Factores climáticos que influyen en la producción de hortalizas

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1. CONDICIONANTES DE LA ACTIVIDAD AGRARIA: 1.1 CONDICIONANTES O FACTORES FÍSICOS: En la agricultura tradicional estos factores condicionan en un alto grado la actividad agraria, en la  agricultura moderna su importancia es menor, pues la tecnología puede suplir algunos de estos condicionantes físicos: + El clima. Es el factor físico más  importante, condicionando los principales tipos de paisajes agrarios, estando presente a través de las temperaturas, precipitaciones, heladas, granizadas... Los diversos dominios agrarios reflejan los distintos tipos de climas existentes en España (atlántico, mediterráneo, continental, canario o de montaña…) Como carácterísticas generales debemos destacar que la sequía estival (que combinada con las altas temperaturas, exigen un grado de adaptación elevado cuyas consecuencias agrarias han sido la adopción de la trilogía de cultivos mediterráneos (olivo,  vid y cereales) y la implantación del regadío para contrarrestar los efectos de la aridez estival.  Además, los climas españoles se caracterizan por una gran irregularidad de unos años a  otros, siendo frecuentes las sequías, las olas de calor, las de frío, las granizadas, las  tormentas… + El relieve. El relieve condiciona la actividad agraria a través de la altitud y las pendientes. La  altitud influye a través del clima (gradiente térmico y efecto foehn) y las pendientes y desniveles afectan a la formación y al grado de estabilidad de los suelos, a las condiciones y formas de laboreo. + Los suelos. Los suelos son mediocres, no obstante, hay que distinguir entre los de sustrato de  sílice (los más malos), los calizos o los arcillosos (los más adecuados para el cultivo)
. 1.2. FACTORES O CONDICIONANTES HUMANOS Y SOCIO-ECONÓMICOS: Vamos a considerar la evolución histórica de la agricultura, la  población activa agraria y los avances técnicos. + El factor histórico. Hasta el Siglo XIX más del 70% de la población activa se dedicaba al sector  agrario, un sector agrario dominado por las propiedades extremas y amortizadas, por la  importancia de los factores físicos, la energía y abono biológico y el predominio de la  economía de subsistencia. A partir del Siglo XIX, al hilo de ese lento proceso de  transformación que fue en España la revolución industrial, aparecen transformaciones agrarias de efectos limitados como la desamortización.+ La población activa agraria. La población activa agraria muy importante en la agricultura tradicional, empezó a disminuir 


progresivamente desde el Siglo XIX para sufrir una gran bajada en la década de los sesenta.Una consecuencia paralela de este proceso ha sido la proliferación reciente de la agricultura a tiempo parcial, que mantiene a explotaciones de mediano y pequeño tamaño. La distribución de la población agraria en España es muy desigual. + Mecanización. Los factores técnicos, investigación y nuevas tecnologías. La plena  incorporación de la actividad agraria española a una economía de mercado ha hecho que estos factores tengan una gran incidencia. Todos los factores técnicos persiguen aumentar o/y adelantar la producción y disminuir los costes por mano de obra. 1.3. LA ESTRUCTURA AGRARIA: Es muy importante que distingamos claramente los conceptos propiedad (término jurídico) y  explotación (término económico), siendo la tenencia la forma de dominio sobre la explotación. +Explotación: La parcela es la unidad mínima de explotación y es la extensión de tierras que están bajo una misma linde. El conjunto de parcelas de un mismo empresario es la explotación, independientemente del régimen de tenencia (directa o indirecta). Debido al proceso de modernización sufrido en nuestra estructura agraria han disminuido últimamente las explotaciones y han aumentado su tamaño medio. + La propiedad: es un concepto jurídico que se refiere al dueño de la tierra. En España, al hilo de las últimas transformaciones, también han aumentado el tamaño medio de la propiedad, disminuyendo el número de pequeños propietarios, pese a la resistencia que ofrece la agricultura a tiempo parcial. No obstante, todavía la propiedad de la tierra en España se caracteriza por el predominio de los valores extremos y por la escasez de propiedades de tamaño medio. El latifundio predomina en la mitad sur oriental y el minifundio lo hace en la mitad noroccidental. La implantación del latifundio en España hay que buscarla en la repoblación medieval. + El régimen de tenencia: La tenencia es el grado de dominio sobre la explotación. Estaremos  ante la tenencia directa cuando coinciden propietario y empresario e indirecta si no coinciden. La tenencia indirecta se puede dividir a su vez en arrendamiento (se paga un  alquiler o renta) y aparcería (se paga un % de la producción). Últimamente está  disminuyendo en España el régimen de aparcería. Otro régimen de tenencia importante en la  actualidad es el régimen de cooperativas. 


2.1. Regadíos y secanos: La superficie de cultivo está formada por el secano y el regadío. Recientemente se ha producido un progresivo aumento de la superficie regada gracias a la política hidráulica. El regadío en España se inició en la época romana y su auge se produjo durante la  dominación musulmana. Durante toda la Edad Media, la gestión del agua adquiríó una gran importancia y surgieron  asociaciones de regantes que reglamentaban y controlaban su uso adecuado. Algunos ejemplos  significativos se encuentran en la Comunidad Valenciana, en la Regíón de Murcia y en Aragón. Sin embargo, la distribución de la superficie regada es irregular entre las regiones. Las comunidades  autónomas más privilegiadas. 2.2.1. Los cereales: los cereales (trigo, cebada, avena y centeno) constituyen la base del sistema agrario español. Ocupan la mayor parte de las tierras de la Meseta, sobre todo en Castilla y León (Soria, León, Valladolid). Hasta los años sesenta del Siglo XX, dominó el trigo orientado al consumo humano, pero a partir de los setenta el cultivo más abundante pasó a ser la cebada, dirigida a la industria (cerveza) y a la ganadería (pienso). 2.2.3. Vid y olivo: La vid y el olivo son los cultivos permanentes de origen mediterráneo. La vid se encuentra repartida  por toda España, destinada a la producción de vino. En los últimos años, ha aumentado la  elaboración de vinos de calidad y se han modernizado muchas de las explotaciones de las más de  cincuenta zonas con denominación de origen existentes. El olivo, favorecido por la política agrícola común, ha superado en la actualidad los 2,3 millones de hectáreas de superficie cultivada en la España meridional. La mejora en sus rendimientos ha permitido que España sea el primer productor mundial de aceite de oliva. Aunque en la actualidad el cultivo del olivo en seto es un método de cultivo que permite economizar los costes de la cosecha y disponer de una cosecha totalmente mecanizada. España destina una parte de su producción de aceite al comercio exterior. Su consumo ha aumentado gracias a la consideración social que se otorga a la dieta mediterránea.


2.2.4. Las hortalizas y los frutales: El incremento del cultivo de frutales y hortalizas se ha visto favorecido por el aumento de la  demanda, con motivo de la mejora del nivel de vida de la población, de la apertura al mercado  europeo y por la expansión de la industria conservera y de congelados. Han contribuido a este fin las  mejoras técnicas, el incremento de la productividad y la extensión de la horto-fruticultura en regadío  intensivo, hasta alcanzar el millón de hectáreas cultivadas. Por cantidad y calidad de la producción,  destaca Andalucía (Almería, Huelva y Cádiz), donde se practica el cultivo bajo plástico, el enarenado y  otros sistemas de producción forzada para hortalizas y fresas. Por su parte, la Comunidad  Valenciana, la Regíón de Murcia, la Comunidad Foral de Navarra, La Rioja, Aragón y Extremadura  presentan un sistema de cultivo más tradicional, pero con una larga experiencia en la  comercialización de productos hortícolas (tomate, pimiento, etc.), agroindustriales y frutales (melocotón, pera, manzana). Cabe reséñar la importancia de los cítricos y el almendro, orientados a la exportación. España es uno  de los principales productores de cítricos, destacando las provincias de Castellón, Valencia, Alicante y  Andalucía, y de almendra, con la especialización de Alicante, Murcia, Andalucía oriental y Baleares. El  plátano, especialidad de la agricultura canaria, ha de hacer frente a la competencia de la producción  africana e iberoamericana. 2.3.1. La ganadería ovina y caprina: La ovina y la caprina han sido las cabañas ganaderas tradicionales, pues se adaptan muy bien a un  aprovechamiento extensivo. El ganado lanar y el caprino se han reducido, ya que su régimen de  pastoreo exigía una mano de obra abundante y barata. El ganado ovino se concentra en las Islas  Baleares, Aragón, Extremadura, el País Vasco y la Comunidad Foral de Navarra. El ganado caprino domina en Canarias, a pesar de su  falta de pastizales y sus limitaciones de agua.

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