Vocabulario de ciudades

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1.3. ETAPAS DEL CRECIMIENTO URBANO Y TRANSFORMACIONES RECIENTES 

1a etapa: La urbanización preindustrial

 a) Los orígenes de las primeras ciudades están, en la colonización griega y fenicia del litoral mediterráneo, Los griegos y los fenicios crearon factorías comerciales en la costa que explotaban y comercializaban los recursos del país. Desde estas factorías dieron lugar a las primeras ciudades de la Península: Cádiz y Ampurias. La romanización dio lugar a la fundación de numerosas ciudades muchas de las actuales tienen un origen romano (Barcelona, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Tarragona).
b) Durante la Edad Media se produjo una nueva fase de urbanización.
En el proceso de
urbanización medieval español se diferencian el área musulmana y el área cristiana: En el territorio musulmán se fundaron ciudades como Madrid, pero también se aprovecharon asentamientos anteriores que ahora son urbanos por centros administrativos, económicos, religiosos y culturales. Aquí habían dos espacios: la parte noble, donde estaba la mezquita, el comercio de calidad y barrios residenciales, formados por calles estrechas y adarves, sin plazas. 
En el territorio cristiano, la conquista y la repoblación supusieron la creación de ciudades nuevas. Este proceso de urbanización medieval fue en los siglos XII y XIII. La ciudad cristiana esta dentro de las murallas, la vida urbana se organiza alrededor de la plaza principal. En ese espacio central se localizan los edificios nobles. El espacio de la ciudad cristiana medieval es un espacio por los campanarios y sus iglesias y conventos. Conforme se desarrollan estas ciudades van apareciendo conventos y barrios extramuros, el perímetro de la muralla se extendía para tener nuevos barrios.
c) La urbanización en la Edad Moderna. La ciudad de época moderna es, el resultado de la ciudad medieval. El espacio de la ciudad moderna está dominado por los edificios religiosos: iglesias y conventos. Son ciudades en las que la ausencia de alcantarillado produce calles malolientes,  donde se acumula la basura y se limpian cuando llueve. No existe el alumbrado público. Aparecieron las plazas mayores: siendo el lugar de celebración de mercados y se convirtieron en el centro de la ciudad, donde se localizaba el ayuntamiento y se celebraban los actos públicos.


Durante el Siglo XVIII y con el reformismo ilustrado, la figura del Rey Carlos III, se introducen en las ciudades las ideas higienistas que es la apertura de amplias avenidas arboladas en los límites de la ciudad y la construcción de edificios grandiosos, pozos negros para los y el alumbrado público.

2a etapa:



La urbanización industrial 1800-1975

El proceso de desarrollo urbano contemporáneo está  junto al proceso de desarrollo
industrial: La urbanización industrial es desde el Siglo XIX hasta la crisis económica de 1975. La tasa de urbanización en España experimentó su mayor crecimiento, y la población urbana súperó al de la población rural. Hay varias fases:
1a) Hasta mediados del Siglo XIX la tasa de urbanización era baja. Este bajo crecimiento está relacionado con la debilidad y el retraso de la revolución industrial. 2a)  entre 1920 y 1940, el desarrollo industrial impulsará el crecimiento de las ciudades. Las causas de este gran crecimiento urbano fue el desarrollo de la industria, los servicios y la construcción en las ciudades, y el éxodo rural.  El desarrollo urbano se produjo en todas las regiones españolas.
El desarrollo urbano durante el XIX y primera mitad del XX generó un espacio urbano diferenciado socialmente. La estructura de una sociedad de clases basada en las rentas del plano de las ciudades y aparecieron barrios de clases altas, zonas residenciales de clases medias y barrios obreros. Fue un  crecimiento urbano desordenado y carente de una planificación global, por eso surgieron barriadas obreras carentes de planificación y racionalidad
Desde mediados del Siglo XIX las autoridades municipales harán transformaciones destinadas a regular la nueva ciudad industrial y a mejorar las condiciones de vida de sus habitantes:
 – Reformas interiores: apertura de plazas, ensanchamientos y alineamientos de calles, se construyeron “gran vías” etc.
 – Derribo de las murallas.
 – Planificación de nuevos barrios: ensanches, ciudad jardín, ciudad lineal, colonias profesionales.
 – Mejora de las infraestructuras: alumbrado, alcantarillado, abastecimiento de agua, transporte colectivo intraurbano.


3a) Desde 1940 hasta 1975, durante la dictadura franquista, hay dos fases muy diferenciadas: la posguerra  y el desarrollismo 
Durante la posguerra el crecimiento urbano es lento a causa de los daños por la guerra y de los problemas de abastecimiento de las ciudades. El régimen de Franco impulsó políticas de creación de núcleos rurales destinados a frenar el éxodo rural. las ciudades industriales  sí que crecieron gracias al éxodo rural, con el fin de la autarquía y el inicio del desarrollismo se reactivó el crecimiento urbano, de forma que es el período histórico de máxima urbanización.  Las causas de este crecimiento fue el desarrollismo, y el baby boom. Así crecieron las áreas metropolitanas de las grandes ciudades, los centros turísticos del Mediterráneo y de ambos archipiélagos y muchas capitales de provincia.
En los años 60 fue el crecimiento de las periferias urbanas por la proliferación de barrios. Las principales ciudades en su crecimiento invaden el entorno rural constituyendo las áreas metropolitanas. Mientras la periferia urbana crecía por barrios carentes de equipamientos e infraestructuras básicas, los centros históricos tenían degradación, depauperación y, en muchas ocasiones, demolición. 

3a etapa: La ciudad posindustrial


Desde 1975, la crisis económica e industrial produjo cambios que surgíó la sociedad postindustrial. En España estos cambios se produjeron y se están produciendo desde principios de los 80. Los cambios que caracterizan a la urbanización postindustrial son: – El ritmo de crecimiento urbano desciende. Las causas son la caída de la natalidad, el descenso del éxodo rural, los  movimientos de retorno y la crisis industrial. Este cambio se hace más intenso en las áreas metropolitanas del país: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao..- Se frena el proceso de crecimiento de las ciudades más grandes en favor de las medias y las pequeñas. Esto es resultado de encarecimiento del suelo, problemas de movilidad, contaminación y de la industrialización difusa, desarrollo de los servicios.


MAPA 3
El mapa muestra un contraste entre provincias densamente pobladas y otras con densidades bajas. Esta realidad es una serie de desequilibrios, no solo demográficos, sino también espaciales, territoriales, económicos, sociales, etc.
Las medidas que se están intentando llevar a cabo para evitar la “España vacía o vaciada”, es decir, la acusada despoblación del mundo rural, podrían tener como consecuencia una cierta redistribución poblacional a medio y largo plazo que apenas modificaría el actual mapa.
El crecimiento de algunas áreas metropolitanas, como las de Barcelona y la de Madrid, ya está produciendo un crecimiento de la población más allá de los límites provinciales: 1 hacia el sur y el este, a través de los valles del Tajo y del Henares, 2 hacia el norte de la provincia de Toledo y el oeste de la de Guadalajara.
El gran peso de las principales actividades económicas localizadas en las provincias de mayores densidades demográficas es un lastre que impedirá, a corto y medio plazo, redistribuir la población de manera más equitativa entre las provincias españolas.
MAPA 1
El mapa representa la distribución de la población española a escala provincial a partir de densidades demográficas medidas en habitantes/Km2, con datos del INE del año 2018.
En la imagen aparecen seis cartelas que se organizan en dos grupos:
1) Las que expresan datos de densidades por encima de la media de España. En este grupo destacan las provincias litorales, tanto del litoral mediterráneo, como del litoral cantábrico y atlántico, además de las tres provincias insulares, las dos Canarias y las Islas Baleares. Por encima de estas provincias, destacan tres como las de mayores densidades de población, superando los 500 hab/km2: Barcelona y Vizcaya, también litorales, y Madrid, la única del interior junto a Sevilla. 
b) las que indican densidades inferiores. Todas las provincias del interior (a excepción de Madrid y Sevilla) tienen densidades de población por debajo de la media. Las que más se aproximan a la media son Córdoba y Valladolid, junto a las provincias del eje como Zaragoza, La Rioja, Álava y Navarra. Las provincias de menor densidad de población son Teruel y Soria, con menos de 10 hb/km2
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