Evolución Histórica y Régimen Demográfico Antiguo en España
Tema 1. La población española ha experimentado un crecimiento continuo en el tiempo, aunque ha pasado por periodos de mayor y menor intensidad provocados por la economía, las guerras, la calidad en los medios sanitarios y la higiene. Hasta el siglo XIX se prolongó el régimen demográfico antiguo, caracterizado por un crecimiento natural muy lento debido a unas elevadas tasas brutas de natalidad (35-40‰) y una fuerte mortalidad (30-35‰) de carácter catastrófico (peste, viruela, tifus…), falta de higiene y medios sanitarios, años de malas cosechas (periodos de escasez que provocaron hambrunas) y guerras.
La Transición Demográfica
La transición demográfica se produjo en la mayoría de los países europeos durante el siglo XVIII, pero en España, debido al retraso económico, no se producirá hasta la segunda mitad del siglo XIX, prolongándose hasta el último cuarto del siglo XX. Esta etapa se caracterizó por un importante crecimiento de la población como consecuencia del mantenimiento de unas elevadas tasas de natalidad y de una disminución muy notable de la mortalidad, que fue resultado de la introducción de las mejoras sanitarias e higiénicas (agua potable, red de alcantarillado, atención médica a los estratos bajos de la sociedad). Más tarde comenzaría la reducción de la natalidad, sobre todo en áreas urbanas, donde las familias extensas no eran tan necesarias como en el campo y donde la población tuvo acceso a medios anticonceptivos.
El Crecimiento en el Siglo XX
En los dos primeros decenios del siglo XX el crecimiento demográfico fue lento. Se produjo una disminución de la fecundidad por el retraso en la edad de contraer matrimonio, y el descenso de la mortalidad se vio interrumpido por la epidemia de gripe de 1918, que provocó más de 150.000 muertes. En los años veinte y comienzos de los treinta se aceleró el crecimiento demográfico, pero se interrumpió por la Guerra Civil.
Crecimiento Poblacional y Censos Históricos
Tema 2. La década de los cuarenta y cincuenta estuvo marcada por un lento crecimiento demográfico, por las dificultades económicas de la posguerra y por la pérdida de población en edad reproductora (la población joven combatió en la guerra). Entre 1958 y 1977 se produjo el mayor crecimiento de población al dispararse la natalidad durante el llamado baby boom (14 millones de niños).
Datos Estadísticos y Evolución de los Censos
En el Censo de Campoflorido (1712-1717) se calculó que la población española no superaba los 8 millones de personas; posteriormente, el Censo de Godoy (1797) estimó el número de habitantes en 10,5 millones de personas (3 millones de personas más). Durante el siglo XIX, la población española pasó de 10,5 millones en 1801 a 18,6 millones en 1900 (crecimiento significativo). Pero, comparado con el resto de los países europeos, fue mucho más lento: nuestra mortalidad era más elevada y las emigraciones al exterior fueron numerosas. En el siglo XX, la población experimentó un fuerte crecimiento, aunque no a un ritmo constante, pasando de 18,6 a 40,8 millones de habitantes.
El Régimen Demográfico Moderno
Desde el último cuarto del siglo XX hasta la actualidad se ha desarrollado un régimen demográfico de carácter moderno (descenso de la natalidad y mortalidad, de modo que el crecimiento es muy pequeño y tiende a cero). Actualmente, España posee los siguientes indicadores demográficos:
- Una tasa bruta de natalidad muy baja (6,61‰).
- Un índice de fecundidad que impide el relevo generacional (1,12 hijos por mujer).
- Una tasa bruta de mortalidad reducida (8,96‰).
El retroceso de la natalidad coincidió con una etapa de crisis económica en 1973 (Crisis del petróleo), con la inseguridad provocada por los cambios políticos que atravesó el país (la Transición de la dictadura a la democracia) y con cambios sociales, culturales, así como factores demográficos que llegan hasta nuestros días (vas muy bien miniña).
Esperanza de Vida y Envejecimiento Poblacional
Tema 3. La drástica caída de la mortalidad, debida a la mejor alimentación, los avances en medicina, la mayor higiene y la disponibilidad de recursos económicos, ha conseguido que la población sea más longeva y que España tenga una de las esperanzas de vida al nacer más altas que existen en la actualidad. Las principales causas de mortalidad son las enfermedades cardiovasculares (la primera entre las mujeres), el cáncer (primera entre los hombres) y las enfermedades del sistema respiratorio y del sistema nervioso (alzhéimer).
Estructura por Edad y Distribución Territorial
Ahora, la estructura de la población española por edad se encuentra envejecida (los jóvenes presentan un bajo porcentaje, 13,8% en 2022, y los ancianos están muy por encima del 20%). Esto no es homogéneo en todo el territorio: Galicia y las provincias del interior peninsular están cuantitativamente más envejecidas, mientras que las provincias de costa y grandes ciudades tienen niveles más bajos.
Consecuencias del Envejecimiento
Consecuencias Sociales
- El envejecimiento aumenta la dependencia de los ancianos y, con ello, las cargas familiares y la demanda de residencias (insuficientes).
- Requieren la implantación de servicios de respiro a las familias y el incremento de plazas residenciales.
- El Estado puede incentivar el envejecimiento activo ejerciendo un papel dinámico en la sociedad (solidaridad intergeneracional).
Consecuencias Económicas
- Para el Estado: El envejecimiento incrementa el gasto, dado que las pensiones se financian con las aportaciones de trabajadores en activo, lo que conlleva una subida de impuestos. En sanidad, al consumir más recursos, requieren un mayor gasto. Por tanto, es necesario retrasar la edad de jubilación, reformar las pensiones o recurrir a la emigración para aumentar el número de cotizantes.
- Para las empresas: El envejecimiento incrementa la demanda de bienes y servicios de los más mayores, pero al mismo tiempo reduce la demanda de los más jóvenes. También se produce una reducción de la población activa, así como de la innovación y el emprendimiento. Como posibles soluciones se plantea la internacionalización empresarial, incrementar la automatización o recurrir a la emigración acorde a las necesidades laborales.
