Formaciones Vegetales de la Región Atlántica en España: Características y Especies

Factores de las Formaciones Vegetales en España

EPÍGRAFE 8. FORMACIONES VEGETALES DE ESPAÑA: VEGETACIÓN DE LA REGIÓN ATLÁNTICA.

1. Factores físicos y humanos

a) Factores físicos

  • El relieve: La altitud genera una estratificación vegetal en pisos. En las vertientes se produce un desigual desarrollo de la vegetación según crezca en las laderas de barlovento o sotavento, y en las de solana o umbría.
  • El clima: Es el factor físico más importante porque cada planta requiere de diferentes temperaturas y precipitaciones.
  • El suelo: Es el elemento orgánico mineral que enlaza el roquedo con la vegetación y posibilita el crecimiento de unas plantas u otras. Cuando la vegetación de una zona resulta exclusivamente de la incidencia de factores naturales se denomina clímax o potencial.

b) Factores humanos

La acción humana se manifiesta en la degradación de la cubierta vegetal existente (talas, incendios…), que puede producir deforestación y desertificación; o en la introducción de especies foráneas interesantes por su aprovechamiento agrario o por su valor económico, como las especies de repoblación (pino y eucalipto). Cuando la vegetación de una zona es el resultado de la intervención humana se denomina vegetación secundaria.

2. Tipos de especies y características

España se divide en cuatro regiones biogeográficas: boreoalpina o alpina (alta montaña), eurosiberiana o atlántica (norte peninsular), macaronésica (islas Canarias) y mediterránea (resto de la península y Baleares).

El paisaje vegetal del clima oceánico o atlántico pertenece a la región biogeográfica eurosiberiana o atlántica, y a la España húmeda, con más de 800 mm de precipitaciones anuales. Existen tres tipos de formaciones vegetales: bosque caducifolio, landa y prado.

a) Bosque caducifolio (formación arbórea)

El bosque caducifolio está compuesto de árboles altos, de tronco recto y liso, y de hoja grande que cae en otoño. En el sotobosque crecen helechos y musgos. Destacan las siguientes especies:

  • Haya: Tolera mal el calor y muy bien el frío; requiere de mucha humedad, por lo que es un árbol de montaña (más de 1.000 metros); prefiere los suelos calizos aunque tolera los silíceos; y su crecimiento es lento. Puede formar bosques mixtos con el roble. Su ubicación principal es la Cordillera Cantábrica y el Pirineo navarro (Selva de Irati). En la Comunidad de Madrid se encuentra el Hayedo de Montejo.
  • Roble: Necesita humedad y no soporta ni el calor ni el frío excesivo (hasta 1.000 metros). Prefiere los suelos silíceos y su crecimiento es lento. Se localiza en Galicia y la Cordillera Cantábrica.
  • Rebollo y quejigo: Se trata de una vegetación marcescente, es decir, que mantiene la hoja seca hasta que llega el nuevo brote. Se encuentra dentro del clima oceánico de transición o de interior.
  • Pino y eucalipto: Son árboles empleados en repoblaciones por su aprovechamiento económico (resina y celulosa).

b) Landa o brezal (formación arbustiva)

La landa es una vegetación densa de matorral perennifolio (brezo, tojo y retama). Aparece cuando el bosque caducifolio se degrada por lixiviación o acidificación.

c) Prado (formación herbácea)

El prado es una vegetación herbácea que aparece cuando se degrada la landa, en numerosos casos por la acción antrópica. Ocupa grandes extensiones de terreno en los paisajes oceánicos.

3. Aprovechamiento económico

En cuanto a la vegetación de la región atlántica, las especies más características del bosque caducifolio son el haya y el roble, además del rebollo y quejigo.

  • Haya: Su madera es dura y de buena calidad, por lo que se emplea para elaborar muebles y utensilios. Su fruto es algo parecido a una bellota llamado hayuco, que se usa para alimentación animal.
  • Roble: Su madera es dura y se emplea en la construcción, y fabricación de muebles y barcos.
  • Rebollo y quejigo: Sus bellotas se usan para alimentación del ganado.

La acción humana ha reducido la extensión del bosque caducifolio. Las causas han sido:

  • La pérdida de sus usos tradicionales: calefacción rural y fabricación de aperos (utensilios).
  • Los incendios.
  • La agrarización o sustitución de especies naturales por otras de aprovechamiento agrario: pastos ganaderos o castaños que aportan frutos y madera.
  • Las repoblaciones con árboles de crecimiento rápido y buen aprovechamiento económico, como el pino (madera y resina) y el eucalipto (celulosa y pasta de papel).

Estas repoblaciones han sido criticadas porque las hojas de ambos árboles colaboran en la acidificación y el empobrecimiento del suelo, y porque son especies que arden con más facilidad en caso de incendio.

En cuanto al matorral, la landa (brezo, tojo y retama o genista) suele usarse como cama para los animales y luego como abono. El prado es una vegetación herbácea que ocupa grandes extensiones de terreno en los paisajes oceánicos y se usa como alimento para el ganado.

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