Dinámicas Demográficas y Distribución Espacial en España

Evolución y Distribución Geográfica de la Población Española

El conocimiento de la población ha sido uno de los objetivos perseguidos por los Estados. La demografía realiza un estudio cuantitativo de la población, de sus cambios y clasifica a los habitantes de un área geográfica según sus características (edad, sexo, nivel de instrucción, etc.). La Geografía de la Población debe orientarse a describir y comprender la sociedad a través del estudio de las relaciones entre la población y el espacio que habita.

Efectivos demográficos y su evolución

Las fuentes demográficas principales son los censos y padrones, elaborados por el INE. Además, cada comunidad autónoma cuenta con sus propios organismos de estadística, como el IEA (Instituto de Estadística de Andalucía). Los datos del censo son secretos, por lo que no pueden difundirse aquellos que permitan conocer la identidad del informante.

Diferenciamos dos etapas en la evolución de la población española, que difieren en el ritmo y la intensidad de crecimiento, así como en la calidad de la información:

  • Etapa preestadística: Comprende los siglos anteriores a la segunda mitad del siglo XIX. El conocimiento de los efectivos es impreciso por falta de fuentes seguras. Desde la dominación romana al siglo XIV se alternan momentos de auge y crisis demográfica, aunque nunca debió superar los siete millones de habitantes.
  • Etapa estadística: Se inicia en 1857 con el primer censo moderno. Desde ese momento hasta 1900, la población crece en tres millones. En la primera mitad del siglo XX aumenta el ritmo de crecimiento ganando más de nueve millones debido a mejores condiciones sanitarias, higiénicas y mayores recursos alimenticios, lo que redujo significativamente la tasa de mortalidad. Entre 1959 y 1970, el crecimiento alcanzó altas cotas por la bajada de la mortalidad y el mantenimiento de la natalidad. A partir de los años 80, el crecimiento se hace más lento por la fuerte caída de la natalidad.

La densidad y la distribución espacial

La población española presenta las siguientes características:

  • Aumento generalizado de la densidad de población.
  • Contraste entre un litoral fuertemente poblado y un interior semivacío.
  • Concentración en áreas específicas.

En el siglo XX, la densidad llegó a los 78,5 hab/km² actuales. En cuanto a la distribución, encontramos áreas de concentración y otras de vacío:

  • Comunidades con mayor porcentaje de población: Andalucía, Cataluña, Madrid y Valencia.
  • Comunidades con menor porcentaje: La Rioja, Navarra, Cantabria, Baleares, Ceuta y Melilla.
  • Por densidad: Los valores más altos se encuentran en Madrid, País Vasco y Canarias.

Existe un contraste marcado entre el litoral y el interior, aunque en ambas zonas existen áreas que rompen con la norma general de un interior semivacío y un litoral densamente poblado.

Factores explicativos de la densidad y la distribución

Las causas de esta distribución se agrupan en tres factores principales:

  1. Factores geográficos: Un clima extremo no facilita la habitabilidad ni el desarrollo de actividades económicas. La altitud también es un desafío para la ocupación humana. Las provincias con menor densidad son aquellas con climas más continentalizados o con sistemas montañosos.
  2. Factores demográficos: Se refieren a la dinámica natural y la estructura de las poblaciones. Este factor consolida el contraste interior-litoral, ya que el interior presenta un menor crecimiento natural y una estructura envejecida, frente a un litoral con población más joven.
  3. Factores socioeconómicos: Situaciones que atraen a la población hacia determinadas áreas geográficas, lo que ha dado lugar a procesos migratorios. Las consecuencias en los últimos años están relacionadas con el éxodo de municipios de menos de 10.000 habitantes hacia ciudades grandes y medias.

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