Las características de la industria

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LAS CarácterÍSTICAS DE LA INDUSTRIA:/


En la actualidad, la industria española ocupa una posición secundaria en la estructura productiva, tanto desde el punto de vista del empleo como de su contribución a la producción. Se caracteriza, fundamentalmente, por la polarización en sectores estratégicos e intensivos en capital, e predominio de las pequeñas y medianas empresas, el retroceso de las empresas públicas, el gradual proceso de penetración de la inversión extranjera y una distribución muy desigual en el territorio./La estructura productive:/
Actualmente, el sector secundario da empleo a poco más de cuatro millones de personas en nuestro país, algo más del 30% de la población ocupada. El tanto por ciento varía de forma significativa según las distintas provincias y comunidades. La Rioja presenta el valor máximo, con el 41%, y las Canarias el mínimo, un 19%.

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En torno a una cuarta parte del PIB corresponde a este sector, si bien existen grandes contrastes territoriales. La contribución de la industria, incluida la energía y la construcción, alVAB regional oscila entre el 41% de la Comunidad Foral de Navarra y el 1% de las Islas Baleares.

/Estructura sectorial:/

En los últimos años, ha tenido lugar un importante proceso de selección sectorial. Así, los sectores industriales tradicionales, maduros y menos competitivos, propios del despegue industrial, se encuentran hoy en declive. En la actualidad, la industria española presenta una especialización entres sectores: automóvilístico, químico y agroalimentario, debido al aumento de la demanda interior y, sobre todo, a las potencialidades del comercio exterior.

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La industria automóvilística. España es uno de los principales productores de vehículos, no sólo de Europa sino también del mundo. Uno de los rasgos más carácterísticos de este sector es la hegemonía del capital exterior, a través de la progresiva penetración de grandes empresas multinacionales, tanto de origen europeo, los grupos VGA, surgido tras la absorción de Fasa-Renault por Wolkswagen, y PSA, formado por las compañías Peugeot-Talbot y Citröen), como de origen estadounidense (Ford, General Motors, etc.)/- Las industrias químicas (tanto básicas – papeleras, fábricas de neumáticos, tejidos especiales, etc – , como de transformación farmacéÚtica o cosmética . Se caracterizan por una fuerte presencia de capital foráneo (Firestone, Bayer, etc) y una excesiva atomización./- Las industrias agroalimentarias (vinos, conservas, lácteos, embutidos, etc.). El minifundismo es la nota dominante en este sector; sin embargo, en los últimos años se tiende hacia la concentración. Pese a la presencia de empresas ligadas a grandes grupos multinacionales extranjeros (Nestlé, Coca-Cola, Danone, entre otros), en este proceso están teniendo un fuerte protagonismo otros grupos con mayoría de capital nacional (como Ebro Agrícolas, Campofrío, Puleva, Leche Pascual o Pescanova, entre otros.) 
Además, en los últimos años han alcanzado un importante desarrollo los sectores ligados a las nuevas tecnologías, que, a su vez están modificando los sistemas de producción. Entre ellos se encuentran la informática, la telemática, las telecomunicaciones, la microelectrónica, la automatización, la robótica, los nuevos materiales, la biotecnología, las nuevas energías, la ingeniería ambiental, etc, todos los cuales requieren altas inversiones en investigación y desarrollo y mano de obra muy cualificada.

Estructura empresarial

En la industria española predominan las pequeñas y medianas empresas (PYMES): las tres cuartas partes de las empresas existentes tienen menos de 50 trabajadores. Pero, junto a ellas, desempeñan un papel fundamental las grandes empresas, tanto de capital público como privado, y tanto nacional como multinacional. 
El sector público empresarial es cada vez menos numeroso. En la segunda mitad de los noventa ha tenido lugar la privatización de numerosas empresas públicas: Repsol, Aceralia, Endesa, Telefónica, etc. En la actualidad, es la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) el organismo encargado de gestionar las empresas públicas. 
El capital multinacional tiene mucho peso en la industria española. Controla totalmente sectores como el del automóvil, y tiene una fuerte participación en industrias agroalimentarias y químicas, es decir, en las tres actividades industriales más dinámicas hoy en día en nuestro país.

Estructura espacial


En los últimos años, han cambiado los factores que inciden en la localización industrial. Las nuevas tecnologías han permitido, por un lado, la segregación de las actividades industriales más cualificadas y, por otro, el trasvase de fases de producción y de las actividades menos cualificadas e intensivas en trabajo hacia empresas subcontratadas y pequeños talleres. El resultado es una nueva jerarquía de espacios productivos y un cambio en la división territorial del trabajo.

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Unas áreas centrales (Madrid y, en menor medida, Barcelona) se reservan las sedes sociales con la capacidad de decisión, gestión, control e innovación, y las unidades de producción estratégica y tecnología más avanzadas./- Las áreas semiperiféricas se destinan a las fabricaciones que sólo requieren decisiones rutinarias y producciones estandarizadas con cierto grado de elaboración (Vizcaya, Zaragoza, Valencia)./-Las áreas periféricas se llevan la producción de artículos simples, más necesitada de mano de obra y menos cualificada. 
Por otra parte, se tiende a un aumento de la concentración de la producción industrial en espacios suprarregionales o ejes de desarrollo. Desde el punto de vista del mayor o menor grado de desarrollo industrial, y tomando como base las actuales comunidades españolas, se pueden diferenciar tres grandes categorías o tipos de espacios industriales en España: ejes de expansión, áreas en declive y áreas de bajo desarrollo. 
y Ejes en expansión

Tres son los ejes que concentran el mayor dinamismo industrial en la actualidad:/ · El arco mediterráneo es el que mejor responde al concepto de eje de desarrollo, ya que presenta zonas densamente pobladas, con un sistema de ciudades ordenado y una estructura económica que complementa bien a la industria. Ésta se halla muy diversificada y presenta una distribución espacial desigual. El eje fundamental es Barcelona y su área metropolitana; también sobresale el área metropolitana de la ciudad de Valencia. 
· El valle del Ebro, que se extiende por Navarra, La Rioja y Aragón. Se caracteriza por un sistema espacial fuertemente desequilibrado. Así, el noroeste de Navarra se ha beneficiado de la difusión industrial desde Guipúzcoa. Por su parte, Aragón padece una excesiva polarización en Zaragoza. 
· Madrid. Es, tras Cataluña, la segunda comunidad por su contribución en términos absolutos al VAB industrial de España. Además, induce el desarrollo industrial en las comunidades vecinas a lo largo de los principales ejes de comunicación, generando mallas (sobre todo en el sur) y corredores industriales. Por otro lado, el flujo de intercambios con el resto del territorio es muy intenso por su condición de subcentro europeo, tendiendo a especializarse en sectores estratégicos, de alta tecnología y como centro de decisión nacional.

Y Áreas en declive


Aquí se incluye toda la cornisa cantábrico-atlántica. Es estas áreas la industria se halla en 
Franco retroceso debido a la crisis de los sectores en los que se hallan especializadas: la siderurgia y metalurgia pesada, la minería y transformados metálicos, en el caso del País Vasco, Cantabria y el Principado de Asturias y la industria de la construcción naval, confección, madera y derivados de la pesca en Galicia. 
En estas regiones el procesos de reindustrialización está siendo difícil, ya que su alto grado de especialización en determinados sectores obsoletos no facilita la implantación de actividades alternativas y, además, dificulta la movilidad sectorial de los trabajadores.


Y Áreas de bajo desarrollo


En esta categoría se incluyen: Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía, 
Extremadura y los archipiélagos balear y canario. 
En las cuatro primeras comunidades aún existe una notable dependencia del sector primario. Sin embargo, hay grandes contrastes interiores, con algunos polos importantes. En Castilla y León sobresale el eje Valladolid – Palencia y los núcleos de Burgos y Miranda de Ebro, éste vinculado a fenómenos de difusión desde el País Vasco. En Castilla-La Mancha, Guadalajara y la Sagra toledana son un ejemplo de la expansión de Madrid, mientras que la zona oriental de Albacete está ligada al eje mediterráneo, quedando hoy aislado Puertollano.

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En Andalucía, existen localizaciones industriales relevantes en Sevilla, Huelva, Cádiz y Málaga.

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La fuerte especialización en el turismo deja a Canarias y Baleares fuera de los posibles ejes industriales. En estas regiones el sector secundario no aporta ni siquiera el 20% del VAB regional
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