El turismo en España geografía

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El turismo es una actividad recreativa que consiste en viajar o recorrer un país o lugar por placer. El turismo se ha convertido, desde hace sólo unas décadas, en un fenómeno de masas que provoca anualmente el desplazamiento de cientos de millones de personas en el mundo, y es una fuente de ingresos y empleo fundamental para muchos países. También da origen a paisajes con carácterísticas específicas y, en algunos casos, genera graves impactos ambientales en territorios con fuerte presión turística. El negocio turístico irrumpíó con fuerza desde los 50 y, especialmente, a partir de los 60 con el desarrollismo. La evolución del turismo internacional en España ha sido espectacular. Si en 1950 sólo llegaron a nuestro país 784.000 turistas, lo que le situaba en octava posición mundial, en 2006 fueron 58,5 millones los turistas recibidos, de ellos casi tres cuartas partes por vía aérea. Se observa una fuerte concentración en los países de origen y regiones de destino de esos turistas: el 85 % proceden de otros países europeos, principalmente el Reino Unido, Alemania, Italia y Francia; y su destino principal son las playas del Mediterráneo peninsular, Baleares y Canarias, que suponen dos tercios del total. Somos  el segundo país en turismo internacional en lo que se refiere a la factura del turismo exterior y  el  3º  en  visitas  turísticas  procedentes  del  extranjero. El turismo nacional también ha crecido de forma rápida con la elevación del nivel de vida, el aumento del tiempo libre, el adelanto de la edad de jubilación o la mejora del transporte, superando ya los 150 millones de viajes, de ellos un 80 % en coche. Las regiones de destino del turismo nacional no están tan concentradas como en el caso anterior, pues junto al turismo de sol y playa se han desarrollado otras modalidades: turismo de montaña, rural, cultural o de negocios. Los ciudadanos de Madrid y Cataluña realizaron más de un tercio de todos los viajes turísticos dentro de España, mientras Andalucía, Cataluña, Castilla y León y la Comunidad Valenciana son las principales regiones receptoras. El turismo es una actividad económica muy importante en España, pues genera de forma directa 2,5 millones de empleos, además de muchos otros puestos de trabajo indirectos en actividades complementarias. Sólo el gasto efectuado por los turistas extranjeros alcanzó los 50.000 millones de euros en 2006. Pero la mayoría de zonas turísticas concentran su actividad en un corto periodo del año, por lo que la estacionalidad de la ocupación hotelera y la inestabilidad del empleo son dos problemas derivados. Ciertos factores han contribuido a fomentar el turismo en España como pueden ser factores externos como el crecimiento económico y en renta per cápita en la Europa Occidental, el ingreso de España en la UE, las fluctuaciones económicas… y también debido a factores internos como pueden ser las playas, paisajes de gran interés, el clima veraniego, la suavidad cálida del Mediterráneo, la gastronomía, el menor coste de la vida de nuestro país, la devaluación de la peseta… El turismo representa el 11% del PIB y da trabajo al 12.4 % de la población activa. Una de las deficiencias más importantes tiene que ver con el modelo resultante de turismo, fundamentalmente centrado en el «sol y la playa” que  ha  contribuido  a  acrecentar  nuestros  desequilibrios  territoriales  (las diferencias entre periferia e interior).

Las principales áreas turísticas de España son:


El litoral mediterráneo y las islas


Destaca Cataluña (25%), Baleares (2%) y Canarias (3%). Favorecen estas localizaciones turísticas la presencia de segundas residencias, parques temáticos, espacios recreativos y la posibilidad de practicar surf.

El litoral gallego y cantábrico


Acoge,  principalmente, turismo interior: Una  gran  parte  de la España seca del interior quiere contactar con la España húmeda y verde del norte. Cada  vez son más importantes  el turismo interior y cultural,  que  se  distribuye  por  gran  parte  de  las  ciudades con  historia  de  España  (Camino de Santiago,  Córdoba, Sevilla, Toledo, Barcelona,  etc.).  Madrid es un caso especial que recoge el 8% de la factura turística española.
El turismo ocasiona importantes repercusiones territoriales en las áreas receptoras. Estas son más evidentes e intensas en las zonas turísticas tradicionales del litoral, pero afectan también al resto de las áreas. 

1.  Repercusiones demográficas


 –  En las áreas litorales, el turismo incrementa los efectivos de población. En unos casos con adultos jóvenes que acuden en busca de trabajo; y en otros, con adultos o jubilados, que se establecen de forma permanente por motivos empresariales, terapéuticos, o de ocio. Además, el turismo aumenta la población ocupada en el sector terciario y en la construcción. 
–  En ciertas áreas rurales y de montaña y en algunas ciudades históricas en declive, el turismo ha  frenado el despoblamiento y ha estimulado la revitalización de la artesanía y de las tradiciones. 

2.  Repercusiones en el poblamiento


 –En el litoral, el turismo extiende el poblamiento urbano y favorece la formación de conurbaciones. Además, suele provocar alta densidad de construcción y especulación del suelo.
–En algunos espacios rurales, de montaña y urbanos el turismo ha colaborado a la rehabilitación del patrimonio edificado.

3.  Repercusiones económicas


 –El turismo crea empleo, dado que muchas tareas no pueden mecanizarse y requieren mano de obra abundante y poco cualificada, que es la más afectada por el paro. Así, el turismo emplea a más del 12% de la población activa (12,7% en 2007), tanto en servicios exclusivamente turísticos, como en servicios mixtos para turistas y no turistas. No obstante, gran parte de este empleo es estacional.
–Ejerce un efecto multiplicador sobre otras actividades económicas que se ven estimuladas por la demanda turística: agricultura, industria, construcción,  transporte, y comercio.
–Aporta riqueza al país (en torno al 11% del PIB), por lo que constituye  uno de los pilares básicos de la prosperidad económica española.
–Compensa la balanza comercial, frenando el endeudamiento externo (en 2007 el turismo financió el 31,0% del déficit comercial).
–Influye en la política de transportes, que se ha orientado a dotar de buena accesibilidad a los núcleos turísticos. Así, el turismo ha sido determinante en la creación de la autopista del Mediterráneo, que une las áreas receptoras con las emisoras europeas. También ha contribuido a ampliar y modernizar algunos aeropuertos y a potenciar los vuelos irregulares o chárter, que abaratan los costes y adaptan su frecuencia e itinerarios a la demanda. Asimismo ha aumentado la capacidad portuaria para embarcaciones recreativas y deportivas, por su atractivo para el turismo de más nivel.

4.  Repercusiones políticas, culturales y sociológicas


 –El turismo fomenta el acercamiento entre los pueblos y el contacto entre culturas, favoreciendo el entendimiento político entre los estados. Además promueve la integración social de los inmigrantes, que trabajan en buena parte en el sector o en actividades relacionadas con este.
–El turismo incide sobre la sociedad local, positivamente cuando estimula el cambio y la modernización social; y negativamente cuando supone la pérdida de costumbres y señas de identidad propias, o cuando empeora la calidad de vida de los residentes por la saturación de servicios e infraestructuras.

5.  Repercusiones en la ordenación del territorio

 El turismo  no solo repercute en los espacios propiamente turísticos sino también en su entorno, donde implanta actividades y servicios y donde puede ocasionar conflictos con otras actividades.

 a)En las áreas litorales más turísticas, el turismo ordena los espacios próximos en función de sus necesidades. Así, los convierte en superficies recreativas (complejos deportivos, parques de atracciones) o en periferias de servicios que proporcionan los abastecimientos básicos (agua, alimentos). Las consecuencias de este hecho son: 
 –Alteraciones en el medio y en el paisaje: pantanos para el abastecimiento de agua, canteras para materiales de construcción, movimientos de tierra para el transporte.
–Transformaciones económicas: revalorización de tierras de cultivo por su conversión en solares, y potenciación de las actividades demandadas por el turismo. 
–Conflictos por el uso del suelo y de los recursos: presión urbanizadora sobre el suelo cultivable; conflictos por el uso del agua con la agricultura.

 b)En las áreas de turismo rural y de montaña, el turismo puede crear conflictos con las actividades agrarias o fomentar su abandono.

 c)En las ciudades históricas, los cascos antiguos se especializan en actividades al servicio del turista (artesanía local, recuerdos, establecimientos de alojamiento y de restauración), y sus periferias instalan segundas residencias u hoteles para satisfacer la demanda.

6.  Repercusiones medioambientales

 Las importantes repercusiones medioambientales del turismo en muchos espacios provienen del fuerte desarrollo del sector en poco tiempo, en un espacio reducido, y en un momento en el que todavía no estaba extendida la preocupación medioambiental. Todo esto tiene sus consecuencias como pueden ser la contaminación atmosférica, vertidos, RSU, el consumo de recursos, la alteración del paisaje… que hacen que se tomen medidas correctoras para un desarrollo turístico sostenible como pueden ser la elaboración de directrices territoriales, la valoración del impacto ambiental de las instalaciones turísticas de modo riguroso, prohibición de actuaciones que alteren perfil costero y dinámica del litoral… Las consecuencias fueron el levantamiento de grandes bloques de hoteles y apartamentos junto a las playas; la urbanización incontrolada en espacios naturales de gran valor, con la destrucción de bosques y de ecosistemas; la contaminación atmosférica, de las aguas y de las playas; el exceso de ruido, y la acumulación de un gran volumen de residuos.

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