Agentes físicos que actúan sobre el litoral

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LITORAL

Medio litoral:
Zona de interacción y tránsito entre ambientes acuáticos y terrestres, los ambientes acuáticos considerados son las grandes masas de agua estabilizadas como mareas, océanos y lagos.

DINÁMICA DE LOS MEDIOS COSTEROS

La franja costera está sometida a la acción de una serie de agentes
dinámicos que van a ser los responsables de los procesos y transformaciones que allí
tienen lugar. Estos agentes son el oleaje, las mareas y las corrientes litorales.

Los agentes mencionados actúan por lo general, de manera conjunta, aunque es común la predominancia de alguno sobre los demás.

El oleaje

Las olas son ondulaciones horizontales en el agua generadas y propagadas fundamentalmente, por la acción del viento y que conllevan transporte de energía. Están caracterizadas por su longitud de onda, altura, velocidad y periodo. Estas propiedades determinan la cantidad de energía transmitida por el oleaje.
Por consiguiente, van a depender de tres factores relacionados con el viento, como la velocidad de este, la duración o tiempo que ha soplado y distancia sobre la cual sopla el viento con dirección y fuerza constante. Así las olas con más energía están producidas por fuertes vientos que soplan en una misma dirección y a lo largo de una distancia considerable.
Las olas generadas por el viento „³ Olas marinas, de viento. Están sometidas directamente a la influencia del viento y pueden llegar a anularse o reforzarse, separándose a medida que se dispersan desde la zona de generación. Esta separación de olas de periodos diferentes produce olas de fondo o swell waves.
En aguas profundas las olas son de tipo oscilatorio o estacionario.
Cuando las olas se mueven hacia zonas de aguas menos profundas su modo de movimiento cambia notablemente, la longitud de onda y la velocidad decrecen, mientras que la altura aumenta. Este aumento se produce hasta que la ola se hace inestable y se desploma hacia delante, dando lugar a la ruptura de la ola. De esta forma, las olas oscilatorias pasan a ser de translación. De esta forma en las rompientes es donde se produce el máximo efecto erosivo de la ola sobre el fondo del mar.
Las rompientes pueden ser de cuatro tipos en función de la pendiente de la playa y la profundidad relativa del agua:
– En derrame, se desarrollan en áreas poco profundas y producen gran cantidad de espuma.
– En voluta, son típicas de fondos marinos más profundos, la cresta se incurva dejando un hueco debajo y se desploma sobre la superficie del agua.
– Las rompientes onduladas se encuentran en las playas más profundas, la cara frontal tiene poca espuma y se rompe por su base.
– Las rompientes de colapso son intermedias entre las onduladas y en voluta.

Las mareas

Movimientos verticales y oscilatorios del nivel medio de los océanos. Se producen como consecuencia de las fuerzas gravitacionales ejercidas por la Luna, y en menor
proporción por el Sol, sobre las aguas oceánicas. El ritmo normal, causado por dichas fuerzas gravitacionales, es el de mareas semi-diurnas, con dos mareas bajas (bajamar)

y dos altas (pleamar)
En 24 horas. Mareas más altas de lo normal, conocidas como mareas vivas se producen cuando el Sol y la Luna están alineados (coinciden con Luna llena y Luna nueva). Entre estos periodos se dan las denominadas mareas muertas, que son más bajas de lo normal y que se producen cuando el Sol y la Luna se encuentran formando un ángulo de 90º respecto a la Tierra (Cuartos creciente y menguante). Este modelo sencillo se complica en función del tamaño, profundidad y topografía de la cuenca oceánica, la configuración de la línea de costa y las condiciones meteorológicas. Lo que más interés tiene de las mareas es su rango, es decir, la diferencia de altura entre la pleamar media y la bajamar media. Se suelen considerar tres categorías de rango mareal: micromareal de menos de 2m;
mesomareal, entre 2 y 4 m; y macromareal, más de 4 m. En la Península Ibérica hay macromareas en determinadas zonas del litoral cántabro-atlántico, mesomareas en el resto de ese litoral y del Atlántico y micromareas en el mediterráneo.
Las mareas son importantes:
En primer lugar; por el efecto impulsor que ejerce sobre el oleaje, que amplía así su zona de actuación sobre la costa.
En segundo lugar; por la existencia de una zona intermareal, es decir una franja sometida al ambiente subacuático y subaereo alternativamente, la cual soporta fenómenos específicos de sedimentación, meteorización, actividad biológica y acción del oleaje. En tercer y último lugar por la existencia de corrientes asociadas a los ascensos-descensos del agua, o corrientes de marea.

Las corrientes

Nos vamos a referir a las corrientes que se desarrollan y afectan al litoral, estas son agentes eficaces de transporte de sedimentos y, en algunos casos, pueden ejercer una notable acción erosiva. Así pues, varios tipos de corrientes se pueden estimar relacionadas con el sistema litoral:
– Las corrientes asociadas a las mareas responden al flujo horizontal del agua que acompaña la elevación y el descenso de la marea.
Por tanto, se van a producir, de forma general, seis horas en una dirección y en sentido inverso durante las seis horas siguientes, aunque los sistemas no son simétricos dada la complejidad del sistema circulatorio. A la corriente generada por el ascenso de la marea se le denomina flujo mareal y a la contraria reflujo mareal.
Las corrientes asociadas con el oleaje constituyen el otro tipo fundamental de corriente ligada con la dinámica litoral. Se puede hablar de dos situaciones según la incidencia de las olas sea paralela u oblicua a la costa. Resaca : corrientes perpendiculares a la costa y con sentido hacia el mar, es decir de retorno hacia el agua de la cuenca. Corriente de deriva „³ El oleaje incide con una dirección oblicua a la línea de costa, y se genera una corriente en sentido único dominante.

PROCESOS EROSIVOS LITORALES

– El oleaje, como se mencionó anteriormente, ejerce una intensa acción erosiva en los litorales en los que se produce ruptura de la ola, lo que supone desplazamiento en masa y pérdida considerable de energía cinética. Si se trata de una costa acantilada y la ruptura se produce alejada del acantilado, una gran parte de energía se disipa en el movimiento turbulento del agua. Y si, por el contrario, la ola no rompe antes de llegar al acantilado, ésta se verá reflejada hacia el mar, con lo que la energía aplicada será mínima. Esta energía será mucho mayor durante las tormentas por lo que su poder erosivo se verá incrementado en estos momentos. En general, las olas van a ejercer su acción erosiva de varias maneras. En primer lugar, la propia acción hidráulica de las olas contra las rocas puede ejercer presiones hasta de 10.000 kg/m2 y de esta forma romper las rocas y ensanchar las grietas y discontinuidades preexistentes. En segundo lugar, la combinación de aire, que se puede ver atrapado y comprimido entre el frente de la ola y la costa. En tercer lugar, el impacto del material transportado por la ola produce abrasión sobre la roca y entre los propios fragmentos transportados.

La meteorización en los litorales rocosos está favorecida por la salinidad del agua y por la humectación-secado producida por las mareas. Domina, por tanto, la meteorización salina, que depende de la capacidad de la roca para absorber el agua marina y el spray o aerosol marino. En las altas latitudes juega un papel importante la meteorización por congelación, aunque la sal que contiene el agua marina puede hacer que el proceso sea menos efectivo. También hay que destacar la acción de la meteorización química (disolución, hidrólisis, oxidación e hidratación), que depende de la composición de las rocas, de la temperatura, del pH del medio y de la actividad orgánica. En relación con esto último, no hay que olvidar la meteorización biológica, tanto física como química, ejercida por los numerosos organismos vivos que se asientan en los sustratos rocosos intermareales (organismos litófagos, excavadores, algas y plantas; estos dos últimos contribuyen al ensanchamiento de discontinuidades y a la protección y captación de sedimentos).

Los movimientos de masa son frecuentes en los acantilados, debido en parte a la inestabilidad de los mismos que, por otra parte, están siendo atacados en su base por las olas. Son frecuentes las caídas de bloques, los deslizamientos y los flujos de tierra y barro. Los movimientos en masa están favorecidos cuando el sustrato es de roca blanda y, cuando la roca es dura, será mayor si ésta presenta discontinuidades inclinadas hacia el mar.

MORFOLOGIAS EROSIVAS

La morfología más común de una costa erosiva es la acantilada En ellos la energía se concentra en el choque, zapamiento y evacuación del material que compone el escarpe.
La erosión de la base del acantilado por la acción del oleaje va a dar lugar a nichos basales o notchs. Estos huecos crean inestabilidades en los materiales situados inmediatamente encima, haciendo que con el tiempo caigan en movimientos en masa. Los materiales desprendidos y deslizados serán atacados por los agentes litorales provocando su desaparición progresiva. De esta forma, el acantilado va retrocediendo, y en este retroceso se van a generar plataformas al nivel de la acción de las olas denominadas plataformas o planicies de abrasión marina. En este retroceso pueden quedar islotes y escollos de rocas algo más resistentes, que destacan sobresaliendo del nivel de las aguas. Por otro lado, la erosión favorecida por la presencia de rocas más débiles o por debilidades dentro de la roca puede generar cuevas marinas o arcos en los islotes. A veces las plataformas de abrasión pueden quedar colgadas por encima del nivel del mar (ascenso tectónico o descenso del nivel del mar) dando lugar a rasas marinas.

PROCESOS DE TRANSPORTE Y SEDIMENTACIÓN LITORAL

Los sedimentos litorales provienen fundamentalmente de tres fuentes principales:
(1) la propia costa, tanto de acantilados como de playas, que sería el producto directo de los procesos erosivos litorales.
(2) los ríos que desembocan en el mar, los cuales son la principal fuente de sedimentos,
estimándose que a nivel global los ríos aportan unas 100 veces más material a la costa
que el proporcionado por la erosión costera.
(3) la zona de offshore o área sumergida lejos de la orilla, de donde viene material
transportado por olas de tormenta o por tsunamis.
PLAYAS, FLECHAS LITORALES E ISLAS BARRERAS
Playas:

Son las acumulaciones subaéreas de sedimentos a lo largo del litoral. En ellas, los materiales están en continuo movimiento, al ser aportados y retirados por olas, corrientes y mareas. De esta forma, la playa será el balance entre el material aportado, fundamentalmente por las corrientes litorales, y el material retirado, principalmente por las olas. Si este balance es positivo la playa crece o prograda hacia el mar, en cuyo caso se amplía la costa por estabilización de las acumulaciones. También puede ser negativo, en cuyo caso la playa decrece o retrograda sufriendo un retroceso o erosión que puede hacerla desaparecer.

Flecha Litoral


En costas con pendientes muy suaves y con gran disponibilidad de sedimentos se pueden generar playas separadas de tierra firme. Estas playas pueden estar unidas a tierra por un punto, generalmente un extremo de un entrante marino, y crecer aproximadamente en la misma dirección de la costa antes del entrante. A estas morfologías se les denominan flechas litorales (spits) y generalmente su crecimiento tiende a cerrar los entrantes marinos y a regularizar la línea de costa. Su generación está en clara relación con la existencia de una marcada corriente de deriva, que es la que marca la dirección de crecimiento principal. Es común en muchas flechas una curvatura hacia tierra en su extremo creciente, provocado por la refracción de las olas o por los efectos de periodos ocasionales en los que las olas inciden con una dirección distinta a la normal. Generalmente estos cuerpos sedimentarios están ligados a desembocaduras de ríos. En estos casos la flecha crecerá hasta cierto punto en el que la acción de las mareas y la propia salida del agua del río hacia el mar se lo impedirá; a partir de este momento la flecha crecerá a lo ancho.
Tómbolo „³ En un cordón de arena de playa que une una isla con tierra firme o con otra isla. Su formación es muy parecida al de la flecha litoral, debida fundamentalmente a la deriva litoral. En nuestro entorno existen buenos ejemplos de tómbolos como el de Trafalgar o el de Gibraltar.
Islas Barrera „³ Se trata de barras de arena paralelas a la costa y separadas totalmente de ella por una porción de agua somera más o menos desconectada de mar abierto denominada lagoon
. Las islas barrera suelen ser estrechas en relación con sus longitudes. Al igual que las flechas, pueden llegar a desarrollar dunas en su superficie, con lo que incrementan su tamaño y altura respecto al nivel del mar. Entre isla e isla quedan unas separaciones o aberturas por las cuales circulan las corrientes mareales hacia el interior del lagoon, denominados canales de marea o tidal inlets
. Por último, el origen de las islas barrera suele estar relacionado con el ascenso del nivel del mar durante el Holoceno, que pudo inundar formaciones previas como cordones dunares o flechas litorales, correspondientes a niveles del mar más bajo.
LLANURAS DE MAREA Y ESTUARIOS
Las llanuras de marea
o intermareales son áreas llanas, afectadas por las oscilaciones
del nivel del agua que controlan las mareas y donde el oleaje tiene una energía de
moderada a baja. Limitan con tierra firme y se extienden desde el nivel de marea alta hasta el nivel de marea baja y están surcadas por una red de canales por donde circula el agua movida por el flujo y reflujo de las mareas. En su mayoría están constituidas por materiales finos (limos y arcillas), relacionados con las inundaciones rítmicas mareales, y que se depositan por decantación y floculación de granos finos en agregados mayores cuando se encuentran aguas de salinidad diferente. La deposición de material provoca una acreción vertical hasta que éste es expuesto justo sobre el nivel de marea alta, momento a partir del cual es aprovechado por la vegetación halofítica para colonizarlo (marismas o manglares) y fijarlo.
Un estuario es la desembocadura en el mar de un río amplio y profundo, e intercambia con éste agua salada y agua dulce, debido a las mareas. La desembocadura del estuario está formada por un solo brazo ancho en forma de embudo. Suele tener playas a ambos lados, en las que la retirada de las aguas permite el crecimiento de algunas especies vegetales que soportan aguas salinas. En resumen, es el accidente geográfico que se genera cuando el agua dulce se mezcla con el agua salada.

DELTAS

Un delta es una acumulación sedimentaria subacuática, generada por una corriente fluvial al desembocar en el mar o en un lago. Normalmente llegan a emerger como consecuencia de la acumulación de sedimentos, formando salientes costeros en forma triangular o de abanico. La mayoría de los deltas construyen llanuras bien definidas, con un tramo superior claramente fluvial y otro inferior mixto que llega hasta el límite de la marea baja. La formación de un delta precisa aportes suficientemente abundantes y rápidos como para anular la capacidad de redistribución de la dinámica litoral. El control de aportes corresponde al dominio terrestre, siendo las condiciones climáticas y la tectónica regional los factores primarios que lo regulan.

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