La Tercera Periferia y el Auge del Turismo de Masas
La tercera periferia se refiere a los destinos turísticos que surgieron y se consolidaron con la irrupción del turismo de masas entre los años 50 y 60. Su localización no es aleatoria, sino que responde a una combinación de factores geográficos, económicos y sociales que permitieron la explosión de este modelo en el Mediterráneo occidental y central, las Islas Canarias y los Alpes.
1. Factores Geográficos y Recursos Naturales
- Complejo ecológico-ambiental: El principal factor de atracción fue el binomio sol y playa, localizado en el litoral mediterráneo y canario, que ofrecía condiciones climáticas favorables para el descanso.
- Turismo de nieve: De forma paralela, el relieve de los Alpes permitió la localización de flujos masivos hacia la montaña para la práctica de deportes de invierno.
- Vocación territorial: La existencia de paisajes espectaculares y una gran extensión de costa fueron la base física necesaria para implantar infraestructuras a gran escala.
2. Factores de Proximidad y Accesibilidad
- «Renta de situación»: Este concepto explica que estos destinos se localizaron estratégicamente cerca de los grandes mercados emisores de la época (Reino Unido, Alemania, Francia), lo que facilitaba los desplazamientos internacionales de corto y medio radio.
- Mejora de los transportes: El desarrollo tecnológico en el transporte, especialmente el avión y el ferrocarril, redujo los tiempos y costes de viaje, permitiendo que las clases medias europeas alcanzaran el Mediterráneo.
3. Factores Económicos y de Mercado
- El factor «precio»: La tercera periferia se caracterizó por ofrecer vacaciones baratas asociadas al descanso. En el caso de España, la debilidad de la moneda propia (devaluaciones) y un menor nivel de vida respecto al centro de Europa la convirtieron en un destino muy competitivo.
- Integración de la oferta: La aparición de turoperadores permitió estandarizar el producto turístico y comercializarlo de forma masiva en los países de origen.
4. Factores Políticos y Sociales
- Estabilidad y apertura: La localización de la actividad se vio favorecida por entornos de estabilidad política y la progresiva simplificación de los trámites fronterizos (apertura internacional).
- Conquista del tiempo libre: A nivel social, la legislación sobre vacaciones pagadas y el incremento de la renta disponible en los países desarrollados generaron una demanda masiva que buscó salida en estos destinos próximos.
Debido a que estos destinos se localizaron de forma intensiva y concentrada, hoy enfrentan problemas derivados de esa misma localización, como la congestión, la saturación de infraestructuras y la degradación de los recursos ambientales, lo que les obliga a buscar estrategias de renovación y diversificación.
Diferencias entre Recurso y Producto Turístico
La diferencia fundamental entre un recurso y un producto turístico reside en su estado de preparación para el consumo: mientras el primero es una potencialidad o materia prima, el segundo es una realidad ya adaptada e insertada en el mercado.
Aquí tienes el detalle de cada concepto y cómo se diferencian según tus fuentes:
1. El Recurso Turístico: La Materia Prima
Un recurso turístico es cualquier elemento natural (clima, playas), cultural (monumentos, museos) o antrópico (parques temáticos) que tiene la capacidad de motivar a una persona a desplazarse de su lugar de origen por motivos de ocio.
- Naturaleza: Es la base sobre la que se apoya toda la actividad turística.
- Estado: Se considera una potencialidad turística; es decir, existe el atractivo, pero aún no está organizado para su visita masiva o comercial.
- Ejemplos: Un paisaje espectacular, una tradición local o un resto arqueológico sin excavar.
2. El Producto Turístico: El Servicio Listo para el Consumo
El producto turístico es el conjunto de bienes y servicios que satisfacen las exigencias del turista durante su desplazamiento y estancia. No se limita al atractivo en sí, sino que suma todos los elementos necesarios para la experiencia.
- Componentes: Incluye los recursos de base, pero también las infraestructuras, la accesibilidad (transporte) y los servicios complementarios (alojamiento y restauración).
- Características: Es intangible (se vende el uso, no la propiedad), no almacenable (caduca si no se consume en el momento) y su producción y consumo son simultáneos.
3. El Proceso de Conversión (de Recurso a Producto)
Para que un recurso se convierta en producto, debe pasar por un proceso de activación o puesta en valor. Este proceso implica:
- Adecuación física: Crear accesos, senderos o restaurar edificios para que sean visitables.
- Dotación de servicios: Instalar equipamientos de ocio, servicios de información y asegurar que existan hoteles o restaurantes cercanos.
- Inserción en el mercado: Establecer precios, horarios de visita, canales de distribución y estrategias de promoción y comercialización.
Patrones de Organización del Turismo
Los patrones de organización del turismo se refieren a las diferentes formas en que la actividad turística se estructura y desarrolla en el territorio, dependiendo de factores como la planificación, el origen de los recursos y la intensidad de la ocupación.
Según tus fuentes, estos patrones se agrupan principalmente en cuatro binomios:
1. Planificación vs. Espontaneidad
- Planificados: Se basan en un diseño previo y una ordenación de usos del suelo. Existe una secuenciación y un control del proceso que permite la previsión de resultados y necesidades.
- Espontáneos: No cuentan con un plan previo; el crecimiento es sobrevenido y suele generar un desorden espacial y una mezcla de agentes. Esto suele derivar en impactos ambientales negativos y requiere la intervención pública a posteriori para corregir problemas.
2. Endogeneidad vs. Dependencia (o Exogeneidad)
- Endógenos: El desarrollo se apoya en los recursos locales, y la toma de decisiones se realiza en el ámbito local. Esto suele generar mayores efectos socioeconómicos positivos sobre el destino (ej. Grazalema o la Costa Brava).
- Dependientes/Exógenos: El desarrollo depende de agentes y recursos externos (financieros, humanos o tecnológicos). Las decisiones se toman fuera del destino respondiendo a intereses externos, lo que genera una menor retención de beneficios en la zona (ej. enclaves en el Caribe o Senegal).
3. Concentración vs. Dispersión
- Concentrados: Caracterizados por una intensidad de oferta y demanda y una elevada presión sobre el territorio. Presentan riesgos de saturación, pero permiten, potencialmente, un mayor control y eficiencia en la gestión de recursos como el agua y la energía (ej. el modelo compacto de Benidorm).
- Dispersos: Se basan en la extensividad de la oferta, con menor presión localizada pero mayor difusión en el territorio. Existe un mayor riesgo de «turistización» y el control es más difícil de ejercer por la fragmentación de los alojamientos.
4. Integración vs. Segregación
- Integrados: Existe una clara relación espacial, social y económica con el entorno. Propician la aceptación e identificación de la población local con el proyecto turístico, generando un desarrollo más armónico (ej. Marbella o Chipiona).
- Segregados: Se caracterizan por la desconexión espacial y social, funcionando como «islas» o enclaves turísticos. Producen escasos efectos sobre la economía local y pueden provocar segregación social debido a los contrastes entre los turistas y los residentes (ej. resorts cerrados en Cuba).
Patrones de Organización Empresarial
Además de la organización territorial, las fuentes destacan patrones de organización en las grandes empresas turísticas para controlar los flujos globales:
- Integración Vertical: Cuando una empresa (generalmente un turoperador) controla varias fases de la producción, como el transporte, el alojamiento y las agencias receptoras, para vender un viaje combinado.
- Integración Horizontal: Se produce mediante la fusión o compra de empresas que realizan la misma actividad (ej. una cadena hotelera que absorbe a otra) para ganar cuota de mercado y globalizarse.
Evolución de los Mercados Turísticos desde 1950
Se observa un crecimiento exponencial del fenómeno turístico desde 1950, pasando de 25 millones de turistas a alcanzar los 1.460 millones en 2019. A continuación, se explica la evolución de los mercados emisores y receptores basándose en los datos y tendencias analizados:
1. Evolución de los Destinos (Mercados Receptores)
La tabla muestra un proceso claro de desconcentración y redistribución geográfica de los flujos:
- 1950 (Fuerte Concentración): El turismo era un fenómeno muy localizado. Solo cinco países (EE. UU., Canadá, Italia, Francia y Suiza) absorbían el 71% de la cuota mundial.
- 1970 (Entrada de nuevos competidores): La cuota de los cinco primeros cae al 43%. Es el momento de la eclosión de la tercera periferia (sol y playa mediterráneo), donde España entra con fuerza en el ranking de los principales destinos.
- 1990 – 2019 (Diversificación y Globalización): La concentración sigue bajando hasta el 26,2% en 2019. Aparecen destinos en la denominada cuarta periferia (Asia-Pacífico y América del Sur). China se consolida como uno de los cinco receptores más importantes del mundo.
- Actualidad (2022): Tras la pandemia, se observa una recuperación con Francia, España y EE. UU. liderando de nuevo, mientras Turquía gana peso como receptor estratégico.
2. Evolución de los Mercados Emisores (Países de Origen)
Aunque históricamente el flujo nacía casi exclusivamente de los países desarrollados de Europa y Norteamérica, la tendencia ha cambiado drásticamente:
- Dominio Occidental Histórico: Hasta finales del siglo XX, las «locomotoras» turísticas eran Alemania, Reino Unido, EE. UU. y Francia, debido a su alto nivel de renta y conquista del tiempo libre.
- El «Efecto China»: Desde los años 2000, China ha modificado la estructura de emisión mundial, convirtiéndose en el país con mayor gasto turístico del mundo.
- Concentración de la emisión: Actualmente, los cinco primeros países emisores generan cerca del 46% del movimiento turístico internacional.
3. Características Clave de los Flujos en el Tiempo
- Predominio Intrarregional: A lo largo de toda la serie histórica, se mantiene una tendencia marcada: el 76,6% de los viajes son intracontinentales (los turistas viajan mayoritariamente dentro de su propia región, como los europeos por Europa).
- Crecimiento Acelerado: Entre 1950 y 1995, las llegadas internacionales crecieron un 2000%, impulsadas por la democratización del transporte y la aparición del turismo de masas.
- Sensibilidad a Crisis: El gráfico de evolución muestra caídas bruscas vinculadas a eventos externos, como la crisis económica de 2009 (-4%) o el impacto histórico de la pandemia de COVID-19 en 2020 (-74%), que devolvió al sector a niveles de 1990.
En resumen, la evolución desde 1950 muestra un paso de un modelo de «monopolio» de unos pocos países desarrollados hacia una redistribución global, donde el peso de Europa y Norteamérica se ha reducido en favor de Asia-Pacífico y otras regiones emergentes.
