Éxodo rural en España: consecuencias, despoblación y transformación del modelo migratorio

Consecuencias del éxodo rural

Las consecuencias de este éxodo rural masivo se aprecian tanto en el espacio urbano como en el rural:

  • La principal consecuencia del éxodo rural es el desequilibrio que se produce en la distribución de la población española, vaciando el interior («desierto central») y congestionando la periferia y Madrid.
  • Los movimientos migratorios influyen además en la estructura y en la dinámica natural de la población.

La emigración se hizo de una forma selectiva: afectó sobre todo a los jóvenes y a las mujeres. El resultado fue el envejecimiento y la masculinización de la población de las regiones emisoras de emigrantes. Ambas consecuencias supusieron, a su vez, la reducción de las tasas de natalidad y el aumento de las de mortalidad y, por tanto, un menor crecimiento vegetativo, en muchos casos negativo. Por el contrario, las zonas receptoras de inmigrantes ven incrementar su población con personas jóvenes en edad de procrear, por lo que presentan tasas de natalidad más elevadas.

Despoblación rural y servicios

  • Al mismo tiempo, se inicia el fenómeno de la despoblación rural. La despoblación ha llegado al extremo de provocar el abandono de pueblos enteros y ha supuesto la disminución de los servicios básicos (escuela, sanidad, etc.) en determinadas poblaciones, lo que retroalimenta la emigración y el abandono de las zonas rurales.

Urbanización y problemas urbanos

Con este éxodo rural, la sociedad española se urbanizó definitivamente, dando lugar a la gran expansión de las ciudades españolas, especialmente de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia. En muchas ocasiones este rápido crecimiento originó importantes problemas urbanísticos y de dotaciones (hinchazón de las ciudades, chabolismo, barrios marginales, carencia de escuelas, hospitales, etc.).

Impacto social

En el plano social, el éxodo rural trajo consigo importantes problemas de adaptación a la nueva forma de vida urbana, con costumbres distintas a las de las sociedades rurales tradicionales.

1.2. El cambio en el modelo migratorio a partir de la crisis de los años setenta

Desde mediados de los setenta, los cambios políticos (transición democrática) y socioeconómicos (crisis industrial) que se producen en España dan lugar a importantes transformaciones en las migraciones internas y se producen cambios importantes en las direcciones de las mismas. El sistema migratorio se hace más diverso y abierto, en parte debido a la reducción de importancia que experimentan las motivaciones exclusivamente laborales en favor de otras, como el retorno o la búsqueda de mayor calidad de vida en áreas residenciales más descongestionadas.

Rasgos característicos de los movimientos migratorios actuales

Como rasgos característicos de los movimientos migratorios actuales se pueden señalar los siguientes:

  • Durante esta etapa se asiste a una reducción del éxodo rural y de la tendencia a emigrar hacia las grandes ciudades, produciéndose, en algunos casos, una inversión de los flujos.
  • Desde los inicios de la crisis industrial se produce un incremento en los movimientos de «retorno» de los antiguos emigrantes a sus lugares de origen al acceder a la jubilación. Por otra parte, también se asiste a una escapada al campo desde las ciudades —protagonizada por jóvenes y adultos con niveles de renta medio y alto—, en función de un deseo de desarrollo rural (no agrario) del campo o de recuperación de la naturaleza. Sin embargo, este fenómeno de los neorrurales, desencantados de la ciudad, tiene una escasísima incidencia desde el punto de vista cuantitativo, aunque es importante para los pequeños pueblos abandonados.
  • Se asiste asimismo a una relocalización de la población rural. En general, las zonas más alejadas de la capital siguen perdiendo población, que se concentra en los núcleos próximos a los centros urbanos.
  • El movimiento migratorio interior dominante en estas últimas décadas es, por el contrario, el interurbano, aunque con características distintas según los casos:

Cambios en la distancia y en los destinos

Un cambio importante es el notable descenso que experimentan las migraciones de largo recorrido (interprovinciales e interregionales) en favor de las que se desarrollan en el interior de la misma provincia o comunidad. Destacan los cambios residenciales desde el municipio central o capital hacia los municipios próximos de la periferia por razones diversas (búsqueda de una vivienda más barata o de un mayor contacto con la naturaleza), lo que ha ocasionado un gran desarrollo de las ciudades-dormitorio y todo tipo de áreas residenciales.

Movilidad profesional y ciudades medias

  • El movimiento de población entre ciudades es propio de personal cualificado perteneciente al sector de servicios y de personal técnico, en función de la obligada movilidad profesional actual.
  • Por otra parte, las ciudades medias han ido ganando protagonismo hasta convertirse en uno de los destinos preferenciales de las nuevas migraciones.

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