El urbanismo
El urbanismo se encarga de la planificación urbana, es decir, de proyectar nuevos espacios para el crecimiento de la ciudad o transformar los existentes según las necesidades sociales.
Época industrial (segunda mitad del siglo XIX – primer tercio del siglo XX)
Se buscó la regularización del plano urbano para adaptarlo al aumento del tráfico. Se realizaron planes de saneamiento y se mejoraron servicios y equipamientos urbanos como tranvía, alumbrado, pavimentación y parques.
Posguerra (1936-1960)
El urbanismo se centró en:
- Reconstrucción de ciudades dañadas por la Guerra Civil (Guernica, Guadalajara, Oviedo).
- Leyes de vivienda aplicadas a escala provincial, urbana y local.
- Ley del Suelo de 1956, que estableció planes de ordenación urbana con zonificación (zonas administrativas, residenciales e industriales).
Desarrollismo (1960-1975)
- Se mantuvo la Ley del Suelo y la zonificación.
- Destrucción de patrimonio en los cascos históricos para aumentar la rentabilidad.
- Creación de barrios de baja calidad, crecimiento urbano desordenado (“en mancha”) y congestión urbana, con escasez de servicios y equipamientos.
Desde 1975
El urbanismo se caracteriza por:
- Competencias de las Comunidades Autónomas en urbanismo.
- Desarrollo del planeamiento municipal, destacando el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que clasifica el suelo y organiza equipamientos y protección ambiental.
- Mayor participación ciudadana para mejorar la calidad de vida en los barrios.
Factores de influencia actual:
- Globalización: proyectos de revitalización urbana e infraestructuras (ej. Bilbao y el Museo Guggenheim).
- Marketing urbano: grandes obras (ej. Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia).
- Redes de ciudades para compartir recursos y cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU 2030.
- Desarrollo de smart cities, que usan tecnología e innovación para mejorar movilidad, sostenibilidad, economía y cohesión social.
3. La periferia urbana
Periodo 1955-1975
La periferia urbana se expandió a lo largo de las principales vías de acceso a las ciudades. Presentó un modelo compacto, con alta densidad de edificios y zonas de distintos usos mal comunicadas entre sí y con el centro.
Áreas residenciales
- Construcción rápida de viviendas sin planificación para la población creciente.
- Aparición de barrios de chabolas en las afueras (años 50).
- Creación de viviendas de protección oficial (1940-1950), de trama abierta y baja calidad.
- Polígonos de promoción privada (años 60-70), con bloques o torres monótonos y con pocos servicios.
- Aparición de barrios dormitorio, con bloques muy densos en forma de H, conocidos como “colmenas humanas”.
Áreas industriales y de equipamientos
- Se situaron junto a las principales carreteras.
- Existían polígonos industriales planificados y zonas industriales desordenadas.
- Ubicación de equipamientos como aeropuertos, cementerios, depuradoras o cárceles.
Desde 1975: área periurbana difusa
Surge un modelo de ciudad difusa, con expansión hacia áreas periurbanas o rururbanas, donde campo y ciudad se mezclan.
Características:
- Modelo disperso con diferentes usos del suelo y espacios vacíos intermedios.
- Buena conexión por carreteras con el centro.
- Instalación de clase media que no puede acceder a viviendas céntricas.
- Viviendas adosadas de baja densidad y centros comerciales, con dependencia del automóvil.
- Excesiva zonificación, lo que provoca segregación social.
Tendencias actuales
Se intenta volver a la ciudad compacta, evitando la masificación, rellenando espacios vacíos con zonas verdes y fomentando el reciclaje urbano y la rehabilitación de viviendas.
2. La ciudad industrial
Desde la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, la saturación de los cascos históricos provocó nuevas formas de expansión urbana.
El ensanche burgués
Surgió bajo los principios de orden, higiene y rentabilidad económica.
- Plano regular en cuadrícula, con calles rectas y anchas.
- Baja densidad de edificios.
- Mejora de servicios urbanos: pavimentación, alcantarillado y espacios verdes.
- Ejemplos: Ensanche de Barcelona (Ildefonso Cerdá) y Barrio de Salamanca en Madrid.
Barrios obreros e industriales del extrarradio
Acogieron a los obreros que emigraban a la ciudad. Se caracterizaron por una trama urbana densa, desorganizada y viviendas humildes, situadas cerca de industrias y estaciones (ej. Gracia en Barcelona, Vallecas en Madrid).
Barrios jardín o ciudades jardín
Inspirados en las ideas de Howard, buscaban el contacto con la naturaleza mediante viviendas unifamiliares con jardín, aunque en España no llegaron a ser ciudades autónomas.
Situación actual
Hoy, estas zonas están siendo revalorizadas. Las antiguas áreas industriales se rehabilitan, lo que provoca especulación y aumento del precio del suelo (ejemplo: Matadero de Madrid).
