Distribución y Evolución de la Industria en España: Desequilibrios y Nuevos Ejes Territoriales

Distribución de la Industria en las Comunidades Autónomas

a) Comunidades Autónomas con más de 16 trabajadores/km²

Las comunidades que presentan una densidad superior a los 16 trabajadores por kilómetro cuadrado son Madrid, Cataluña y País Vasco (con más de 30) y la Comunidad Valenciana (situada en el intervalo entre 16 y 30).

b) Núcleos con más de 50.000 empleos industriales

Identificación de los principales núcleos industriales en las siguientes comunidades autónomas:

  • Galicia: Vigo.
  • Asturias: Gijón y Avilés.
  • Aragón: Zaragoza.
  • Castilla y León: Valladolid.
  • Andalucía: Sevilla.

Rasgos de la Distribución Espacial de la Industria

c) Principales rasgos de la distribución espacial de la industria en España

En la distribución espacial de la industria española se aprecia un marcado desequilibrio territorial:

  • Un gran vacío industrial en todo el centro de la península, con la notable excepción de Madrid.
  • Una fuerte concentración en la periferia, fundamentalmente en la zona cantábrica (País Vasco, Cantabria, Asturias) y mediterránea (Cataluña y Valencia).

Se crearon ejes industriales nacionales a lo largo de las principales vías de comunicación entre las regiones más industrializadas, como los ejes del Ebro y del Mediterráneo, así como ejes industriales regionales, como el del litoral gallego o el de Andalucía occidental.

Podemos observar otros enclaves aislados en ciudades que instalaron industrias básicas, como Puertollano, o que fueron declaradas polos de promoción o desarrollo industrial, tales como A Coruña, Vigo, Valladolid, Zaragoza, Granada, Sevilla, Córdoba o Logroño.

En el resto del territorio español, la industrialización fue escasa, limitándose a las capitales de provincia y a algunos enclaves aislados basados en producciones tradicionales.

Esta distribución espacial es resultado de la política industrial llevada a cabo durante el régimen franquista, marcada por el proteccionismo y la intervención estatal, así como por las actuaciones recogidas en los Planes de Desarrollo (1964-1975). En principio, se orientaron a la promoción y a la descongestión industrial, pero los resultados fueron mediocres, puesto que las inversiones y los puestos de trabajo no alcanzaron las previsiones y el efecto dinamizador del entorno fue escaso.

Tampoco se logró un mejor reparto de la industria, porque las regiones más atrasadas apenas atrajeron iniciativas y solo se consiguió cierto éxito en aquellas que tenían una mejor situación de partida. Incluso se acentuaron las desigualdades dentro de las zonas desfavorecidas al concentrarse demasiado la industria en ciertas zonas.

d) Comunidades Autónomas por intervalos de trabajadores/km²

  • Más de 30: Madrid, País Vasco y Cataluña.
  • De 16 a 30: Comunidad Valenciana.
  • De 8 a 15: Asturias, Cantabria y Baleares.
  • De 4 a 7: Galicia, Navarra, La Rioja, Andalucía, Murcia y Canarias.
  • Menos de 4: Castilla y León, Extremadura, Castilla-La Mancha y Aragón.

INDUSTRIA PRÁCTICA 1

e) Contrastes industriales entre el centro y la periferia

Existe un fuerte contraste entre un centro peninsular con escasísima incidencia de la industria —salvo en Madrid y su periferia, además de algunas industrias en las capitales provinciales— y una periferia peninsular que absorbe la mayor parte de la industria, sobre todo en el litoral cantábrico y mediterráneo.

f) Evolución y cambios a partir de 1975

Sí, la situación ha cambiado sustancialmente. Tras la crisis del petróleo de 1973, la industria española, muy dependiente de esta fuente de energía, sufrió la crisis industrial que afectó a todo el mundo occidental.

Ante esta situación, se adoptó la reestructuración industrial, basada en dos acciones complementarias: reconversión y reindustrialización. Ambas se abordaron con ayudas estatales (financieras, fiscales y laborales).

A partir de 1986, con la entrada de España en la Comunidad Europea, se inicia la recuperación y se adoptan los cambios hacia la Tercera Revolución Industrial. Como solución, se pretende la descongestión industrial y la búsqueda de nuevos emplazamientos. A ello contribuiría la mejora generalizada de los sistemas de transportes y comunicaciones, la accesibilidad a los mercados y el conjunto de medidas de atracción puestas en práctica.

En el nuevo mapa industrial se advierten las siguientes características:

  1. Consolidación de Madrid y Barcelona y sus áreas metropolitanas como centros neurálgicos de la industria española.
  2. Declive de los espacios tradicionales de la industria española, particularmente los situados en la cornisa cantábrica.
  3. Espacios industriales en expansión: destacamos las áreas periurbanas y los ejes de desarrollo que concentran industrias diversas y suponen un espacio de transición entre la ciudad y el mundo rural. Los ejes más dinámicos son el eje del Ebro y el eje del Mediterráneo. También destacan núcleos urbanos pequeños o medios que aprovechan recursos endógenos.
  4. Espacios de industrialización escasa: corresponden a las zonas interiores de la Península y algunas periféricas. Distinguimos:
    • Espacios de industrialización inducida que dieron lugar a núcleos como Zaragoza, Valladolid, Burgos y el triángulo Huelva-Cádiz-Sevilla.
    • Espacios como Castilla-La Mancha o Extremadura, con manifiesta escasez industrial debido a su baja densidad de población y la ausencia de tradición industrial.

Por tanto, actualmente la situación es compleja. El factor principal de localización está relacionado con el acceso a la información y las nuevas tecnologías, que se ubican preferentemente en los espacios centrales. Al mismo tiempo que se fortalece la atracción de los centros industriales, algunos sectores se están difundiendo hacia la periferia.

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