Conceptos Fundamentales de Geomorfología
- Relieve: Formas de la superficie terrestre por encima o por debajo del nivel del mar. Es resultado de la estructura litológica y de la combinación de fuerzas de origen interno o endógenas y fuerzas de origen externo o exógenas. Se define por su elevación, pendiente y orientación, entre otras características del terreno.
- Topografía: Características morfológicas de la superficie del terreno desde una perspectiva geométrica. También es la ciencia o conjunto de técnicas que, en el ámbito de la cartografía, se ocupa de la descripción detallada y representación de la superficie terrestre mediante, por ejemplo, los mapas topográficos o mapas del relieve.
- Geomorfología: Ciencia que estudia las formas del relieve terrestre teniendo en cuenta los factores que concurren en su desarrollo: litología, estructura, procesos ambientales y tiempo.
- Curvas de nivel: Líneas que en un mapa unen los puntos de la misma altitud respecto a un plano horizontal. Pueden tener valores positivos, si se refieren a altitudes situadas sobre el nivel del mar, o negativos para las situadas bajo el nivel del mar. En los mapas topográficos se representan seleccionadas a una equidistancia fija que varía según la escala. Por ejemplo, en el Mapa Topográfico Nacional 1:50.000 la equidistancia es de 20 metros. Un término equivalente es isohipsa.
- Llanura: Concepto topográfico y paisajístico referido a una superficie extensa de la corteza terrestre, prácticamente plana y a diferentes altitudes. Por ejemplo, los Llanos de Antequera, los Llanos del Guadiana, Tierra de Campos o las llanuras del Poniente almeriense.
- Orogenia: Conjunto de procesos geológicos relacionados con la tectónica de placas y desencadenados por las fuerzas endógenas que originan las cordilleras. A lo largo de la historia de la Tierra se han sucedido varias orogenias u orogénesis, como la hercínica o la alpina.
- Erosión: Proceso que interviene, junto con el transporte y la sedimentación, en el modelado de la superficie terrestre y por el que los suelos y partículas de las rocas sufren desgaste y son removidos por el viento, el agua, el hielo o los seres vivos.
- Penillanura: Superficie de erosión ligeramente ondulada que se localiza en las zonas más antiguas de los continentes. Se desarrollan sobre rocas de diferente resistencia y puede tener relieves residuales, bloques desnivelados a diferentes alturas, o sufrir la incisión fluvial. Ejemplo: la penillanura salmantino-zamorana.
- Meseta: Superficie extensa de topografía llana o casi llana que se define por su considerable elevación sobre el nivel del mar. Puede destacar sobre el entorno o presentar bordes montañosos, como es el caso de la Meseta Ibérica, principal unidad del relieve peninsular, y puede tener orígenes diversos.
- Cuenca sedimentaria: Zona deprimida de la corteza terrestre, generalmente de origen tectónico, donde se produce la acumulación de sedimentos y en la que hay diferentes formas de relieve.
- Campiña: Terreno amplio y llano, generalmente de uso agrícola. Están constituidas por materiales pertenecientes al relleno de una cuenca sedimentaria y/o a la sedimentación fluvial cuaternaria. Por ejemplo, las campiñas castellanas de Tierra de Campos y Tierra de Medina, la campiña de Sevilla o la campiña del Henares en Madrid.
- Vega: Forma de relieve típica de las cuencas sedimentarias y depresiones, topográficamente llana, baja y regada por un río. Presenta una gran fertilidad y en ella domina el uso agrícola por sus suelos aluviales y su proximidad al agua. Por ejemplo, la vega del Duero en Toro o en Tordesillas, la vega del Tormes en Salamanca, o la vega del Genil en Granada.
- Páramo: Es un relieve tabular que ha quedado en resalte como consecuencia del progreso de la erosión fluvial que ha eliminado los materiales más blandos, dejando destacados los más duros. La superficie del páramo coincide con la capa de rocas más resistentes. Por ejemplo, los Montes Torozos en Valladolid o la Mesa de Ocaña en Toledo.
- Cerro testigo: Forma de relieve residual, propia de las cuencas sedimentarias, que destaca sobre su entorno y que es producto de una intensa erosión sobre los páramos. Por ejemplo, el Cerro del Otero en Palencia, o el Cerro de San Cristóbal en Valladolid.
El Relieve Peninsular
I. La Meseta
Por su posición central y por su extensión, es la pieza fundamental en torno a la que se organiza el relieve peninsular.
1.1. Origen y Evolución
Su origen se encuentra en el Paleozoico, cuando surge el Macizo Hespérico durante la orogénesis herciniana. Formado por materiales silíceos y erosionado y reducido a penillanura durante el Mesozoico.
- a) De esta época se conservan las penillanuras en la parte occidental de la Meseta: la zamorana-salmantina en la submeseta norte y la extremeña en la sur. El relieve presenta superficies llanas, suavemente onduladas, en las que destacan montes-isla (relieves residuales constituidos por rocas —cuarcitas— más resistentes a la erosión) y tajos o gargantas (Arribes del Duero, Tajo de Alcántara) producidos por los ríos que se encajan en estos materiales duros.
1.2. La Era Terciaria
En la Era Terciaria la Meseta fue deformada y destruida en gran parte durante la orogénesis alpina, cuyos efectos fueron:
- La Meseta se bascula hacia el oeste, reestructurando la red hidrográfica y haciendo que los ríos desemboquen en el Atlántico.
- Se fractura e individualiza en bloques, algunos de los cuales se hundieron y otros se elevaron, dando lugar a las depresiones y cordilleras interiores respectivamente.
a) Las depresiones sedimentarias interiores:
Son las submesetas norte y sur; se rellenaron con materiales terciarios, blandos en la parte inferior (margas y arcillas) y duros en la superior (calizas). Destacan los páramos, que son estructuras horizontales de materiales calizos, y campiñas, de materiales arcillosos, con formas suavemente onduladas, donde destacan oteros o cerros-testigo.
- La cuenca de la submeseta norte es más alta (800-850 m de altitud media) y más uniforme, al ser ocupada en su totalidad por la cuenca del Duero, y está encerrada por montañas.
- La cuenca de la submeseta sur es más baja (500-700 m), está accidentada en su parte media por los Montes de Toledo —dividiéndola en las cuencas del Tajo y del Guadiana— y se abre al océano Atlántico.
b) Las cordilleras interiores:
- El Sistema Central: Divide a la Meseta en dos mitades, la submeseta norte y sur. Destacan las sierras de Somosierra, Guadarrama, Gredos, Peña de Francia y Gata.
II. Rebordes Montañosos de la Meseta
Durante la orogénesis alpina, la Meseta se pliega por los bordes exteriores (rebordes montañosos). En la zona oriental están formadas por los materiales marinos depositados al borde de la meseta (materiales calizos). Son cadenas montañosas que la rodean y aíslan de la influencia oceánica, confiriéndole un acusado carácter continental. Estos rebordes montañosos son:
- Macizo Galaico-Leonés: El relieve, de roquedo silíceo, se encuentra fracturado en un complejo sistema de bloques levantados, creando montañas redondeadas de poca altura, y otros hundidos, formando valles y rías en la costa. Las sierras más destacadas se localizan en los Montes de León.
- Cordillera Cantábrica: Paralela al mar Cantábrico, constituye una barrera climática entre la costa y las tierras meseteñas del interior. Se diferencian dos sectores: el sector occidental de materiales paleozoicos y el sector oriental, a partir de los Picos de Europa (donde están las cimas más altas), de materiales secundarios, principalmente calizas.
- Sistema Ibérico: Es una cordillera que ocupa el borde oriental de la Meseta con una orientación NO-SE. Sus materiales son predominantemente calizos. El Sistema Ibérico se estructura en dos sectores separados por el valle del río Jalón: el sector septentrional, divisoria de aguas entre las cuencas del Duero y del Ebro, con las sierras más destacadas (Picos de Urbión, Demanda y Moncayo); y el sector meridional, más ancho, donde destacan las sierras de Albarracín, Cuenca, Javalambre o Maestrazgo.
- Sierra Morena: Es un brusco escalón tectónico que separa la Meseta del valle del Guadalquivir. Formada en la era terciaria por el empuje desde el sur al levantarse las cordilleras Béticas. Destacan las sierras de Aracena, Pedroches y Madrona.
III. Los Sistemas y Unidades Exteriores a la Meseta
Fuera de la Meseta y sin contacto directo con la misma se encuentran los sistemas exteriores, depresiones y cordilleras formadas durante la orogénesis alpina. Está formada por:
3.1. Las Depresiones Exteriores
Las depresiones del Ebro y del Guadalquivir son cuencas o fosas prealpinas formadas entre el borde del zócalo paleozoico y las nuevas cordilleras alpinas en formación. Se rellenaron con potentes espesores de sedimentos terciarios y cuaternarios (arcillas, margas).
- La Depresión del Ebro: Es paralela a los Pirineos y se encuentra cerrada por estos, por el Sistema Ibérico y por la cordillera Costero-Catalana. Presenta formas de relieve como los somontanos o piedemontes, páramos, campiñas, cerros testigos (muelas) y badlands en las zonas áridas de materiales blandos (margas y yesos), como en Los Monegros.
- La Depresión del Guadalquivir: Es paralela a las cordilleras Béticas y se dispone entre estas, Sierra Morena y el océano Atlántico. Esta depresión de forma triangular está abierta al océano Atlántico, del que recibe su influencia, y está recorrida por el Guadalquivir. Las formas más características son las campiñas, cerros testigo (alcores) y, en el curso bajo del río, las marismas.
3.2. Las Cordilleras Exteriores
Son montañas jóvenes y elevadas formadas en la orogénesis alpina, con una espesa cobertera sedimentaria caliza y con afloramientos de viejos zócalos.
a.
- Los Pirineos: Son una barrera montañosa compacta que ocupa el istmo que une la Península Ibérica al continente europeo. Se distinguen: el Pirineo axial (antiguo macizo herciniano rejuvenecido, materiales paleozoicos, con las mayores altitudes como Aneto y Monte Perdido) y el Prepirineo (al sur, formado por el plegamiento de materiales calizos mesozoicos).
- Los Montes Vascos: Se extienden entre los Prepirineos y la cordillera Cantábrica. Los materiales son calizas del mesozoico, con un relieve suave. Destaca la Sierra de Aralar. En el contacto con el mar se forman acantilados y rías.
- La Cordillera Costero-Catalana: Cierra la depresión del Ebro por el este. Dividida en tres unidades: la cordillera litoral (escasa altura), la cordillera prelitoral (más alta: Montseny, Montserrat) y la depresión prelitoral (fosa tectónica rellenada con materiales terciarios y cuaternarios).
- Las Cordilleras Béticas: El mayor sistema montañoso peninsular, desde Gibraltar hasta el cabo de la Nao. Se estructura en: la cordillera Penibética (bordea la costa, materiales paleozoicos, cimas de Sierra Nevada como Mulhacén y Veleta); la cordillera Subbética (interior, calizas y margas, sierras de Grazalema, Cazorla y Segura); y la depresión o surco Intrabético (hoyas de Ronda, Antequera, Granada, Guadix y Baza con materiales arcillosos y badlands).
IV. Los Relieves Insulares
- El Archipiélago Balear: Formado por Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera, Cabrera e islotes. Geológicamente son un eslabón entre las cordilleras Subbética y Costero-Catalana. Mallorca, Ibiza y Formentera son fragmentos emergidos de la Subbética. Destaca la Serra de Tramuntana en Mallorca por su relieve abrupto.
- El Archipiélago Canario: Formado por siete islas mayores (Lanzarote, Fuerteventura, Tenerife, Gran Canaria, La Palma, La Gomera y El Hierro). De origen volcánico, surgieron en la era terciaria por la orogénesis alpina. Fuerteventura y Lanzarote presentan relieves erosionados, mientras que el resto son más abruptas. El Teide (Tenerife) es el pico más alto de España con 3.718 m. Se caracterizan por conos volcánicos, barrancos y calderas.
