cerebros»:
Desde la crisis de 2008, más de 300.000 jóvenes cualificados han emigrado, principalmente a Reino Unido y Alemania. La terciarización continuará y la tasa de actividad femenina seguirá creciendo respecto a la masculina.


Defis: T.7:


Censo

Recuento general e individualizado de la población residente en España, realizado periódicamente (desde 1981 en años acabados en 1) y referido al 31 de Diciembre. Recoge datos demográficos, económicos y sociales.

Crecimiento natural o vegetativo

Diferencia entre nacimientos y defunciones en un año (valor absoluto o tasa). Puede ser positivo, negativo o cero.

Crecimiento real

Suma del crecimiento natural y el saldo migratorio. Si es positivo crece la población, si es negativo decrece.

Densidad de población

Relación entre población y superficie (hab/km²). Indica la distribución de la población.

Emigración

Salida de población hacia otro lugar por distintas causas. Puede ser temporal o definitiva, interna o exterior.

Esperanza de vida

Número medio de años que vivirá una persona según la mortalidad. Indica el nivel de desarrollo.

Éxodo rural

Emigración del campo a la ciudad por motivos laborales y de mejora de vida, clave entre 1950-1975.

Inmigración

Llegada de población a un lugar; en España hacia zonas industrializadas y turísticas.

Padrón

Registro municipal de habitantes, actualizado continuamente y revisado cada 5 años. Es público.

Pirámide de población

Gráfico que representa edad y sexo. Permite analizar estructura y evolución demográfica.

Población activa

Personas que trabajan o buscan empleo (≥16 años).

Población inactiva

Personas que no trabajan ni buscan empleo. Dependen de la población activa.

Población rural

Habitantes de núcleos <10.000 habitantes, ligados sobre todo al sector primario. Población urbana.
Habitantes de núcleos >10.000 habitantes, ligados a industria y servicios.

Saldo migratorio

Diferencia entre inmigración y emigración. Positivo = inmigración; negativo = emigración.

Sex ratio

Relación entre hombres y mujeres en %. Se ve afectada por natalidad, mortalidad y migraciones.

Tasa bruta de mortalidad

Defunciones respecto a la población total en ‰.

Tasa de mortalidad infantil

Fallecidos <1 año respecto a nacidos vivos en ‰. Tasa bruta de natalidad.
Nacimientos respecto a la población total en ‰.Tasa de paro.
Porcentaje de población activa desempleada.


Defis (2): T.8: 

  • Área metropolitana.
    Territorio urbanizado con una ciudad central y municipios cercanos con relaciones económicas y sociales.

  • Casco antiguo.
    Parte más antigua de la ciudad (hasta s. XIX), con valor histórico y trama urbana variada.

  • Centro de negocios (CBD).

    Zona con mayor actividad económica y financiera, predominan los servicios.

  • Conurbación.
    Uníón física de varias ciudades por su crecimiento, manteniendo independencia administrativa.

  • Ensanche.
    Expansión urbana planificada (s. XIX-XX) con plano en cuadrícula.

  • Gentrificación.
    Sustitución de población por otra de mayor nivel económico tras la renovación del barrio.

  • Metrópolis.
    Gran ciudad con funciones avanzadas e influencia nacional o internacional.

  • Morfología urbana.
    Aspecto de la ciudad según plano, edificios y usos del suelo.

  • Plano urbano.
    Representación de la ciudad. Tipos: irregular, lineal, ortogonal y radiocéntrico.

  • Suburbano.
    Espacio periférico entre ciudad y campo, dependiente del núcleo urbano.


Plano urbano (1): 
 1. INTRODUCCIÓN:
El plano urbano es el conjunto formado por las superficies construidas y libres de la ciudad (calles, plazas, parques). Según la disposición de sus calles puede ser irregular, radiocéntrico, ortogonal o lineal. Lo habitual es que una ciudad presente distintos planos correspondientes a su centro histórico, ensanche y periferia. 2. ANÁLISIS: a) Situación La ciudad se sitúa ___

Madrid:

en el centro geográfico de la Península, con función política y administrativa, siendo capital del Estado desde 1563. Su situación favorecíó el control político y militar del territorio Barcelona:
en la costa mediterránea nororiental, favoreciendo el control de rutas comerciales marítimas y el desarrollo industrial. Cartagena:
en la costa mediterránea suroriental, en una bahía natural que favorecíó el control militar y comercial desde época romana. b) Emplazamiento La ciudad se emplaza ___ Madrid:

en una meseta interior en torno al río Manzanares. Emplazamiento de criterio político-administrativo más que físico. Barcelona:
en una llanura litoral entre el Mediterráneo y la sierra de Collserola. Favorecíó el comercio marítimo y la industrialización. Cartagena:
en una bahía natural protegida y rodeada de cerros, lo que le otorgó carácter defensivo y estratégico-militar desde la Antigüedad. c) Trazado urbano Plano irregular: corresponde al casco antiguo, con calles estrechas y tortuosas, propio de la ciudad preindustrial. Plano ortogonal ___ Barcelona:
ensanche proyectado por Ildefonso Cerdá (s.XIX), con chaflanes en los edificios para mejorar la visibilidad del tráfico. Ejemplo más famoso de España. Madrid:

ensanche proyectado por Carlos Mª de Castro (s.XIX). También aparece plano lineal: Ciudad Lineal de Arturo Soria, con edificios a lo largo de una gran avenida. Cartagena:

el ortogonal aparece ya en el casco antiguo romano (Cartago Nova), con cardo, decumanus y foro en su cruce. En la expansión moderna también aparece la cuadrícula. d) Planimetría del suelo urbano:
CASCO ANTIGUO (preindustrial — plano irregular/radiocéntrico): pequeña superficie, gran valor artístico. Trama cerrada, edificios de baja altura. Usos diversos: viviendas, comercios, edificios públicos y religiosos. Hoy: turismo y pequeño comercio. ___  (dale la vuelta mono)


Plano urbano (2): 
Madrid:

origen medieval y Edad Moderna. S.XVI: plazas mayores con ayuntamiento y mercado, de las que parten calles anchas. Capital desde 1563. Barcelona:

origen romano (Barcino), plano ortogonal, cardo, decumanus y foro. Núcleo medieval posterior. S.XIX: derribo de edificios para ensanchar calles. Cartagena:
origen romano (Cartago Nova), plano ortogonal, foro en el centro, cardo y decumanus, perímetro amurallado. ENSANCHE BURGUÉS (industrial — plano ortogonal): expansión más allá de las murallas en el s.XIX. Plano regular, mejores condiciones higiénicas (pavimentación, alcantarillado, zonas verdes). Uso residencial burgués (clase media-alta), comercio de lujo, estación de ferrocarril, nuevos espacios públicos. Con el tiempo, verticalización al sustituirse las villas por bloques de pisos. ___ Madrid:
proyectado por Carlos Mª de Castro. Ciudad Lineal de Arturo Soria: gran calle bordeada de manzanas con casas unifamiliares, jardín y servicios básicos. Hoy muy modificada. Barcelona:

proyectado por Ildefonso Cerdá, manzanas ortogonales con chaflanes. Referente urbanístico europeo. Cartagena:
ensanche menos extenso por ser ciudad media, pero mismo patrón ortogonal burgués del s.XIX. PERIFERIA (postindustrial — plano ortogonal): expansión desde los años 60. Áreas residenciales:
primero barrios de chabolas (éxodo rural desde 1950). Desde 1960, bloques de VPO (barrios obreros). Desde los 80, urbanizaciones de manzana cerrada de clase media-alta con jardines y zonas comunes. Viviendas unifamiliares en la zona más periférica. Áreas industriales:
polígonos industriales junto a vías de acceso y actualmente parques tecnológicos en zonas de calidad ambiental. Áreas de equipamiento:
grandes superficies comerciales, estadios, hospitales, universidades. Fruto de la descentralización hacia la periferia. Madrid:

área metropolitana que integró municipios rurales desde el primer tercio del s.XX, acentuada en los 60 por el éxodo rural. Barcelona:
área metropolitana de gran extensión, crecimiento periférico especialmente intenso en el desarrollismo de los 60. Cartagena:
periferia más limitada por ser ciudad media. Polígonos industriales vinculados a su función portuaria y militar.


Plano urbano (3): 3. CONCLUSIÓN

La ciudad representada es ___

  • Madrid: metrópolis nacional, capital del Estado, área de influencia nacional e internacional. Funciones: administración, gestión, innovación, cultura, industria de alta tecnología, servicios avanzados. Cuenta con C.B.D.
  • Barcelona: metrópolis nacional junto a Madrid. Funciones: gestión, comercio internacional, industria de alta tecnología, cultura, turismo. Cuenta con C.B.D. Influencia nacional e internacional.
  • Cartagena: ciudad media. Funciones terciarias menos diversificadas. Destaca por función militar, portuaria, comercial e industrial. Actúa como centro comarcal en la Regíón de Murcia.

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