Clima oceánico y de montaña
El clima oceánico se localiza en Galicia y la cornisa cantábrica. El clima oceánico está influenciado por una serie de factores geográficos como son la latitud, la situación de la península ibérica, la influencia del mar y el relieve. La zona norte peninsular está limitada por la masa de agua atlántica y los rebordes montañosos, lo que provoca el efecto termorregulador del mar y temperaturas suaves durante todo el año, registrando una oscilación térmica inferior a 15 °C.
Las precipitaciones de este clima son abundantes, suaves y regulares durante todo el año. Las temperaturas son suaves con los veranos frescos; el invierno es moderado, siendo el mes más frío comprendido entre 6 °C y 11 °C.
El clima de montaña y sus factores
El clima de montaña se localiza en territorios situados a más de 1.000 m de altitud, es decir, en Pirineos, cordillera cantábrica, sistema ibérico, sistema central y Sierra Nevada. La altitud también influye, ya que la temperatura disminuye aproximadamente medio grado centígrado cada 100 metros de ascenso a nivel térmico.
El clima oceánico se localiza en Galicia y la cornisa cantábrica. El clima oceánico está influenciado por una serie de factores geográficos como son la latitud, la situación de la península ibérica, la influencia del mar y el relieve. La zona norte peninsular está limitada por la masa de agua atlántica y los rebordes montañosos, lo que provoca el efecto termorregulador del mar y temperaturas suaves durante todo el año, registrando una oscilación térmica inferior a 15 °C. Las precipitaciones de este clima son abundantes, suaves y regulares durante todo el año. Las temperaturas son suaves con los veranos frescos, el invierno es moderado, siendo el mes más frío comprendido entre 6 °C y 11 °C.
El clima de montaña se localiza en territorios situados a más de 1.000 m de altitud, es decir, en Pirineos, cordillera cantábrica, sistema ibérico, sistema central y Sierra Nevada. La altitud también influye, ya que la temperatura disminuye aproximadamente medio grado centígrado cada 100 metros de ascenso. A nivel térmico, la temperatura media es inferior a 15 °C con veranos frescos e inviernos fríos, en los que las temperaturas son cercanas o inferiores a 0 °C.
Impacto en el medio rural y urbano
En el medio rural, el registro de precipitaciones altas implica una actividad agrícola de productos como el maíz y la patata. En el caso de la ganadería, es eminentemente de carácter extensivo debido a los prados y pastos naturales derivados de la humedad, las precipitaciones y los veranos frescos.
En el medio urbano, el clima oceánico influye en la actividad humana en verano, ya que el clima más suave y benigno se convierte en un reclamo turístico debido a las “olas de calor”. La elevada humedad en otoño, invierno y primavera puede influir en el transporte por carretera a nivel comercial y por las frecuentes nieblas, que pueden ocasionar accidentes de tráfico.
El clima de montaña suele estar asociado al sector servicios, ya que las estaciones de esquí españolas atraen una gran cantidad de turismo de invierno, sin olvidar el turismo rural, asociado al disfrute de la naturaleza o el senderismo.
Consecuencias ambientales
En las zonas de clima oceánico, las actividades agrícolas, ganaderas e industriales tienen un impacto significativo:
- El uso intensivo de fertilizantes afecta la calidad del agua y los ecosistemas costeros.
- La urbanización y las actividades portuarias pueden alterar los sistemas litorales y aumentar el riesgo de inundaciones.
- La presión humana reduce la capacidad de los suelos y bosques para absorber carbono, contribuyendo indirectamente al cambio climático global.
- El turismo masivo puede provocar la deforestación, mientras que la ganadería contribuye a la compactación del terreno.
- El uso de maquinaria y vehículos en altura genera emisiones que agravan el calentamiento local.
- El aumento de las temperaturas está acelerando la desaparición de los glaciares.
Clima mediterráneo y subtropical
El clima mediterráneo presenta tres variedades:
- De costa (marítimo): Presenta una oscilación térmica entre 12 °C y 15 °C; los veranos son calurosos, superando los 22 °C de media mensual, y los inviernos son suaves por la influencia del mar.
- De interior (continentalizado): Es característico de la Meseta. El mes más cálido tiene una media inferior a 22 °C y la media del mes más frío oscila entre 6 °C y -3 °C.
- Semidesértico o estepario: Se localiza en zonas de Almería o Murcia. En esta variante, las temperaturas son más extremas.
El clima mediterráneo se ve influenciado por los siguientes factores geográficos: la latitud; el mar Mediterráneo, que influye en la costa con un efecto termorregulador; y los sistemas montañosos que bordean la Meseta, los cuales atemperan dicha influencia.
El clima subtropical canario
El clima subtropical de las islas Canarias es original debido a varios factores geográficos: la latitud, la cercanía a las costas africanas (que influye por la calima y el polvo sahariano) y, por último, la orografía de las islas. Las precipitaciones son bajas, entre 150 y 300 mm anuales. Las temperaturas son cálidas durante todo el año, con una oscilación inferior a 8 °C, y ningún mes desciende de los 17 °C.
Actividad humana y riesgos climáticos
A nivel urbano, las temperaturas suaves durante todo el año hacen que sea muy importante la actividad turística. La cercanía del mar Mediterráneo, un mar semicerrado y muy cálido, provoca la aparición de la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), que se debe a una combinación de cambio climático, temperatura alta de las aguas mediterráneas y una planificación urbanística nefasta. Las DANA que han tenido lugar en los últimos años han provocado grandes desastres materiales y humanos.
Finalmente, la insolación derivada del clima mediterráneo permite aprovechar la energía solar. Hay que tener en cuenta las 3.300 horas de insolación que se registran en Canarias o Cádiz, que implican una buena disposición para la generación de electricidad.
Las actividades humanas en el bioclima subtropical canario están asociadas al sector servicios, ya que el turismo de sol y playa se puede encontrar en cualquiera de las islas, como Tenerife. Su clima es el factor determinante.
Impacto ambiental y transformación del paisaje
- La agricultura intensiva ha modificado los suelos y reducido la biodiversidad.
- El uso de pozos y regadíos masivos está provocando la sobreexplotación de acuíferos.
- La urbanización del litoral mediterráneo y el turismo masivo generan contaminación, aumento de residuos y presión sobre los recursos hídricos.
- El aumento de las temperaturas y la prolongación de las sequías favorecen los incendios forestales.
Por su parte, el clima subtropical de las islas Canarias, especialmente en las zonas bajas y costeras, también está sufriendo transformaciones notables. El crecimiento turístico en islas como Tenerife, Gran Canaria o Lanzarote ha incrementado la urbanización, el consumo de agua y la generación de residuos. A esto se suman los episodios de calima y las olas de calor más frecuentes, que deterioran la calidad del aire. En los últimos años, se ha observado un aumento de temperaturas medias que, en conjunto, está alterando el equilibrio natural.
